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Estornudos en gatos


Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.​

​¿POR QUÉ ESTORNUDAN LOS GATOS?

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia.

Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales. Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros.

Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

​CAUSAS DE UN GATO RESFRIADO

​Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas. La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa.

Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino. Ambos se transmiten de un gato a otro por contacto directo a través del aseo mutuo, el intercambio de alimentos y agua a través de la mucosa, o el aire expulsado por el estornudo de un gato infectado. Aunque en la mayoría de los gatos infectados el tratamiento es efectivo y se obtiene una recuperación completa, deben ser tratados lo antes posible para evitar cuadros médicos de gravedad.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección (un problema dental, por ejemplo), o a otro tipo de infecciones menos habituales. Entre ellas, destacamos los virus de la Peritonitis infecciosa felina, de la inmunodeficiencia felina (VIF) y la Leucemia felina, y las bacterias Clamidina, Bordetella y Mycoplasma.

¿Está mi perro enfermo? ¿Cómo puedo saberlo?

Tienes un perro y se comporta de forma extraña, sospechas que algo no va bien  y es posible que no sepas cómo saber si está realmente enfermo.

A continuación te dejamos  algunos síntomas de enfermedad, como los vómitos o la diarrea, que  pueden ser evidentes, aunque otros muchos comportamientos vinculados a una enfermedad son difíciles de identificar si no se sabe qué buscar. A continuación, describimos algunas situaciones y signos que pueden ayudarte a averiguar si tu perro podría estar enfermo, y cuándo deberías considerar ponerte en contacto con tu veterinario.

Þ  No comer

La mayoría de los perros rara vez dicen que no a un alimento o a un premio especial, sobre todo si se lo pones delante. Si tu perro no come con el ánimo habitual, debes comenzar a prestar mayor atención. Hay muchas cosas que pueden hacer que un perro deje de comer, como las náuseas, el dolor de muelas, la ansiedad, las infecciones víricas y el dolor de estómago.

Þ  Pasarse el día acostado

Si notas que tu perro duerme más, se queda atrás durante sus paseos, no se interesa por el juego o no juega tanto como antes, es posible que algo vaya mal. A veces, simplemente hace demasiado calor fuera para jugar y hacer ejercicio. Cuando suben las temperaturas, los perros son por naturaleza un poco más perezosos. Por otro lado, si no hace calor, este comportamiento indica que puede haber algo más.

Hay muchas cosas que pueden causar la pérdida de energía en un perro. Cualquier tipo de infección, ya sea vírica, bacteriana o fúngica, puede provocar una pérdida de energía. Las enfermedades cardiacas o los problemas respiratorios de cualquier tipo pueden hacer que un perro se sienta cansado. Los trastornos hormonales, como un nivel bajo de la tiroides, pueden causar un mayor letargo. La obesidad puede hacer que el perro duerma más porque le resulta agotador desplazarse. La obesidad también puede conducir a enfermedades degenerativas de las articulaciones, dificultando aún más que puedan correr o jugar. Esto puede provocar una espiral frustrante en la que como tu perro tiene dificultades para hacer ejercicio, gana más peso y esto le lleva a poder hacer aún menos ejercicio. El cáncer, las enfermedades hepáticas, las enfermedades renales y las afecciones neurológicas como las convulsiones o la disfunción cognitiva canina (también conocida como enfermedad de Alzheimer canina) también pueden hacer que un perro se muestre cansado.

Si tu perro ya es mayor, piensa que su capacidad de movimiento puede ser menor debido a su avanzada edad. Si bien es cierto que los perros se mueven menos a medida que envejecen, esto no significa que deban dejar de moverse por completo. Los perros mayores (los que tienen siete años o más) todavía pueden moverse y hacer ejercicio. Si tu perro mayor no parece jugar como antes, merece la pena llamar al veterinario y que lo revise para descartar cualquier posible dolencia. A medida que tu perro envejece, es probable que tu veterinario quiera realizar pruebas adicionales para asegurarse de que se mantiene en plena forma.

El dolor también puede hacerse pasar por pérdida de energía. Los problemas gastrointestinales que causan dolor en el vientre pueden hacer que un perro actúe de forma letárgica, y si un perro tiene dolor por una enfermedad articular artrítica, el dolor puede manifestarse simplemente durmiendo más. En definitiva, un aumento del sueño o la pereza indica, sin lugar a dudas, un problema. Si dura más de un día, llama a tu veterinario. Siempre es mejor ser proactivo y llamar al veterinario que preguntarte durante días si tu perro está enfermo.

Þ  Beber mucha agua

Si notas que tu perro vacía constantemente el cuenco de agua, pide que le dejes salir más a menudo o tiene accidentes por casa, es posible que esté enfermo. Beber mucho debido a una sed excesiva se llama polidipsia. Algunas de las causas más comunes de la polidipsia son las anomalías hormonales, como la diabetes mellitus o el hiperadrenocorticismo, también conocido como enfermedad de Cushing. Las enfermedades renales y las infecciones uterinas graves también pueden hacer que un perro beba más. Si notas que tu perro bebe más de lo normal, no hace calor fuera y el comportamiento dura más de un día o dos, llama a tu veterinario y pide cita.

Þ  Poder sentir sus costillas

La pérdida de peso puede ser difícil de detectar, especialmente si tu perro tiene el pelo largo. A veces, los propietarios no se dan cuenta de que su perro ha perdido peso hasta que el veterinario lo pesa. Los perros pierden peso por una de estas dos razones: o no están comiendo o absorbiendo suficientes nutrientes, o están quemando demasiadas calorías. El cáncer, la diabetes, las enfermedades hepáticas y renales, así como otras enfermedades, provocan la pérdida de peso. Si notas que las costillas o las caderas de tu perro sobresalen, entonces podría estar enfermo y debería ser examinado por tu veterinario.

La mejor manera de saber si algo va mal es conocer el comportamiento normal de tu perro, incluyendo sus patrones de alimentación, bebida, orina y defecación, así como el aspecto normal de sus heces y su nivel normal de energía. Cuando acaricies a tu perro, tócalo por todas partes y busca cualquier cosa fuera de lo normal, como sarpullidos o bultos. También puedes evaluar el peso de tu perro analizando una serie de signos físicos como el grosor de la cola, la visibilidad de las costillas o el ancho de la espalda.

Tú conoces a tu perro mejor que nadie, y si algo te hace pensar que le pasa algo o que está enfermo, confía en tu instinto y recurre a tu veterinario.

 

Demencia senil en perros

El envejecimiento comporta cambios progresivos e irreversibles en los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, que pueden causar alteraciones en el comportamiento de los perros.

La artrosis, y la pérdida de agudeza visual y auditiva, son ejemplos de estos cambios progresivos experimentados por los perros mayores. Cuando se producen cambios del comportamiento del perro como consecuencia de estos aspectos, la exploración física y las pruebas de diagnóstico habituales que realiza el veterinario permiten detectar su posible origen.

ALZHEIMER EN PERROS

El envejecimiento del cerebro, también ocasiona alteraciones específicas del comportamiento. El perro puede sufrir problemas relacionados con la memoria, los procesos de aprendizaje, y el estado de alerta y respuesta a estímulos. En estos casos, podemos hablar de demencia senil en perros. Estos cambios suelen sucederse de forma progresiva, principalmente a partair de los 10 años de edad del perro. No siempre se manifiestan todos a la vez. Se calcula que más de un 50% de los perros de 15 años presenta, al menos uno, de estos signos. En muchas ocasiones, el propietario atribuye estos cambios al simple proceso de envejecimiento, pero la aparición de varios signos al principio de la etapa sénior, unido a una progresión más rápida de lo habitual, pueden ser reflejo de un problema específico llamado “síndrome de disfunción cognitiva” del perro. El síndrome de disfunción cognitiva se contempla como un proceso análogo al experimentado por las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer. A día de hoy, se desconoce la causa exacta de este síndrome, aunque podría haber factores genéticos implicados.

 

Como ocurre con otras enfermedades, el diagnóstico precoz es muy importante, porque permite corregir o mejorar alguno de los signos, y frenar el deterioro irreversible que sufre el cerebro del perro. Por ello, aunque te parezca que lo que le ocurre a tu perro mayor es completamente normal debido a su avanzada edad, merece la pena que se lo comentes al veterinario durante las visitas periódicas.

SÍNTOMAS DE ALZHEIMER EN PERROS

Además de la falta de memoria, la lentitud para aprender nuevas tareas, y la falta de respuesta a estímulos, tu perro puede experimentar desorientación, dificultad para seguir las rutas de paseo, menos deseos de jugar, falta de apetito, alteraciones en los horarios de sueño y vigilia, mayor irritabilidad, incontinencia fecal y urinaria, olvido de las normas de la casa, y otros. Ante la sospecha de padecimiento del “síndrome de disfunción cognitiva”, es probable que el veterinario le realice a tu perro una exploración física y neurológica, y solicite pruebas específicas para descartar otras enfermedades que podrían explicar alguno de los síntomas experimentados por tu perro.

El tratamiento de la demencia senil en perros se centra inicialmente en el enriquecimiento ambiental, y en la estimulación física y mental del animal. Se ha estudiado que estos ejercicios, unidos al enriquecimiento ambiental frenan el deterioro del cerebro y mejoran los síntomas. Es habitual utilizar rutinas diarias de juego, ejercicio y adiestramiento, así como recurrir a juguetes que requieran la práctica de la memoria de tu perro.

En algunos casos, el veterinario puede recomendarte el uso de algún medicamento que permita mantener la circulación sanguínea adecuada en el cerebro de tu perro, o que disminuya la concentración de radicales libres y aumente la de algún neurotransmisor, con el objetivo de mejorar alguno de los signos y frenar su progresión. A parte de los medicamentos, el veterinario te recomendará una dieta equilibrada, formulada específicamente con niveles elevados de vitaminas antioxidantes y antiinflamatorios naturales, que puede ayudar a mejorar las funciones cognitivas del perro. Además, debido a que el cerebro suele usar la Glucosa como combustible preferente para poder realizar sus funciones, y el envejecimiento puede dificultar el uso de la Glucosa como combustible, la ingestión de determinados ingredientes permite obtener sustancias que el cerebro utilizará como fuente de energía alternativa a la Glucosa, mejorando así el rendimiento de tu perro.

Una vez diagnosticado el “síndrome de disfunción cognitiva”, el veterinario te marcará un calendario de visitas periódicas para poder realizar un seguimiento de la enfermedad. Si tu perro está estable, bastará con dos o tres visitas anules. En el caso de que detectes nuevos síntomas o alteraciones en el comportamiento de tu perro, es aconsejable que adelantes las visitas para que el veterinario puede actuar con la anticipación necesaria.

 

 

 

Fuente Purina

 

 

Cómo enseñar a un cachorro a “hacer sus necesidades” en la calle

Es importante  enseñar a un perro a “ir al baño”. Tanto si se trata de un cachorro como de un  adulto.

Convivir con un perro que no ha aprendido a orinar o defecar fuera de casa puede ser un problema. Para saber cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa, o bien en un lugar concreto, hay que tener muy claros los siguientes puntos:

Para enseñarle lo importante es tener mucha paciencia y perseverancia. Durante todo el proceso de aprendizaje, tenemos que estar muy atentos al perro y supervisar su comportamiento para intuir y anticipar cuándo tiene ganas de orinar o defecar. La supervisión es la primera instrucción a seguir. Es imposible enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle o el jardín si no estamos con él cuando orina o defeca.

Por norma general, los perros suelen tener cierta rutina a la hora de hacer sus necesidades. Estos tres momentos son muy propicios para que un perro tenga ganas de orinar o defecar:

  • Después de comer
  • Después de dormir toda la noche
  • Después de jugar

La idea es estar muy atentos durante todo el proceso de aprendizaje y sacar al perro a la calle, al jardín o llevarlo a la zona destinada como “baño”, inmediatamente después de dormir, de comer o de una sesión de juego activo.

Si nuestro perro recibe un premio cada vez que hace sus necesidades donde le pedimos, pronto aprenderá que le compensa más hacerlas allí que en otro lugar. Por tanto, si nos preguntamos cómo enseñar a nuestro perro, el refuerzo positivo es un método muy eficaz. Los premios utilizados pueden ser desde golosinas para perros hasta pedacitos de algún alimento que le guste al can o caricias y palabras cariñosas. Hay que escoger el tipo de refuerzo que más motiva a nuestro perro. Algunos preferirán un premio comestible pero otros estarán encantados si, simplemente, les propiciamos un rato de mimos.

Cómo enseñar a un perro si es un cachorro

En el caso de los cachorros, no debemos ser demasiado exigentes. Además, para asegurarnos de que no le estamos exigiendo al cachorro que aguante sin ir al baño más rato del que es capaz, debemos tener la siguiente regla clara: Un cachorro es capaz de aguantar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. O sea: si tiene 4 meses, no le pidamos que aguante más de 5 horas (4 + 1). Estos aspectos son importantes a tener en cuenta para saber cómo enseñar a un perro a ir al baño si se trata de un cachorrito.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle quiere decir asumir la responsabilidad de que vamos a proporcionarle al animal el suficiente número de salidas para que pueda evacuar cuando lo necesite. Es imprescindible mantener un rutina mínima de salidas, de manera que el animal pueda prever que podrá orinar o defecar. Será imposible enseñar a un perro a evacuar en la calle si un día lo sacamos y otro no. Se recomienda, además, mantener horarios estables en la medida de lo posible.

 

 

 

Fuente Nutro. ( Editado)

 

Consejos para gatos en otoño

Comienza el otoño y los gatos necesitan unos cuidados específicos en esta época del año. El descenso de temperaturas aumenta el riesgo de que sufran resfriado, además, tras el verano comienzan a comer más para conservar su temperatura corporal.  A continuación te dejamos unos consejos:

 

  1. Cepillado . Renuevan su pelaje en esta estación, que se convierte en una capa más densa y tupida para hacer frente a las bajas temperaturas.

Se trata de un proceso en el que los gatos van eliminando el pelo muerto para renovarlo poco a poco. Para evitar que se acumule el pelo muerto, hay que cepillarlo a diario, sobre todo en los gatos de pelo largo.

  1. Pueden sufrir resfriados en otoño. Deben tener algún lugar en el que guarecerse por si hace demasiado frío o llueve ( si salen al exterior).

Los síntomas del resfriado en gatos son muy fáciles de identificar: secreción nasal y ocular, cansancio sin razón aparente, estornudos y pérdida de apetito. Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario.

  1. Es completamente normal que los gatos se muestren un poco irascibles durante el otoño. Este cambio de comportamiento se hace mucho más notorios en gatos de edad avanzada porque los cambios de temperatura y humedad afectan a su sistema articular.
  2. Desparasita :La humedad propia del otoño favorece la proliferación de parásitos externos en gatos. En esta época del año, la desparasitación externa es clave para evitar los problemas de salud que causan este tipo de parásitos.

Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario de confianza.

 

Mi perro vomita

Un perro puede vomitar simplemente porque haya comido algo que le ha sentado mal o haya ingerido demasiada cantidad de alimento. Pero también puede ser un reflejo de algo más serio que requiera atención veterinaria inmediata.

Entre las causas más comunes de vómitos en perros encontramos las infecciones del tracto digestivo, ya sean víricas (como el parvovirus) o causadas por bacterias (como la Salmonella), problemas relacionados con la dieta (intolerancias o alergias alimentarias), la presencia de parásitos intestinales, haberse tragado algún objeto que cause una obstrucción parcial o completa, mareo por movimiento (viajes en automóvil), ingestión de sustancias tóxicas (productos de limpieza o disolventes), efectos secundarios de algunas medicaciones, o la presencia de enfermedad en alguno de sus órganos vitales (páncreas, hígado o riñones).

Existe una lista muy amplia de causas, algunas de menor importancia y otras muy graves. Por ello, es muy importante que acudas al veterinario si tu perro vomita más de 3 veces seguidas en pocas horas, y si además del vómito detectas otros signos de enfermedad (diarrea, apatía, o signos de dolor), si hay presencia de sangre en el vómito, o si tu perro lleva vomitando varios días y ha perdido el apetito.

También es necesario diferenciar entre regurgitación y vómito. La regurgitación es la expulsión de alimentos que no han llegado al estómago, o que han estado en él muy poco tiempo y, en consecuencia no han sido digeridos completamente. No va acompañada de los movimientos sincopados del abdomen ni del esfuerzo típico del vómito.

Un vómito aislado u ocasional no tiene por qué ser motivo de preocupación. Sin embargo, los vómitos crónicos o frecuentes suelen responder a una situación grave. El color del vómito no tiene relación con la gravedad de la situación. Los vómitos, cuando el perro tiene el estómago vacío, suelen contener mucho moco, algo de espuma, y pueden estar teñidos de color amarillo o verdoso. Si existen lesiones en el estómago, puede aparecer sangre coagulada, con aspecto de granos de café.

Otra variable que debes tener en cuenta si tu perro vomita, viene de si has detectado un cambio en la frecuencia de ingestión de agua, tanto si bebe mucho más de lo habitual como si no bebe en absoluto. Y lo mismo respecto a los patrones de alimentación. También debes considerar si tu perro ha perdido peso últimamente. Otro signo de alarma es la presencia de diarrea junto al vómito.

En cualquier caso, si observas vómitos crónicos o frecuentes, debes acudir al veterinario para que inspeccione a tu perro. Muchas veces bastará con que respondas a una serie de preguntas sobre su historia reciente, y que éste le practique una exploración física. Será de gran utilidad para el veterinario que lleves anotados los medicamentos que esté tomando en ese momento, o los que haya tomado recientemente, y el tipo de alimentación que suele ingerir. También es importante que le comentes si has visto a tu perro comer hierba o plantas recientemente. Muchos perros lo hacen, o lamen el suelo y las paredes, cuando notan ardor en el estómago. Es imprescindible que consideres todos estos detalles, por insignificantes que parezcan, porque pueden aportar mucha información sobre la causa de los vómitos de tu perro.

¿QUÉ HACER SI MI PERRO VOMITA?

En ocasiones, puede ser necesario extraer un poco de sangre para comprobar si los órganos vitales están funcionando de forma adecuada. Y en determinadas circunstancias, también es conveniente recurrir a radiografías o ecografías para descartar la presencia de cuerpos extraños, o tumores en el tubo digestivo.

Hasta que se lleve a cabo la visita con el veterinario, es fundamental que le retires el alimento a tu perro y le ofrezcas agua limpia y fresca para evitar la deshidratación, sobre todo si se trata de vómitos frecuentes. El agua tienes que ofrecérsela en pequeñas cantidades, y de forma frecuente para que tu perro no pueda llenarse el estómago con una cantidad exagerada de agua, que pueda provocar que se agrave más el vómito.

Es vital no medicar al perro con los medicamentos que inhiben el vómito sin saber qué lo ha causado. Esto podría ser contraproducente, sobre todo, cuando se sospecha que se ha tragado algún objeto.

 

Fuente : purina ( editado)

Ante cualquier síntoma acuda a su veterinario

Consejos para ayudar a tu gato senior

A partir de los 10 años en tu gato , se producen una serie de cambios físicos y de comportamiento, por lo tanto, es posible que tengas que modificar su entorno, rutina de ejercicio y alimentación para ayudarlo en esta etapa de su vida.

Los gatos tienden a vivir un promedio de 15 años, pero no es raro que vivan 20. Por lo general, a partir de los 11 años, empezarás a apreciar signos externos de envejecimiento, y sus necesidades nutricionales también cambian.

El entorno de tu gato de edad avanzada

A medida que tu gato envejece, sus articulaciones también lo hacen y pueden empezar a padecer problemas de osteoartrosis. Así el gato puede volverse más torpe, perder estabilidad o tener dificultades para subir y bajar de sus lugares favoritos.

Una forma de cuidar a tu gato de edad avanzada es colocar rampas o escalones para que pueda llegar a los lugares altos y acondicionarle una cama cómoda para que descanse bien. También puede ser útil proporcionarle una bandeja de menor profundidad, para que no tenga que hacer tanto esfuerzo al entrar y salir.

Facilitar el acceso a la comida, a su bandeja y el agua también puede disminuir el esfuerzo que tenga que realizar (por ejemplo, garantizando que estos elementos se encuentren en todas las plantas de la casa). Además, debes evitar modificar cualquier aspecto de su rutina, ya que esto puede agravar las dificultades cognitivas que ya pueda padecer.

Ejercicio y aseo en gatos de edad avanzada

El dolor o la sensibilidad en las articulaciones pueden hacer que tu gato se mueva menos y que esté menos dispuesto a acudir a tu llamada. Si siente dolortambién puede reaccionar mal si se lo levanta, y los gatos de edad avanzada a menudo sufren trastornos cognitivos que pueden hacer que se comporten de manera antisocial.

Sin embargo, es importante que tu gato de edad avanzada haga ejercicio para mantener un peso saludable. Animarlo a jugar con cuidado durante el día con su juguete favorito puede ser una forma fácil de ejercitarlo y además ayudará a establecer un mejor ciclo de sueño.

La disminución de la flexibilidad puede hacer que a los gatos de edad avanzada les cueste más asearse correctamente, por lo que es importante que lo cepilles con regularidad para eliminar el pelo muerto y mantener su piel saludable.

Los gatos de edad avanzada y su alimentación

Los sentidos del gusto y del olfato de los gatos disminuyen con la edad, lo cual puede resultar en una disminución del apetito. Problemas dentales que les provoquen molestia al comer pueden conducir en una pérdida de peso. Para prevenir esto, los alimentos muy palatables y de textura blanda son una buena opción para los gatos de edad avanzada.

La alimentación de los gatos de edad avanzada debe aportar determinados nutrientes para mitigar los signos del envejecimiento y prevenir el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad:

  • Glucosamina, sulfato de condroitina, EPA/DHA y extracto de mejillón verde, ayudan a mejorar la movilidad de los gatos de edad avanzaday favorecen una función articular saludable.
  • Antioxidantes, que neutralizan el efecto de los radicales libresretrasando el envejecimiento celular.
  • Fósforo en niveles reducidos, para favorecer la salud renal.
  • Proteína de alta digestibilidad, que facilita el proceso digestivo en los gatos de edad avanzada. Pulpa de remolacha por su efecto prebiótico y EPA/DHA que refuerzan la salud digestiva.

Visita al veterinario con tu gato de edad avanzada

Cuando un gato ha cumplido los 10 años de edad, es recomendable llevarlo al veterinario cada seis meses a modo preventivo o para el diagnóstico precoz de patologías que pueda desarrollar. Si detectas que tu gato bebe u orina más, presenta problemas relacionados con la digestión, problemas de movilidad importantes ó cambios de comportamiento, llévalo al veterinario de inmediato, ya que pueden ser indicadores de enfermedades subyacentes.

Si sigues estos sencillos consejos, estarás proporcionando a tu gato los cuidados necesarios a medida avanza en edad. Si tienes alguna duda, consulta con tu veterinario.

Béneficiate de nuestra campaña de prevención de trastornos geriátricos

 

Fuente : Royal canin

 

Pérdida de tu mascota

Evitar la pérdida de tu mascota es algo que deberías tener en cuenta y poner remedio para evitarlo. Te ofrecemos unos tips para prevenir su pérdida.

  • Identifica a tu mascota con el microchip . Este pequeño aparato contiene una secuencia numérica única, además de otros datos útiles que ayudarán en el proceso. Recuerda mantener los datos que has proporcionado actualizados.
  • En la actualidad , gracias a la tecnología, podemos encontrar diferentes sistemas de localización (GPS,etc)
  • Añade en el collar de tu mascota una chapa que indique su nombre y tu número de contacto , recuerda tenerlo actualizado.
  • Toma medidas. Lleva siempre a tu mascota junto con su correa, presta atención cuando esté suelto y mantente alerta de puertas, ventanas,etc.

Si tu mascota se perdiese te recomendamos seguir los siguientes pasos:

    1. Piensa en todos los lugares a los que haya podido ir y actuar con rapidez. ¡Cada minuto cuenta! Es posible que tu animal de compañía no esté lejos de tu casa o del lugar en el que lo hayas visto por última vez, puede que se haya asustado y se haya escondido. Si te has mudado recientemente debes ir a tu antiguo barrio, los gatos y los perros suelen volver a su antiguo hogar.
    2. Llama o acércate al puesto más cercano de la Guardia Civil, Policía nacional o local y presenta la denuncia. El oficial te pedirá los 15 dígitos del microchip, que debe tener tu animal de compañía según la normativa vigente de protección de animales de compañía.
    3. Notifica a tu veterinario y a la Red Española de Identificación de Animales de Compañía de tu comunidad. Si alguien encuentra al perro o al gato, el veterinario que lo identifique mediante los datos registrados del microchip sabrá que se trata de un perro perdido y que está siendo buscado.
    4. Visita las clínicas veterinarias y las protectoras de la zona donde se ha perdido tu perro o gato, es posible que alguien lo haya encontrado y lo haya llevado para que lo cuidaran los profesionales. Si no lo tienen allí, proporcionales sus datos: nombre, foto y toda la información que pueda ser útil para identificarlo.
    5. Haz carteles con: nombre, raza, edad, color, contacto, fotografía reciente y cuélgalos en la zona donde perdiste a tu animal de compañía. No centres tu búsqueda en un radio muy pequeño.
    6. Corre la voz por los alrededores, avisa a tus vecinos, familiares y amigos. Lleva su foto contigo y pregunta todas las veces que tengas que preguntar.
    7. Anuncia la pérdida de tu animal de compañía en Redes Sociales: el poder de las redes es muy grande y puede que alguno de tus contactos lo difunda y alguien lo haya visto.
      Bibliografia : affinity.

Viajar con tu mascota

Viajar con tu mascota a tu destino de vacaciones es una buena idea pero antes de viajar infórmate y prepara todo con antelación.

Te damos unas cuantas pautas para que las tengas en cuenta:

  • Lleva en todo momento la cartilla sanitario de tu perro por si en cualquier momento tuvieses que acudir al veterinario o las autoridades competentes te las pidiesen. Si viajas al extranjero necesitarás el pasaporte.

Hay que tener presente la obligatoriedad de la vacuna antirrábica  del lugar al que viajes para que lleves todo al día. No obstante, para algunos destinos además será necesario tener un certificado de anticuerpos de rabia.

  • Lleva contigo todo lo que puedas necesitar (comida, comedero, bebedero, productos de higiene, su medicación habitual, juguetes, alguna manta que tenga su olor
  • Tienes que tener en cuenta la zona donde vas a viajar e informarte de a que parásitos va a estar expuesto tu animal . Nosotros podemos ayudarte en el protocolo a seguir.
  • Te recomendamos que antes del viaje no le des de comer por si se marea. En caso de que se mareé puedes informarte de los productos que hay en el mercado para estas situaciones.
  • Debemos informamos de los sistemas de retención y normas para viajar no será lo mismo ir en avión, que en coche…

Infórmate y prepara todo con antelación . ante cualquier duda o consulta ponte en contacto con nosotros.

 

Gatos senior

En cada etapa de su vida, los gatos necesitan una atención diferente que contribuya a su bienestar. Pero, cuando el gato va envejeciendo ¿qué cambios se harían visibles?

El proceso de envejecimiento es un proceso individual y cada gato manifestará signos de envejecimiento en diferentes momentos. Sin embargo, en general, el gato comenzará a manifestar los primeros signos de envejecimiento a nivel celular a los siete años de edad, aunque no habrá ningún signo externo perceptible hasta los 12 años aproximadamente. A partir de este momento, las células de su cuerpo comienzan a ralentizar su funcionamiento y sus funciones corporales, incluido el corazón y el sistema inmunológico, comienzan a perder eficacia.

Los veterinarios clasifican la edad de los gatos del siguiente modo:

  • De 7 a 10 años, el gato es maduro
  • De 11 a 14 años, se considera sénior
  • A partir de 15 años, se clasifica como de edad avanzada

Aunque cada gato presenta diferentes signos de envejecimiento, hay algunos procesos comunes a todos los gatosSu sentido olfativo, gustativo y auditivo se vuelve menos agudo, lo que repercute en su apetito. El apetito también puede verse afectado por problemas dentales, como el desgaste, enfermedades de las encías ó la pérdida de piezas dentales. Una combinación de estos problemas puede conducir a una pérdida de peso.

Con el paso de los años, los gatos pierden flexibilidad articular, especialmente si sufren de osteoartritis, la cual puede ocasionarles mucho dolor y problemas de movilidad. La pérdida de flexibilidad también merma su capacidad de asearse correctamente, lo que a su vez afecta al pelaje y a la piel.

El pelaje puede volverse más blanco y perder calidad a medida que disminuye la producción de las glándulas sebáceas que son las que generan las grasas que nutren la piel. La respuesta inmune tiende a disminuir con la edad, con lo cual los gatos mayores son más vulnerables a las infecciones y las enfermedades. También se ven alterados varios procesos metabólicos, como la digestión, ya que la capacidad de procesar grasas y proteínas disminuye a medida que el gato envejece.

Los gatos senior pueden sufrir cambios de comportamiento como una disminución de la interacción o emitir sonidos en momentos de insociabilidad. Pueden dormir más, pero menos profundamente, lo que puede alterar sus hábitos y acabar provocando problemas de comportamiento.

Signos de enfermedad en gatos senior

A veces, estos signos no son solo consecuencia del envejecimiento, sino que pueden esconder un problema mayor.

Los gatos tienden a ocultar cualquier signo de enfermedad, y simplemente pueden indicar dolor limitando su movilidad en lugar de manifestar signos más evidentes como puede ser cojera ó quejándose. Esta particularidad de los gatos puede llegar a agravar la enfermedad existente. Por este motivo, si notas cualquier cambio, aunque sea sutil, en el comportamiento de tu gato, por ejemplo si no quiere comer o deja de saltar a su lugar favorito, llévalo al veterinario para que le haga una revisión.

Hay algunos signos habituales en los gatos senior que pueden indicar un problema subyacente:

  • Pérdida de apetito o de peso, lo que puede indicar un problema digestivo.
  • Aumento de la micción o de la sed: puede indicar problemas urinarios.
  • Rigidez, cojera o dificultad para levantarse, que pueden ser indicativo de problemas osteoarticulares.
  • Desorientación, ansiedad o comportamientos inusuales.

Acudir regularmente con tu gato sénior al veterinario, aumentará las posibilidades de detectar cualquier indicio de enfermedad. Para ponértelo más fácil  Clínica Veterinarium ha diseñado una campaña los meses de julio y agosto.

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros.

 

Bibliografia : Royal canin