Veterinarium: Teléfono fijo 91 881 39 95 / WhatsApp 649 47 98 55

Veterinarium II: Teléfono fijo 91 280 64 19 / WhatsApp 673 61 37 18

Facebook
Instagram
Correo
Veterinarium
BLOG

Demencia senil en perros , ¿qué es?

¿Tu perro se ha empezado a comportar de forma extraña? ¿Le cuesta recordar sus rutinas? ¿Se muestra desorientado o confuso?

Puede que quizás tenga demencia canina. ¿Qué es la demencia senil en perros?

 

La demencia senil en perros, también conocida como el Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC), es un trastorno cognitivo en los perros asociado a unas consecuencias similares a las del Alzheimer en los humanos. Es una enfermedad relacionada con el envejecimiento del cerebro del perro, lo que conlleva cambios en su comportamiento y afecta principalmente a la memoria, el aprendizaje y la comprensión. La sintomatología de la demencia se da en el 50% de los perros de más de 11 años.

Se calcula que el 68 % de los perros padecerán demencia antes de los 15 años¹.

Existen muchos  síntomas de la demencia canina, que pueden variar de leves a más graves a medida que la enfermedad avanza. Los síntomas iniciales de la demencia senil en perros suelen ser leves, pero con el tiempo van empeorando. A continuación enumeramos algunos:

 

  • Desorientación y confusión: se pierde o se desorienta en lugares conocidos
  • Ansiedad
  • No recuerda rutinas, entrenamiento o reglas del hogar aprendidas anteriormente
  • Ya no responde a su nombre o a órdenes conocidas
  • Alta irritabilidad
  • Menos ganas de jugar
  • Deambula sin objetivo
  • Mirada perdida a la pared o ensimismamiento
  • Tarda más en aprender nuevas tareas
  • Falta de Limpieza
  • Pérdida del apetito
  • Cambios en el ciclo de sueño ( deambular por la casa de noche, etc )

 

Los signos tempranos de la demencia canina son difíciles de detectar. Suelen confundirse con un «solo se está haciendo viejo». Sin embargo, la detección temprana es muy importante y todos los dueños de perros tendrían que estar atentos a comportamientos similares a los síntomas mencionados anteriormente.

Ahora puedes beneficiarte  de nuestra campaña de .Prevención trastornos geriátricos

Alergias de la piel en gatos

Síntomas de alergias en los gatos

La piel de tu gato es el mayor indicador de si está sufriendo una alergia. Cuando acaricias a tu gato, podrías notar pequeñas costras; también podrías observar en su piel zonas amplias relativamente planas que estuvieran enrojecidas o parecieran inflamadas, o lesiones en la cara, el abdomen o la parte externa de los muslos. Los gatos con alergias sienten picores y se rascan con frecuencia, a veces en exceso, y también podrían asearse de forma exagerada para intentar aliviar cualquier molestia. En consecuencia, podrían observarse zonas con pelo dañado, pelos que se rompen con facilidad o una pérdida de pelo.

¿Por qué es tan difícil determinar la alergia de un gato?

La alergia de un gato puede tener tres causas principales: pulgas, algo de su dieta o alérgenos de su entorno. Determinar cuál de estos factores está causando una reacción alérgica es complicado y el veterinario tendrá que llevar a cabo un proceso de eliminación para averiguar cuál de ellos provoca los síntomas en tu gato.

¿Qué hará el veterinario para identificar la alergia de mi gato?

Lo primero que hará el veterinario será establecer si existe alguna otra causa que esté provocando los síntomas de tu gato que no sea una reacción alérgica. Muchos de los síntomas que muestra un gato con alergias son similares a los causados por infecciones parasitarias, infecciones micóticas, como la tiña, e incluso problemas de comportamiento. El veterinario deberá descartar todo esto antes de empezar a tratar la alergia.

Si lo considera necesario, el veterinario le pondrá a tu gato un tratamiento contra las pulgas. Los gatos pueden desarrollar hipersensibilidad a las picaduras de pulgas, lo que hará que se rasquen con fuerza, provocándose costras o lesiones. El veterinario te indicará que utilices un potente tratamiento antipulgas y que espulgues a cualquier otro animal que tengas en casa, además de tomar otras precauciones, como limpiar con frecuencia el entorno de tu gato.

Si el gato sigue teniendo una reacción alérgica después de este tratamiento, el veterinario puede prescribirle una dieta de exclusión para descartar una posible alergia a un alimento. Esta dieta dura aproximadamente ocho semanas; si los síntomas del gato desaparecen durante ese plazo, el veterinario le dará al gato su alimento original pero, si los síntomas reaparecen, llegarán a la conclusión de que el animal es sensible a un elemento de esta dieta.

Si el proceso de la dieta de exclusión no tiene éxito, es probable que el gato esté sufriendo una alergia que requiera medicamentos recetados.

El impacto de la dieta en la alergia del gato

La dieta de los gatos tiene un impacto directo sobre su piel, el órgano más grande de su cuerpo. Un alimento diseñado específicamente para gatos con piel hipersensible puede ayudar a limitar cualquier reacción adversa a los alimentos y ayudarlos a desarrollar una buena salud de la piel.

Estos alimentos tienen proteínas y carbohidratos elegidos especialmente por su menor probabilidad de causar una reacción alérgica en el gato; son alimentos muy digeribles y es posible que no se usen habitualmente en la mayoría de los alimentos industriales. El alimento también puede aportar ácidos grasos omega 3 de cadena larga, que ayudan a controlar cualquier alteración cutánea (como puede ser la inflamación), y biotina, niacina y ácido pantoténico, que ayudan a prevenir la deshidratación y refuerzan la función barrera de la piel del gato.

Si aprecias alguno de los signos de reacción alérgica en tu gato, consulta con tu veterinario. Juntos, tomaréis medidas para conseguir una óptimo estado de salud en tu gato y mejorar la calidad de su piel y pelaje

Fuente : Royal canin

Limpieza de dientes en mascotas paso a paso

La limpieza de boca  en perros  y gatos es necesaria para evitar la placa bacteriana, eso es, que las bacterias se adhieran a la superficie de los dientes tras las comidas y acaben formando sarro. Esta es una placa marrón adherida en los dientes de tu mascota.

La placa bacteriana y el sarro pueden ser los causantes de muchos problemas bucales:

  • Halitosis o mal aliento, por los restos de comida y las bacterias.
  • Enfermedades periodontales:
    • Gingivitis. La forma leve de este tipo de enfermedad, que consiste en una inflamación de las encías.
    • Periodontitis. Una inflamación alrededor del diente debida al avance de la placa bacteriana, que hace que el hueso se vuelve más débil y, si no se trata adecuadamente, provoca que el diente se caiga.
  • Enfermedades gastrointestinales, como vómitos y diarreas, producidas por el hecho de tragar continuamente placa bacteriana.

Lo ideal es limpiarle los dientes a tu mascota con un cepillo dental a diario y por las dos caras del diente. Si no puedes hacerlo cada día, te recomendamos que sea un mínimo tres veces por semana.

Se hará con una pasta dental específica para ellos, que es comestible y no es necesario enjuagar. La pasta de dientes que utilizamos las personas puede causarle problemas gástricos . Hay pastas dentales con diversos sabores que nos ayudan a la hora de realizar estas limpiezas.

Habrá que tener en cuenta:

  • En los colmillos y muelas traseras se acumula más sarro.
  • Acostumbra a tu mascota desde cachorro con tiempo y paciencia para que se vaya habituando.
  • Debes intentar que asocie la limpieza bucal con algo positivo.

Cómo limpiar los dientes 

  • Hay que acostumbrarle poco a poco para que lo vea como algo normal y positivo. Por eso, si es posible, lo mejor es que empieces a hacérselo desde cachorro.
  • Cuando tu perro  o gato se sienta cómodo, moja una gasa y enróllala en tu dedo índice. Ábrele la boca y pasa la gasa suavemente por los dientes solo unos segundos. Al finalizar, dale un premio y acaríciale.
  • Aumenta el tiempo de contacto entre la gasa y los dientes y añade un poco de pasta dental para perros. Prueba sobre las muelas traseras, colmillos y la cara interna de los dientes. Si se cansa, para durante unos minutos y prémiale.
  • Cuando se haya acostumbrado a la gasa, pasa al cepillo dental o a un guante dental, que te colocarás sobre un dedo. Empieza limpiando unos pocos dientes y aumenta el tiempo cada día, hasta que se deje cepillar la boca por completo. Premiarle al final y hacer paradas si es necesario te ayudará.

Hay  algunas alternativas para la limpieza bucal.

 

  • Snacks dentales que ayudan a eliminar la placa bacteriana al morderlos,
  • Juguetes dentales o de cuerda para morder.
  • Antisépticos que se añaden a su agua o sprays dentales específicos para perros.

 

Limpiar los dientes de tu mascota es lo mejor para mantener su boca limpia y sana, pero puede ser difícil. Tener paciencia y dedicarle tiempo es fundamental para que tu mascota lo acepte como algo normal.

Lleva al menos una vez al año a tu mascota a hacer una revisión bucodental para evitar males mayores.

 

Dermatitis por picadura de pulga (DAPP) en gatos

Uno de los problemas más comunes que pueda padecer tu gato y, sobre todo si sale al exterior, es la dermatitis por  picadura de pulga (DAPP).

La dermatitis alérgica por picadura de pulga es una patología de la piel producida por antígenos de la saliva que deposita la pulga al alimentarse. La alergia a pulgas puede afectar tanto a  perros como a  gatos.

Un gato alérgico a las picaduras de pulga posee un sistema inmune que se altera ante la succión de sangre provocada por una pulga (concretamente el alérgeno es la saliva de la pulga), poniendo en marcha un complejo mecanismo tan fisiológico como patológico.

Los síntomas principales de esta reacción alérgica son los siguientes:

-Lamido excesivo

-Alopecia causada por lamido excesivo

-Piel con costras

-Zonas de descamación

-Intenso picor

-La alopecia suele aparecer cuando la reacción alérgica se ha dado varias veces.

El diagnóstico de la dermatitis alérgica a la picadura de pulgas se realizará principalmente a través de la historia clínica y la exploración.

La base del tratamiento consistirá en eliminar  las pulgas de los gatos  para reducir así las reacciones alérgicas, no obstante, también se implementará un tratamiento tópico .

Es muy importante destacar que la alergia no se cura .La clave es el control de las pulgas; para ello consulta con tu veterinario y  él te dirá cual es la mejor opción para mantener alejadas a las pulgas de tu animal.

.

 

 

 

Trastornos bucales habituales de los gatos

Recuerda que para asegurar la salud bucal de tu gato lo mejor  es la  prevención. Mantener una buena higiene bucal, una alimentación adecuada y las revisiones veterinarias periódicas .

El sarro 

Tanto en gatos como en personas, el sarro o cálculo dental, es una capa endurecida de coloración marrón amarillenta, que se adhiere en los espacios que hay entre las encías y los dientes, y entre las piezas dentales.

Los cálculos del sarro se forman por la unión de la placa bacteriana, los restos alimenticios y las sales minerales –fósforo y calcio–, existentes en la saliva.

La progresiva acumulación de sarro provoca la inflamación de las encías y los tejidos que albergan los dientes, haciendo que se caigan si no se remedia a tiempo.

El sarro puede causar múltiples infecciones y trastornos.

¿Cómo saber si tu gato tiene sarro? El mal aliento de forma continuada y una coloración marrón amarillenta son las señales más evidentes de este problema.

 La gingivitis

Otra de las patologías que pueden afectar a nuestros gatos es la gingivitis, o inflamación de las encías.

La gingivitis puede aparecer por diferentes motivos: debido al sarro; por infecciones; por raíces dentales alojadas en la encía; por trastornos del metabolismo; o por una alimentación no adecuada.

Debes revisarle la boca con frecuencia para ver si todo está en orden o tiene zonas rojizas alrededor de los dientes, uno de los principales síntomas de esta enfermedad, junto al sangrado y el dolor de encías.

La gingivitis puede ocasionar molestias digestivas; la caída de los dientes; o problemas graves, como la infección del tejido muscular cardiaco (miocarditis bacteriana).

¿Cómo saber si a tu gato le molestan los dientes?

– Cambios en el olor de su boca: un fuerte olor puede ser la señal de alguna infección o enfermedad dental.

– Irritación o agresividad: si de pronto tu gato se muestra molesto, irritado e incluso agresivo es posible que sea por un dolor dental; en estos casos, rehuirán sobre todo de las caricias alrededor de la boca.

– Aparente falta de apetito: el dolor de muelas o dientes puede llevar al gato a rechazar su comida.

– Babeo continuado.

– Saliva con sangre.

– Fiebre e inflamación.

Recuerda que para asegurar la salud bucal de tu gato lo mejor  es la  prevención. Mantener una buena higiene bucal, una alimentación adecuada y las revisiones veterinarias periódicas .

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros.

 

Campaña limpieza de boca

 

Causas más relevantes de intoxicaciones en perros y gatos

Las consultas de urgencias  más habituales en clínica  son las intoxicaciones de perros y gatos .

La mayor parte de las veces estas intoxicaciones suelen ser accidentales, por ingestión del tóxico o por contacto, otras veces son debidas a que los propietarios automedican utilizando medicamentos de manera inapropiada.

No obstante, en la mayoría de los casos, las intoxicaciones de perros y gatos se producen por el desconocimiento sobre aquello que es perjudicial para la salud de su animal.

Reacciones alérgicas agudas:

La alergia es la reacción inmunológica exagerada del organismo ante un estímulo externo, normalmente llamado alérgeno. Puede ocasionar desde problemas leves como picores, enrojecimiento de la piel, habones, etc… hasta problemas más graves como hinchazón de la cabeza (alrededor de los ojos, boca y orejas), diarreas, vómitos. En casos más extremos, se pueden producir graves problemas renales o hepáticos, pudiendo desencadenar una reacción generalizada e incluso provocar la muerte del perro o el gato.

Este tipo de reacciones alérgicas pueden ser debidas a picaduras de insectos (abejas, avispas y hormigas), a vacunas, a ingestión de medicamentos y/o alimentos y al contacto directo con el alérgeno.

Intoxicación por alimentos:

La ingesta de algunos alimentos muy comunes para las personas como son el chocolate (teobromina) y la cafeína son tóxicos para los perros y gatos, causando vómitos, diarrea, hiperactividad, taquicardia e incluso convulsiones. Hay muchos más alimentos que pueden provocar una intoxicación en animales como la cebolla, las uvas, ect.

-Intoxicación por analgésicos:

La ingestión de paracetamol, ibuprofeno o aspirina (ácido acetil salicílico), tiene como resultado afecciones graves como sangrado gastrointestinal y anemia por daño renal y hepático, y en gatos puede provocar convulsiones.

.-Intoxicación por alimentos en mal estado:

Al igual que las personas, nuestros perros y gatos también pueden intoxicarse con bacterias y mohos que pueden encontrarse en los alimentos en mal estado.

Los síntomas que se suelen dar en este tipo de intoxicaciones suelen ser dolor abdominal, vómitos, diarreas, deshidratación y en algunos casos graves hasta el shock de la mascota.

-Intoxicación por productos químicos (herbicidas, pesticidas, insecticidas y raticidas):

La mayoría de estos productos se consideran relativamente seguros cuando se usan apropiadamente. Sin embargo, es conveniente mantener a nuestros perros y gatos fuera de su alcance con el fin de evitar problemas tales como irritación leve de piel o problemas más graves si el animal los ingiere.

Los herbicidas se usan para controlar las malas hierbas de campos, parques, jardines… La ingesta o contacto de hierba que contenga este tipo de compuestos puede provocar problemas en nuestras mascotas, desde una irritación leve de piel a una gastroenteritis de diversa gravedad.

Los insecticidas se usan para eliminar insectos y también parásitos externos de nuestras mascotas.

Es importante consultar al veterinario antes de administrar algún tratamiento antiparasitario a nuestra mascota y seguir siempre las instrucciones del prospecto adjunto con el producto (puesto que existen especies de animales particularmente sensibles).

Los tratamientos contra parásitos externos como pulgas y garrapatas, tienen un efecto sobre el sistema nervioso central y el sistema digestivo, provocando aumento de la salivación, desorientación, temblores musculares, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea, insuficiencia cardiaca y en casos extremos, la muerte.

Los raticidas se utilizan para controlar plagas de roedores. La intoxicación suele producirse por la ingesta accidental y tiene efectos sobre la coagulación de la sangre provocando hemorragias, convulsiones, daños neurológicos y en casos extremos, la muerte.

-Intoxicación por ingestión de plantas:

Existen muchas plantas que son irritantes o tóxicas, y el simple contacto con ellas puede ocasionar reacciones cutáneas.

Otras, al ser ingeridas pueden ocasionar problemas gastrointestinales acompañados de vómitos y diarreas y, en casos extremos, pueden ser causa de muerte.

Por ejemplo los gatos,  se pueden intoxicar con plantas lechosas (de savia blanca y apariencia láctea), puesto que el tallo contiene saponina, una sustancia muy irritante que puede provocar serios trastornos al ser ingerida.

Otras plantas que pueden perjudicar a nuestras mascotas pueden ser: acebo, adelfa, hiedra, hortensia, jacinto, lirios (en los gatos), azaleas, jazmín amarillo, ruibarbo, rododendros, ligustro…

Además, conviene disuadir a nuestras mascotas de ingerir cualquier tipo de planta puesto que, aunque no sea tóxica puede producirle una gastroenteritis leve.

-Intoxicaciones por productos químicos del hogar:

Productos como los detergentes desinfectantes que utilizamos para limpiar la casa pueden provocar quemaduras orales y erosiones en el tracto gastrointestinal si las ingiere nuestra mascota, o irritación de las vías respiratorias si el producto es inhalado.

Los productos químicos y de limpieza deben ser guardados en un lugar seguro y fuera del alcance de las mascotas. Y, en caso de exposición, se deben seguir las indicaciones del producto.

 

La prevención es la manera más fácil de evitar cualquier intoxicación. Como propietarios somos responsables. Ante cualquier duda consultar siempre con el veterinario.

 

Vacuna polivalente en perros importancia

Las vacunas permiten proteger a nuestros perros frente a enfermedades tan graves y potencialmente mortales como el moquillo o la parvovirosis. Esto se debe a que actúan haciendo que el sistema inmune del perro fabrique defensas contra estos patógenos.

Así, si el perro entra en contacto con ellos, su organismo se defenderá y la enfermedad no le producirá sintomatología o esta será muy leve.

Las vacunas pueden ser eficaces frente a un solo patógeno, pero también proteger contra varias enfermedades  (el prefijo indica el número de enfermedades contra las que estamos protegiendo a nuestro perro: tri-valente, penta-valente , etc.)

 

Una vacuna polivalente será efectiva frente a tres, cuatro, cinco o hasta ocho enfermedades, según la que escoja el veterinario. Estas son las vacunas polivalentes más utilizadas:

  • Trivalente.
  • Tetravalente.
  • Pentavalente.
  • Hexavalente.
  • Octovalente.

 

Debemos señalar que esta vacuna no es obligatoria pero si muy importante para proteger la salud de nuestro compañero.

 

¿Cada cuánto poner la vacuna polivalente para perros?

En general, la recomendación es comenzar a vacunar a los cachorros hacia las ocho semanas de vida. El veterinario te señalará el protocolo a seguir durante sus primeras vacunas.

Después, lo normal es la revacunación anual.

 

¿Siempre es bueno poner la vacuna polivalente para perros?

Las vacunas son preparados que sirven para estimular al sistema inmune para que fabrique defensas contra la enfermedad que se le ha mostrado. Por eso para que funcionen y podamos considerar que el perro está bien vacunado es fundamental que su sistema inmune pueda dar la respuesta que se espera. En otras palabras, existen algunas contraindicaciones a la vacunación, como las siguientes:

  • Cachorros que todavía tienen defensas maternas.
  • Perros inmunodeprimidos o desnutridos.
  • Ejemplares ancianos.
  • Parasitados.
  • Estresados.
  • Enfermos.
  • En tratamiento con fármacos inmunosupresores, como los corticoides.
  • Algunas vacunas no se pueden administrar a perras en periodo de gestación o lactancia.

Un perro en alguna de estas circunstancias no quiere decir que no se pueda vacunar nunca, sino que habrá que vacunarlo una vez se resuelva la contraindicación. Insistimos en que la vacunación es un acto clínico que va más allá del hecho de poner una inyección. El veterinario tiene que valorar que el animal es apto para recibir la vacuna y beneficiarse de sus efectos.

 

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros

 

 

 

¿ Qué es la leishmania?

La leishmaniosis es una enfermedad muy grave y no tiene un tratamiento curativo. Por ello, la prevención y la detección precoz son las mejores medidas que podemos tomar.

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo (Leishmania infantum), que se transmite por la picadura de un mosquito (Flebotomus perniciosus). Los órganos afectados principalmente, aunque depende de la sensibilidad del animal, son el hígado, el riñón y la piel. También puede contagiarse el hombre, pero solo si su sistema inmutario no funciona correctamente y a través de la picadura del mosquito, nunca por el contacto con el perro.

Hasta ahora, el tratamiento de la leishmaniosis puede suprimir los síntomas, pero no es definitivo y tampoco impide una recaída posterior, por eso lo mejor es su prevención. Todavía el método más utilizado son los repelentes del mosquito, sobre todo en forma de collar. No obstante, los laboratorios han lanzado una vacuna contra esta enfermedad, por lo que se puede consultar con el veterinario.

También es recomendable hacer, al menos, un análisis de sangre al año para su detección precoz. Un perro puede ser portador y no manifestar síntomas, o presentar solamente signos muy inespecíficos (apatía, falta de apetito) que no hacen sospechar de esta enfermedad.

Para prevenir se deben evitar las situaciones de riesgo, es decir, las picaduras del mosquito, y utilizar un alimento de calidad que estimule las defensas inmunitarias para que el perro, en caso de estar en contacto con el parásito, pueda reaccionar rápidamente.

Una vez se ha contraído la enfermedad, para su control habrá que detectarla y comenzar el tratamiento lo antes posible. En caso necesario, existen dietas especiales que ayudan a manejar nutricionalmente la leishmaniosis.

Fuente Royal canin

BENEFICIATE   de nuestra “Campaña de diagnóstico precoz de leishamania y enfermedades por garrapatas” ( 25% de descuento) Meses septiembre, octubre y este año ampliamos a noviembre .

https://clinicaveterinarium.es/diagnostico-precoz-de-leishmania-y-enfermedades-por-garrapatas/

 

Leishmaniosis canina - Veterinarium

Leishmaniosis canina

Una de las enfermedades más comunes a las que están expuestos nuestros perros en épocas de calor es la Leishmaniosis, enfermedad que se transmite a través de la picadura de un mosquito llamado flebotomo, que al contrario que el resto de mosquitos, no emite zumbido. Estos mosquitos suelen entrar en acción desde el atardecer hasta el amanecer.

Son muchos los síntomas que puede presentar nuestro perro ante esta enfermedad, y pueden variar de un individuo a otro, no obstante, los más comunes suelen ser pérdida de pelo, pérdida de peso, vómitos, fiebre, diarrea, decaimiento, hemorragias nasales…

Leer más

Leishmaniosis canina - Veterinarium

Leishmaniosis canina.

Una enfermedad parasitaria en auge.

Hoy vamos a hablaros de la Leishmaniosis canina. Una enfermedad parasitaria, crónica pero con buen pronóstico si la detectamos a tiempo.

(más…)