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11 síntomas que has de tener en cuenta en perros

Te dejamos 11 sintomas esenciales que debes tener en cuenta.
La manera común de darnos cuenta que algo en nuestra salud no anda bien es por medio de los síntomas que van creciendo con las horas y nos permiten prevenir que siga aumentando, por desgracia, es difícil poder percibirlos en nuestras mascotas, por eso es importante que estemos al pendiente de su salud y en constantes chequeos.

Pero si ese tipo de situaciones, suele escapar de tus manos de vez en cuando, te tenemos tips esenciales que te servirán de gran ayuda para el constante cuidado precaución respecto a la salud de tu fiel amigo. Esta lista de síntomas no son un sustituto a lo que un veterinario profesional pueda detectar o recomendarte, pero definitivamente te servirá para saber si algo anda mal con tu perro.
¡Estate atento!

1. La pérdida de peso puede estar relacionada a muchas cosas:
La pérdida de peso de un perro se puede ser el principal síntoma de trastorno metabólico, enfermedades neuromusculares, cáncer y enfermedades del corazón. Sin embargo, también se han hecho conocidos los casos de pérdida de peso en los animales por problemas de depresión, ect.

2. La fiebre:
La fiebre en nuestras mascotas suele significar infección, “si la temperatura corporal de nuestro perro es alta, es que su cuerpo está luchando contra algún tipo de infección. La temperatura normal de un cánido es entre 38º y 39º. Si crees que tu mascota está muy caliente y su temperatura es más alta de lo normal, no dudes en pedir una cita en el veterinario”.

3. El estomago de tu mascota es una parte vital de su cuerpo y salud:
La Dra. Krista Vernaleken comenta: “la diarrea puede causar deshidratación y esta puede ser mortal en los perros pequeños. La sangre en las heces podría ser un signo de úlcera, un parásito, o incluso colitis.» Estate atento a sus deposiciones y su dieta diaria.

4. La tos de
Podría significar una enfermedad grave como bronquitis, neumonía, problemas de corazón o colapso traqueal.

5. La fatiga constante y los desmayos .
La Dra. Debra Promovic comenta que “Algunos perros se recuperan rápidamente de un desmayo, tanto que a los pocos minutos se ven completamente normales. Sin embargo, otros se quedan completamente abatidos hasta que se curan. Los colapsos y los desmayos nunca deben ser ignorados. Consultad al veterinario inmediatamente”.
Estos síntomas pueden resultar ser consecuencia de algo que tal vez no se torne grave, sin embargo, no siempre será así. Debes acudir a un especialista si tu perro sufre de algún desmayo o notas que se fatiga más de lo normal.

6. Abdomen destendido o hinchado es igual a riesgo de muerte:
Esta inflamación podría ser signo de algún tipo de enfermedad hormonal, o incluso una hemorragia interna. No solo podría significar una enfermedad grave, sino que además el hinchazón podría presionar la cavidad torácica, lo que dificultaría respirar al animal

7. Orina con sangre
Estos síntomas en los perros machos pueden significar cálculos en la vejiga, es decir, pequeñas piedras que obstruyen la uretra. El veterinario las puede por medio de medicina que hagan que la disuelva u operación.
Otra razón por la que un can orina con residuos de sangre, puede ser a consecuencia de una infección o alerta de cáncer.

8. Problemas respiratorios
Si nuestro perro jadea más de lo normal, se fatiga fácilmente, o la respiración se vuelve muy ruidosa repentinamente, el perro debería ser examinado inmediatamente. Las enfermedades cardíacas y pulmonares, infecciones, obstrucciones y demás, pueden ser ocasionadas por problemas respiratorios repentinos.
La dificultad en la respiración puede conducir a que algunos órganos y tejidos del perro se vean privados de oxígeno, y la insuficiencia cardíaca es un resultado posible.

9. Los ojos rojos
Si el área blanca de los ojos de un perro se torna de color rojo brillante, es un signo de inflamación o infección que, ciertamente, avisa otras enfermedades. Ciertos trastornos del ojo pueden conducir a la ceguera, por lo que cualquier cambio significativo debería ser consultado por un veterinario especializado.
En caso de una ceguera o enfermedad ocular, suele ser más común en los perros de edad avanzada. Pues cuando llegan a cierta edad, es común que queden ciegos.

10. La ansiedad de un perro puede llevarlo a problemas graves de estrés:
Los perros, según raza y edad, varían en su nivel de ansiedad. Pues muchas razas suelen ser bastante calmados y pasibles. Sin embargo, cuando están encerrados mucho tiempo se llegan a estresar de esta manera que son invadidos por la ansiedad y esto puede llevarlos a muchas enfermedades y en el peor de los casos a la muerte.
Síntoma de ello suele ser vómitos, caída abundante del pelaje, rechazo a la comida o ataques de agresividad.
11. Cuando el vomito de un perro es constante, hay que preocuparse:
El vómito se torna anormal en nuestros perros cuando empieza a ser constante, es decir, de dos a más veces al día. No hay que descartar que nuestro perro pudiera estar sufriendo vómitos por alguna obstrucción intestinal, infección, pancreatitis, alguna enfermedad del hígado o riñón, desequilibrio hormonal, etc.

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Trucos para saber detectar si tu perro o gato está enfermo

Ciertos comportamientos, gestos o reacciones del animal deben interpretarse como síntoma de una patología

La apatía o un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestro animal sufre dolor o está enfermo

Los perros (y otros animales de compañía) también se constipan, sufren artrosis y les duelen las articulaciones, desarrollan tumores, padecen diabetes, dolencias cardíacas…. Y, aunque convivamos con ellos, no siempre es fácil detectar que están enfermos o que sufren alguna molestia o dolor, y algunas patologías menores pueden acabar agravándose si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos.
Sin embargo, veterinarios y expertos en comportamiento animal aseguran que la observación de la mascota y ciertos conocimientos –incluidos algunos trucos y pautas muy básicas–, permiten detectar con rapidez si un perro o un gato sufre una enfermedad. Un comportamiento anómalo del animal, como la apatía, que haga sus necesidades en casa (perros) o fuera del arenero (gatos), o que esté especialmente irritable, pueden advertirnos que nuestro animal doméstico sufre una patología. O generarnos las suficientes dudas para acudir a preguntar al veterinario de confianza.
A veces el único síntoma de que un gato está enfermo es que se queda quieto en el sofá
La primera advertencia básica que hacen los expertos es que los gatos son mucho más crípticos que los perros a la hora de detectar si están enfermos. No obstante, el grado de relación de cada persona con su animal también es fundamental. Y tampoco es lo mismo una mascota joven que aún no se conoce bien, que un perro o un gato que hace años que vive en casa.
“Cada especie puede variar en el momento de manifestar cuando se encuentra mal o sufre dolor. De entrada los gatos son más complicados, es mucho más fácil identificar que un perro se encuentra mal que detectar en un gato”, destaca Marta Amat, doctora en Veterinaria, jefa del servicio de Etología del Hospital Clínico Veterinario de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Hace falta conocer algunas claves para entender qué nos quiere decir nuestro gato.
Si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos, la patología puede agravarse
En los perros, más rutinarios y con mayor dependencia con sus dueños, resulta más fácil. Varias razones explican que interpretar el comportamiento felino sea más complejo. “Por la vida que hacen los gatos en muchos casos la relación con el humano no es tan estrecha como con los perros, no se está tan encima de ellos y algunos síntomas nos pueden pasar por alto; un cambio de comportamiento puede ser un indicador de enfermedad, por el dolor, pero también puede significar que el animal está estresado por un cambio en su entorno”, añade Amat. Y si son gatos que pasan parte de su vida fuera de casa, aún es más complicado.
Hay que tener en cuenta también las particularidades de cada animal, su carácter. Conocer bien a nuestro animal ayuda también a detectar si le sucede algo anormal. La agresividad o la capacidad para relacionarse con otros animales cambia y puede también educarse.
El carácter y la expresividad del animal influyen a la hora de detectar si le sucede algo “anormal”
No todos los gatos y perros muestran de la misma forma que se encuentran mal o padecen dolor. “Hay animales que son más expresivos y otros que lo son menos; el colmo de la poca expresividad es el gato: puede estar fatal y que el único síntoma sea que se queda quieto en el sofá”, destaca la doctora en Veterinaria. Por ello lo primero que tenemos que hacer es fijarnos mucho en el comportamiento de nuestros animales.
Pero, ¿qué debemos mirar y tener en cuenta?
-Apatía Cae la actividad diaria y disminuye el hambre
Uno de los primeros síntomas a tener en cuenta es si el gato o el perro reduce, de la noche a la mañana, su nivel de actividad o come menos. La apatía, la falta de interés y las pocas ganas de jugar o interaccionar con las personas pueden ser una primera señal de alerta. “Nos debemos fijar en la actividad. Si el animal no sale a recibirnos cuando llegamos a casa, no come o lo hace en menor cantidad, o duerme más horas de lo habitual es un poco sospechoso, y tenemos que empezar a ponernos en alerta”, explica Maria Pifarré, veterinaria.
-Fiebre .Temperatura corporal por encima de 39º
Gatos y perros tienen una temperatura corporal distinta a la de los humanos. Su temperatura corporal normalmente oscila entre los 38 y los 39 grados. Si se puede colocar el termómetro al animal, que no es fácil, y aparece esta temperatura, no, nuestro gato o perro no tienen fiebre. Si está por encima de los 39, alerta.
-Ojos .Secreciones o parpadeo repentino
Observar los ojos de la mascota es un buen indicador de su estado de salud. “Los ojos tienen que estar limpios y brillantes”, explica Pifarré. Hay secreciones lacrimales, no obstante, que son normales, siempre que no sean de color verde o amarillo. Hay razas más predispuestas a las secreciones lacrimales, como los perros yorkshire o el maltés.
Hay animales que parpadean muy a menudo o que no pueden abrir un ojo, lo que denota molestias o dolor. En caso de observar estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario.

Si el perro parpadea mucho o no puede abrir un ojo, se recomienda llevarle al veterinario

Si el animal sacude mucho su cabeza o la tiene inclinada, es un indicador de un problema en el sistema auditivo. Los veterinarios aconsejan que los propietarios se acostumbren al olor de las orejas de sus animales porque de esta forma podrán detectar el mal olor con más facilidad. El mal olor de las orejas es uno de los síntomas más evidentes de una otitis.
-Sistema digestivo.Vómitos, diarreas y heces muy blandas
En los gatos no es raro que el animal vomite puntualmente. Otra cosa bien distinta es si el gato vomita cuando ingiere comida o incluso tan solo bebiendo agua. Si sucede esto, hay que acudir al veterinario.
Hay animales que sufren diarrea ocasionalmente cuando se les cambia el pienso o su comida habitual, o que presentan heces muy blandas. Tampoco hay que preocuparse. Si el perro o el gato además de vomitar o tener diarreas se muestra apático y cansado, sí que hay que consultar con un especialista.
Los perros a veces vomitan para “autocurarse”, pero si además está apático o cansado, sí hay que llevarle al veterinario
“Hay síntomas fáciles de identificar, como los vómitos o las diarreas. Pero si un gato está apático o come menos, no es tan fácil de identificar que existe un problema. Yo siempre recomiendo que ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención. No cuesta nada llamar al veterinario y, si no es nada, mucho mejor ”, dice Amat.
-Orina.Bebe mucha agua, hace mucho o poco pipí
Si el gato o el perro bebe constantemente agua y hace pipí repetidamente, con mucha más frecuencia de la habitual, hay que ponerse en alerta y llevar al animal a la consulta. “Es un síndrome y normalmente denota muchas patologías, no una sola; es lo mismo que sucede con la fiebre”, explica Pifarré. No es fácil de detectar, especialmente en verano, cuando los animales beben más agua.
Cuando vemos que un perro intenta hacer pipí y no puede o expulsa muy poca cantidad de orina, es un síntoma habitual de una patología o alteración, como la infección urinaria (cistitis) o los cálculos renales.
Si el gato pasa va mucho al arenero debemos llevarle al veterinario porque puede tener problemas en la uretra

“Ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención”
Marta Amat Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
En los gatos es especialmente importante, porque son animales que pasan mucho tiempo en el arenero cuando no pueden hacer pipí, entrando y saliendo constantemente. “Hay que ir corriendo al veterinario, una obstrucción de la uretra puede ser mortal”, alerta Pifarré.
-Otros indicadores
Cambios de peso, cojera, flujo, respiración…
Hay otros factores a tener en cuenta. Si el animal pierde o gana peso en poco tiempo, es recomendable pedir la opinión del especialista porque puede estar provocado por un problema de salud. La ansiedad por comer, ver que el animal está muy irritable o que se aparta y quiere estar solo, son comportamientos que pueden estar provocados por el malestar o el dolor derivado de una patología. También puede ser que el animal pase simplemente un proceso de estrés.
Una cojera, no de forma leve y ocasional, sino de forma repetida, cada vez que el animal ha estado estirado descansando, no es normal. En ocasiones, un problema óseo, como una artrosis en las caderas –muy frecuente en los gatos mayores–, se puede manifestar solo con que el animal deja de hacer pipí y caca en el arenero, o sencillamente está más irritable. “El cambio de conducta puede ser la manifestación del dolor, y sucede a menudo”, explica Amat.
“El cambio de conducta puede ser la manifestación de dolor, y sucede a menudo”
Marta Amat
Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
Si vemos que nuestro gato presenta un aspecto descuidado en el pelo porque se limpia menos, es un síntoma típico de que no está bien. “Los gatos son muy limpios, pasan gran parte del día limpiándose. Si vemos que el pelo no está tan brillante es porque no se limpia y eso significa que no se encuentra bien”, ejemplifica Amat.
En la perras hembras, si presenta un flujo vulvar que no se corresponde con el celo, está como apagada y hace mucho pipí, puede ser que sufra una alteración de la matriz.
También hemos de estar atento si el perro empieza a toser por las noches, o se ahoga cuando se excita o hace ejercicio. Los veterinarios alertan que ello puede estar derivado de un problema cardíaco. También remarcan que si un gato respira con la boca abierta y se ahoga, hay que ir rápidamente al veterinario.

Cuando un perro se rasca mucho o bien tiene parásitos, os sufre una alergia o una infección de la piel
Si un perro o un gato se rasca mucho, es por tres motivos: por la presencia de parásitos (pulgas, sarna, etcétera), por una alergia o por una infección de piel. Pueden darse por separado o las tres patologías juntas.
Cuando un animal se tambalea o pierde el equilibro puede estar sufriendo un problema neurológico, de hígado o de riñón, por lo que debe pasar por la consulta de un veterinario. Y si se observan bultos que no se sabe cómo han aparecido y sabemos que el animal no se ha golpeado, también hay que hacer un seguimiento, tomar precauciones y acudir al especialista a que lo revise.
Hay una enfermedad, el síndrome de disfunción cognitiva, que aparece en animales de edad avanzada, y se puede manifestar en que el gato deja de usar el arenero, no duerme bien o está más irritable e incluso agresivo.

Doctor Google
Cuidado con internet y las falsas alarmas
Es muy habitual que los propietarios acudan a internet para intentar saber si aquello que han observado de anormal en su mascota se corresponde con alguna enfermedad o es un simple cambio de comportamiento. Y en esos casos es frecuente que se encuentren presuntas graves enfermedades relacionadas con tales conductas y nos invada el pánico.
Por eso los veterinarios aconsejan prudencia a la hora de informarse a través del Doctor. Además, de informaciones no veraces o que pueden desencadenar un problema superior.

Fuente : La vanguardia

La oruga procesionaria - Veterinarium

La oruga procesionaria

En esta época del año, debemos prestar especial atención para prevenir que nuestros perros tengan contacto, laman u olisqueen la indeseable Oruga Procesionaria del Pino, oruga muy llamativa, de color negro con pelos de tonalidad naranja que lanza como dardos envenenados por una toxina si se siente amenazada.

Se desplaza unida a otra u otras a modo de “procesión” formando una línea en movimiento. Debido al cambio climático, estas orugas cada vez son más frecuentes, y durante largos periodos de tiempo, en las calles de nuestras ciudades donde haya pinos, así como en parques por donde habitualmente paseamos. Por suerte, nos resultará muy fácil reconocerlas.

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¡Cuidado con las espigas! - Veterinarium

¡Cuidado con las espigas!

Ahora que llega el buen tiempo, es más habitual salir con nuestros perros al campo o realizar largos paseos en los parques de nuestra ciudad, por ello, queremos resaltar la importancia de tener mucho cuidado con uno de peligros más comunes: las espigas (semillas muy parecidas a los cereales).

Las espigas tienen forma de arpón y pueden engancharse con mucha facilidad al pelo de nuestro perro, sobre todo si es de pelo largo, o incluso puede que se introduzcan en los ojos, oídos, nariz, axilas o almohadillas. Una vez enganchadas, se abren y se clavan en la piel, pudiendo ocasionar heridas de carácter grave.

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