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Dolor articular en perros y gatos: cómo reconocerlo y qué podemos hacer

Dolor articular en perros y gatos: cómo reconocerlo y qué podemos hacer

El dolor articular es un problema muy frecuente, especialmente en animales de edad avanzada, aunque también puede aparecer en mascotas jóvenes por lesiones, sobrepeso o algunas enfermedades. Lo más importante es saber que el dolor no forma parte del envejecimiento normal y que existen tratamientos para mejorar su calidad de vida.

¿Qué es el dolor articular?

Las articulaciones son las zonas donde se unen dos huesos y permiten que nuestros animales puedan caminar, correr, saltar o jugar. Cuando estas estructuras se inflaman o se desgastan, aparece el dolor y disminuye la movilidad.

Una de las causas más habituales es la artrosis, una enfermedad crónica que provoca el deterioro progresivo del cartílago de las articulaciones.

 

¿Cómo puedo saber si mi mascota tiene dolor?

Los animales suelen esconder el dolor, por lo que los cambios pueden ser sutiles al principio. Algunos signos de alerta son:

 

– Le cuesta levantarse después de descansar.

– Camina más despacio o cojea.

– Ya no quiere subir escaleras o saltar al sofá.

– Se cansa antes durante los paseos.

– Juega menos que antes.

– Está más irritable o evita que le toquen ciertas zonas.

– En los gatos, puede dejar de subir a lugares altos o pasar más tiempo escondido.

 

¿Qué animales tienen más riesgo?

Aunque cualquier perro o gato puede desarrollar problemas articulares, el riesgo aumenta en:

 

– Animales de edad avanzada.

– Mascotas con sobrepeso.

– Razas grandes o gigantes.

– Animales que han sufrido lesiones o cirugías articulares.

– Mascotas con enfermedades del desarrollo de las articulaciones.

 

¿Cómo se diagnostica?

En la consulta realizamos una exploración física para valorar la movilidad y detectar posibles zonas dolorosas. En muchos casos es necesario realizar radiografías u otras pruebas para conocer el estado de las articulaciones y establecer el tratamiento más adecuado.

 

¿Tiene tratamiento?

 

Sí. Aunque algunas enfermedades articulares no tienen cura, sí pueden controlarse para que el animal tenga una vida mucho más cómoda.

El tratamiento puede incluir:

 

– Medicación para controlar el dolor y la inflamación.

– Control del peso corporal.

– Ejercicio adaptado a cada paciente.

– Fisioterapia y rehabilitación.

– Condroprotectores o suplementos articulares cuando estén indicados.

– Camas cómodas y evitar esfuerzos excesivos.

 

Cada mascota necesita un tratamiento personalizado, por lo que nunca debemos administrar medicamentos por nuestra cuenta.

 

La prevención también es importante

 

Mantener un peso adecuado, realizar ejercicio regular y acudir a revisiones veterinarias ayuda a detectar los problemas articulares de forma temprana y a retrasar su progresión.

 

Si notas que tu perro o gato se mueve menos, evita ciertas actividades o ha cambiado su forma de caminar, no lo atribuyas únicamente a la edad. Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden marcar una gran diferencia en su bienestar.

En nuestra clínica veterinaria estaremos encantados de valorar a tu compañero y ayudarte a encontrar la mejor opción para que vuelva a disfrutar de una vida activa y sin dolor.

 

 

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¿Qué es la poliuria y por qué debes prestarle atención en tu mascota?

¿Qué es la poliuria y por qué debes prestarle atención en tu mascota?

La poliuria es un signo clínico que se refiere a una producción excesiva de orina. En condiciones normales, los riñones regulan el equilibrio de líquidos y minerales del organismo, y producen la cantidad de orina adecuada para eliminar los desechos del cuerpo. Sin embargo, cuando una mascota presenta poliuria, este mecanismo se ve alterado y puede estar indicando que algo en su salud no va bien.

La poliuria no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede estar asociado a múltiples patologías, algunas de ellas crónicas y potencialmente graves. En muchos casos, la poliuria se acompaña de polidipsia, que es un aumento en el consumo de agua. Esta combinación puede pasar desapercibida al principio, especialmente en hogares con varios animales o donde las rutinas son muy dinámicas. Sin embargo, estar atentos a estos cambios es clave para una detección precoz.


Principales causas de poliuria en perros y gatos

La poliuria puede deberse a múltiples motivos, y es importante no subestimar su aparición. A continuación, te contamos algunas de las causas más frecuentes:

  • Enfermedades renales: tanto la insuficiencia renal aguda como la crónica pueden provocar un mal funcionamiento de los riñones, lo que lleva a una producción excesiva de orina diluida.
  • Diabetes mellitus: el exceso de glucosa en sangre provoca un desequilibrio osmótico que obliga al cuerpo a eliminar grandes cantidades de líquido para compensar.
  • Infecciones del tracto urinario: las infecciones pueden inflamar la vejiga y causar un aumento en la frecuencia y volumen de micción.
  • Síndrome de Cushing (hiperadrenocorticismo): un trastorno hormonal que afecta especialmente a perros mayores, y que genera múltiples síntomas, entre ellos la poliuria.
  • Uso de ciertos medicamentos: como los diuréticos o los corticoides, que pueden alterar la función renal temporalmente.
  • Trastornos hepáticos, desequilibrios electrolíticos y enfermedades metabólicas también pueden estar implicados.

Síntomas asociados a la poliuria que debes observar

Además de notar que tu mascota orina más veces al día o produce más volumen de orina, puedes detectar otros signos:

  • Mayor consumo de agua (polidipsia)
  • Orina muy clara o con poco color
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Apatía o cambios de comportamiento
  • Pérdida de control de esfínteres (accidentes en casa)
  • Mal aliento, encías pálidas o vómitos en casos más avanzados

Diagnóstico y tratamiento

Si sospechas que tu mascota podría estar orinando más de lo habitual, lo más importante es acudir al veterinario cuanto antes. En la clínica realizaremos una exploración física completa y, si es necesario, pruebas diagnósticas como:

  • Análisis de orina y sangre
  • Pruebas hormonales específicas
  • Ecografía o radiografías abdominales
  • Control del consumo de agua diario

Una vez identificada la causa, el tratamiento dependerá del diagnóstico. Algunas afecciones como la diabetes o la insuficiencia renal requieren cuidados de por vida, pero con el seguimiento adecuado muchas mascotas pueden disfrutar de una buena calidad de vida.


La importancia de la prevención y la observación en casa

Como tutores, nuestra responsabilidad es estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento o rutina de nuestras mascotas. Un simple detalle como tener que cambiar el empapador con más frecuencia o notar que el bebedero se vacía muy rápido, puede ser una señal de alarma.

La poliuria no es solo “orinar mucho”, es el reflejo de un desequilibrio interno que necesita ser investigado. Con controles veterinarios regulares, alimentación adecuada y mucha atención, podemos detectar a tiempo cualquier problema.


Veterinarium está contigo para cuidar de lo que más quieres.
Si notas algún cambio en los hábitos urinarios de tu perro o gato, no dudes en consultarnos.
Porque su salud comienza con tu observación.

 

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