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El peligro de automedicar a nuestras mascotas

Si tienes un gatito es importante que tomes nota, porque vamos a contarte cómo cuidar a tu gato cuando hace frio.
Los gatos son muy sensibles a las bajas temperaturas y a los cambios térmicos.
Llega el mejor momento del año. Ver a tu minino enroscado como si fuera un donut o un buñuelo, mola y mucho.
¿Sabes por qué lo hace? Para mantener su temperatura corporal. Otro comportamiento habitual en estas fechas fresquitas, es que se pegará a tu cuerpo como una lapa adorable y peluda.
Como humano responsable que quiere a su gato, sigue estas pautas para hacer del invierno una época cálidad y agradable para tu compañero de vida.
“Dentro de las consecuencias se encuentran daños severos al aparato digestivo, principalmente el estómago, el aparato urinario, ocasionar insuficiencia renal y daños hepáticos que pueden llevar a la muerte”. (Reyes Delgado)
Evitar estos medicamentos
De manera regular los dueños administran analgésicos y antiinflamatorios como paracetamol, ácido acetilsalicílico, naproxeno, y algunos antibióticos como la penicilina y la cefalexina, sin tomar en cuenta las graves consecuencias.
El paracetamol, por ejemplo, tiene varios efectos como las ulceras gastrointestinales, insuficiencia renal, además, distorsiona el proceso de los glóbulos rojos que derivará en tejidos mal oxigenados de la mascota, lo que le provocaría la muerte.
Existen muchos medicamentos dañinos para los animales, por eso, la asesoría de un médico veterinario es indispensable para mantener sanas a nuestras mascotas.
Tenemos que tener presente que las dosis no son las mismas para mascotas que para nosotros. Al igual que hay algunas sustancias que resultan letales para nuestros amigos y para nosotros son inocuas.
Se responsable y consulta con tu veterinario

Síntomas que nos indican que tu gato puede tener un problema de salud

La prevención será siempre la mejor medida para cuidar la salud de tu gato, pues algunos problemas de salud se pueden evitar llevando a revisión a tu gato cada 6-12 meses, especialmente cuando tienen más de 8 años.

 

Cambios en el apetito de tu gato

Si tu gato come menos y notas que esto viene acompañado de letargo, vómitos, diarrea, pérdida de peso u otros signos es probable que padezca de alguna enfermedad. Pero, un mayor apetito repentino también puede ser indicador de una mayor actividad tiroidea, diabetes o problemas intestinales.

Los gatos son animales de hábitos y rutinas, y esto aplica en sus comidas, al más mínimo cambio que notes, es importante identificarlo, y si esto continua, acudir al veterinario para descartar cualquier duda.

 

Vómitos y mareos en tu gato

Es normal que tu gato expulse bolas de pelo, pero si esto continúa de forma habitual de manera que aumenta, será necesario llevarlo al doctor para una revisión. Además, si tu gato comienza a vomitar comida o sangre puede ser señal y síntoma de problemas intestinales, renales o del hígado.

Es muy importante que no te esperes y hagas algo al respecto, mientras más rápido se identifique el problema, más rápido se solucionará.

 

Problemas para hacer sus necesidades

Es importante inspeccionar o revisar las heces de tu gato, esto para poder identificar si llega a presentar diarrea, si sus heces son de color negro o contienen sangre o mucosa. Cada una de estas señales son alarmantes y son síntomas de que algo malo ocurre con tu gato.

Aumento de peso excesivo en tu gato

Al momento en que tu gato comience a ganar peso extra y tú comiences a notar señales como dejar de ver sus costillas o incluso perder la figura de reloj de arena, es momento de evaluar sus hábitos alimenticios.

Si tu gato comienza a ganar peso en poco tiempo, puede volverse un gato con sobrepeso, esto podría causarle problemas físicos e inclusive diabetes, problemas cardiovasculares, entre otros.

 

Aumento en la cantidad de bebida y en la cantidad de orina

Como en los humanos, es normal tomar agua, sin embargo todo en exceso es un peligro para nuestra salud, y obvio, para nuestras mascotas.

Si tu gato comienza a beber más agua de lo habitual y va al baño constantemente, podría ser señal de una infección o inclusive una falla renal.

 

Piel y pelaje de tu gato

Arañazos o un acicalado exagerado, costras en la piel o una caída del pelo son indicios de que tu gato tiene una enfermedad de la piel. Si observas alguna supuración de color marrón o algún enrojecimiento en las orejas de tu gato, comunícaselo al veterinario.

 

Boca y encías de tu gato

Es muy importante revisar a tu gato, la salud dental también es un factor importante de su salud, si tu gato presenta enrojecimiento en la boca o alrededor de ella, inflamación en las encías o mal aliento, podría sufrir una enfermedad bucal.

 

Respiración de tu gato

Si observas que tu gato jadea, le cuesta respirar, respira a mucha velocidad, tose o hace ruido al respirar, se trata de posibles síntomas de problemas respiratorios graves que deberán ser tratados urgentemente.

 

Ojos de tu gato

Si parpadea de forma excesiva o presenta un enrojecimiento alrededor de los ojos, visita al veterinario porque podrían ser síntomas de algún problema de salud subyacente.

 

Huesos y articulaciones de tu gato

Si tarda en levantarse o echarse, si no salta tan alto como suele hacerlo o si tiene problemas para subir y bajar las escaleras, puede ser que presente un problema en los huesos o en las articulaciones.

¿Cómo saber si tu gato está enfermo? Al notar cualquier sospecha con cualquiera de los síntomas aquí mencionados, es importante comunicarlo al veterinario para tomar acciones a tiempo que eviten o solucionen cualquier afectación.

 

Fuente : purina

6 curiosidades de la lengua de los gatos

La lengua de los gatos no es solo un órgano que participa en su alimentación. Al igual que ocurre en la mayoría de los animales, los gatos también usamos la lengua para otras muchas funciones importantes y curiosas en nuestro día a día.

Hoy vamos a ver 6 singularidades sobre la lengua de los gatos que te van a sorprender y a través de las cuáles aprenderás más sobre el comportamiento de los felinos. ¡Toma nota!

Cubierta de púas

La lengua de los gatos tiene una textura similar al papel de lija. Esto se debe a las papilas filiformes que recubren toda la superficie superior de la lengua de los felinos, formadas por queratina que las hace más duras y resistentes. Gracias a estas papilas podemos tragar mejor cuando comemos, favoreciendo la digestión de determinados alimentos.

Herramienta de aseo

La textura áspera y rígida de las papilas de la lengua de los gatos es perfecta para el aseo diario. Actúa a modo de peine, retirando los pelos sueltos y otros restos de la piel. El lado negativo es que se pueden formar bolas de pelo en el estómago si nuestros humanos no nos cepillan con frecuencia..

Termómetro para los alimentos

Los felinos estamos programados genéticamente para tomar alimentos a temperatura ambiente. Una función muy importante de nuestra lengua es poder controlar la temperatura de los alimentos, evitando así aquellos que están demasiado fríos o calientes.

No tiene papilas gustativas

Aunque tengamos la lengua cubierta por papilas de queratina, no podemos percibir los sabores con ellas. Los gatos podemos notar levemente los sabores dulce y salado, pero sobre todo nos guiamos por el olor de los alimentos.

Forma una cuchara para beber

Los gatos no sorbemos el agua para beber como los humanos. Nuestra lengua forma una especie de cuchara que nos permite introducir el agua dentro de la boca y así tomarla de una forma muy delicada. Los movimientos de nuestra lengua son tan rápidos que se repiten alrededor de 4 veces por segundos.

Muestran su afecto

Otra de las funciones más importantes de la lengua de los gatos es lamer para mostrar afecto. Este acto lo aprendemos desde que somos bebés, lamiendo a nuestros hermanos y como muestra de afecto hacia nuestra mamá. Cuando crecemos también podemos hacerlo con otros animales y con nuestros humanos favoritos por los que sentimos verdadera admiración.

¿Tu gato también te suele mostrar afecto lamiéndote con su lengua rasposa? ¡Siéntete afortunado por ello!

Fuente: sepicat

¿ Qué es la leishmania?

La leishmaniosis es una enfermedad muy grave y no tiene un tratamiento curativo. Por ello, la prevención y la detección precoz son las mejores medidas que podemos tomar.

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo (Leishmania infantum), que se transmite por la picadura de un mosquito (Flebotomus perniciosus). Los órganos afectados principalmente, aunque depende de la sensibilidad del animal, son el hígado, el riñón y la piel. También puede contagiarse el hombre, pero solo si su sistema inmutario no funciona correctamente y a través de la picadura del mosquito, nunca por el contacto con el perro.

Hasta ahora, el tratamiento de la leishmaniosis puede suprimir los síntomas, pero no es definitivo y tampoco impide una recaída posterior, por eso lo mejor es su prevención. Todavía el método más utilizado son los repelentes del mosquito, sobre todo en forma de collar. No obstante, los laboratorios han lanzado una vacuna contra esta enfermedad, por lo que se puede consultar con el veterinario.

También es recomendable hacer, al menos, un análisis de sangre al año para su detección precoz. Un perro puede ser portador y no manifestar síntomas, o presentar solamente signos muy inespecíficos (apatía, falta de apetito) que no hacen sospechar de esta enfermedad.

Para prevenir se deben evitar las situaciones de riesgo, es decir, las picaduras del mosquito, y utilizar un alimento de calidad que estimule las defensas inmunitarias para que el perro, en caso de estar en contacto con el parásito, pueda reaccionar rápidamente.

Una vez se ha contraído la enfermedad, para su control habrá que detectarla y comenzar el tratamiento lo antes posible. En caso necesario, existen dietas especiales que ayudan a manejar nutricionalmente la leishmaniosis.

Fuente Royal canin

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https://clinicaveterinarium.es/diagnostico-precoz-de-leishmania-y-enfermedades-por-garrapatas/

 

5 razones para identificar con microchip a tu perro

Cuando nos responsabilizamos del cuidado de un perro debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano por su bienestar. Esto incluye proporcionarle la seguridad que necesita y que, por supuesto, merece.La prevención siempre es necesaria pero todavía más para los que realizan actividades al aire libre y suelen viajar con sus más fieles compañeros. Aquí encontrarás 5 razones para ponérselo, aunque solo necesitas una: puede ser su billete de vuelta a casa.

  1. Es inocuo y no le molesta. El microchip está contenido en una cápsula de vidrio de un grosor como un grano de arroz y una longitud de centímetro y medio que el veterinario “inyecta” bajo la piel del cuello. El microchip identifica permanente al animal con un número de microchip mundial único de 15 dígitos.
  2. No acarrea más molestias que cuando se coloca. Es muy rápido, un pinchazo basta, y no se precisa anestesia. Su resistencia hace que dure para siempre identificando inalterable e inequívocamente a la mascota. Los datos asociados al identificador del animal pueden ser modificados por un veterinario: cambio de domicilio, de propietario…
  3. Es una manera económica de garantizar la tranquilidad en la familia ante una pérdida nunca deseada. Se suele hacer a partir de los tres meses coincidiendo con la vacunación contra la rabia. El precio por implantarlo puede oscilar pero está en torno a los 30 euros. Su verificación la pueden hacer tanto veterinarios como las autoridades competentes.
  4. Evitan usos indebidos del pedigrí del animal permitiendo la “trazabilidad” de sus orígenes. La identificación con el microchip ayuda a las personas responsables a identificar la procedencia del perro y así poder detectar cualquier irregularidad en la que podrían caer algunos supuestos criadores/vendedores.
  5. Su uso es común y en la Unión Europea está bastante extendida la preocupación por las mascotas. Son muchos los países que tienen un acuerdo de colaboración para la compartición de las bases de datos, lo que permite ampliar el ámbito de búsqueda, en caso de robo o desaparición, más allá del ámbito local. Para estos casos, se puede recurrir al registro de mascotas europeas europetnet.

En España es obligatorio el registro y la identificación del perro, labor que recae en los municipios. Cada comunidad autónoma desarrolla su normativa en cuanto a la obligatoriedad del chip y tu profesional veterinario te informará debidamente de cualquier aspecto que debas tener en cuenta.

Fuente: Royal Canin

Enfermedad renal en gatos

Como en nosotros, el metabolismo del gato produce desechos que necesitan eliminarse del organismo. Algunos de ellos son hidrosolubles, así que su eliminación depende de los riñones.

Cuando estos órganos no cumplen con su cometido, uno de los trastornos que pueden aparecer es la enfermedad renal crónica felina, cuyo componente degenerativo hace que sea más común en los gatos mayores; de hecho, es la causa principal de muerte no accidental en gatos con una edad superior a los 15 años.

Lamentablemente, los gatos jóvenes también pueden padecer algún fallo renal, debido, entre otras muchas causas, a infecciones bacterianas, o malformaciones genéticas de sus riñones, lo que pone en riesgo su salud.

Esta disfunción nada tiene que ver con los cálculos renales, mucho menos con los cálculos urinarios del gato. No debe confundirnos que tanto los cálculos urinarios como la insuficiencia renal requieran una alimentación adaptada, ya que los alimentos para gatos con problemas urinarios  nada tienen que ver con los de una dieta renal para gatos.

 

Síntomas de enfermedad renal en gatos

 

Se debe sospechar que padece una enfermedad renal crónica si:

  • Un gato bebe más de lo normal
  • El aliento le huele a “orina”
  • Pierde el apetito 
  • Adelgaza extremadamente

De ser así, la visita al veterinario es obligatoria y urgente. No debemos dejar que la enfermedad avance porque el gato puede padecer trastornos nerviosos capaces de llevarle al coma y su posterior muerte.

 

Tratamiento de la enfermedad renal en gatos

 

La única persona cualificada para diagnosticar la enfermedad renal que afecta a tu gato es el veterinario, quien hará las pruebas que considere necesarias, incluso si la urea del gato está alta.

Por la naturaleza de esta enfermedad y aunque la comida para gatos que le das al tuyo sea saludable y equilibrada, casi con toda seguridad el veterinario te recomendará que le cambies su alimentación por una dieta renal para gatos

Existen métodos novedosos que permiten diagnosticar la enfermedad renal crónica de forma precoz en chequeos rutinarios. Si se diagnostica en una fase inicial es probable que el veterinario prescriba una dieta sénior, en las fases más avanzadas la dieta renal será la indicada.

 

Si observas algún síntoma en tu gato  acude a tu veterinario.

 

Fuente Royal Canin

Chequeo Canino - Veterinarium

Trucos para saber detectar si tu perro o gato está enfermo

Ciertos comportamientos, gestos o reacciones del animal deben interpretarse como síntoma de una patología

La apatía o un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestro animal sufre dolor o está enfermo

Los perros (y otros animales de compañía) también se constipan, sufren artrosis y les duelen las articulaciones, desarrollan tumores, padecen diabetes, dolencias cardíacas…. Y, aunque convivamos con ellos, no siempre es fácil detectar que están enfermos o que sufren alguna molestia o dolor, y algunas patologías menores pueden acabar agravándose si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos.
Sin embargo, veterinarios y expertos en comportamiento animal aseguran que la observación de la mascota y ciertos conocimientos –incluidos algunos trucos y pautas muy básicas–, permiten detectar con rapidez si un perro o un gato sufre una enfermedad. Un comportamiento anómalo del animal, como la apatía, que haga sus necesidades en casa (perros) o fuera del arenero (gatos), o que esté especialmente irritable, pueden advertirnos que nuestro animal doméstico sufre una patología. O generarnos las suficientes dudas para acudir a preguntar al veterinario de confianza.
A veces el único síntoma de que un gato está enfermo es que se queda quieto en el sofá
La primera advertencia básica que hacen los expertos es que los gatos son mucho más crípticos que los perros a la hora de detectar si están enfermos. No obstante, el grado de relación de cada persona con su animal también es fundamental. Y tampoco es lo mismo una mascota joven que aún no se conoce bien, que un perro o un gato que hace años que vive en casa.
“Cada especie puede variar en el momento de manifestar cuando se encuentra mal o sufre dolor. De entrada los gatos son más complicados, es mucho más fácil identificar que un perro se encuentra mal que detectar en un gato”, destaca Marta Amat, doctora en Veterinaria, jefa del servicio de Etología del Hospital Clínico Veterinario de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Hace falta conocer algunas claves para entender qué nos quiere decir nuestro gato.
Si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos, la patología puede agravarse
En los perros, más rutinarios y con mayor dependencia con sus dueños, resulta más fácil. Varias razones explican que interpretar el comportamiento felino sea más complejo. “Por la vida que hacen los gatos en muchos casos la relación con el humano no es tan estrecha como con los perros, no se está tan encima de ellos y algunos síntomas nos pueden pasar por alto; un cambio de comportamiento puede ser un indicador de enfermedad, por el dolor, pero también puede significar que el animal está estresado por un cambio en su entorno”, añade Amat. Y si son gatos que pasan parte de su vida fuera de casa, aún es más complicado.
Hay que tener en cuenta también las particularidades de cada animal, su carácter. Conocer bien a nuestro animal ayuda también a detectar si le sucede algo anormal. La agresividad o la capacidad para relacionarse con otros animales cambia y puede también educarse.
El carácter y la expresividad del animal influyen a la hora de detectar si le sucede algo “anormal”
No todos los gatos y perros muestran de la misma forma que se encuentran mal o padecen dolor. “Hay animales que son más expresivos y otros que lo son menos; el colmo de la poca expresividad es el gato: puede estar fatal y que el único síntoma sea que se queda quieto en el sofá”, destaca la doctora en Veterinaria. Por ello lo primero que tenemos que hacer es fijarnos mucho en el comportamiento de nuestros animales.
Pero, ¿qué debemos mirar y tener en cuenta?
-Apatía Cae la actividad diaria y disminuye el hambre
Uno de los primeros síntomas a tener en cuenta es si el gato o el perro reduce, de la noche a la mañana, su nivel de actividad o come menos. La apatía, la falta de interés y las pocas ganas de jugar o interaccionar con las personas pueden ser una primera señal de alerta. “Nos debemos fijar en la actividad. Si el animal no sale a recibirnos cuando llegamos a casa, no come o lo hace en menor cantidad, o duerme más horas de lo habitual es un poco sospechoso, y tenemos que empezar a ponernos en alerta”, explica Maria Pifarré, veterinaria.
-Fiebre .Temperatura corporal por encima de 39º
Gatos y perros tienen una temperatura corporal distinta a la de los humanos. Su temperatura corporal normalmente oscila entre los 38 y los 39 grados. Si se puede colocar el termómetro al animal, que no es fácil, y aparece esta temperatura, no, nuestro gato o perro no tienen fiebre. Si está por encima de los 39, alerta.
-Ojos .Secreciones o parpadeo repentino
Observar los ojos de la mascota es un buen indicador de su estado de salud. “Los ojos tienen que estar limpios y brillantes”, explica Pifarré. Hay secreciones lacrimales, no obstante, que son normales, siempre que no sean de color verde o amarillo. Hay razas más predispuestas a las secreciones lacrimales, como los perros yorkshire o el maltés.
Hay animales que parpadean muy a menudo o que no pueden abrir un ojo, lo que denota molestias o dolor. En caso de observar estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario.

Si el perro parpadea mucho o no puede abrir un ojo, se recomienda llevarle al veterinario

Si el animal sacude mucho su cabeza o la tiene inclinada, es un indicador de un problema en el sistema auditivo. Los veterinarios aconsejan que los propietarios se acostumbren al olor de las orejas de sus animales porque de esta forma podrán detectar el mal olor con más facilidad. El mal olor de las orejas es uno de los síntomas más evidentes de una otitis.
-Sistema digestivo.Vómitos, diarreas y heces muy blandas
En los gatos no es raro que el animal vomite puntualmente. Otra cosa bien distinta es si el gato vomita cuando ingiere comida o incluso tan solo bebiendo agua. Si sucede esto, hay que acudir al veterinario.
Hay animales que sufren diarrea ocasionalmente cuando se les cambia el pienso o su comida habitual, o que presentan heces muy blandas. Tampoco hay que preocuparse. Si el perro o el gato además de vomitar o tener diarreas se muestra apático y cansado, sí que hay que consultar con un especialista.
Los perros a veces vomitan para “autocurarse”, pero si además está apático o cansado, sí hay que llevarle al veterinario
“Hay síntomas fáciles de identificar, como los vómitos o las diarreas. Pero si un gato está apático o come menos, no es tan fácil de identificar que existe un problema. Yo siempre recomiendo que ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención. No cuesta nada llamar al veterinario y, si no es nada, mucho mejor ”, dice Amat.
-Orina.Bebe mucha agua, hace mucho o poco pipí
Si el gato o el perro bebe constantemente agua y hace pipí repetidamente, con mucha más frecuencia de la habitual, hay que ponerse en alerta y llevar al animal a la consulta. “Es un síndrome y normalmente denota muchas patologías, no una sola; es lo mismo que sucede con la fiebre”, explica Pifarré. No es fácil de detectar, especialmente en verano, cuando los animales beben más agua.
Cuando vemos que un perro intenta hacer pipí y no puede o expulsa muy poca cantidad de orina, es un síntoma habitual de una patología o alteración, como la infección urinaria (cistitis) o los cálculos renales.
Si el gato pasa va mucho al arenero debemos llevarle al veterinario porque puede tener problemas en la uretra

“Ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención”
Marta Amat Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
En los gatos es especialmente importante, porque son animales que pasan mucho tiempo en el arenero cuando no pueden hacer pipí, entrando y saliendo constantemente. “Hay que ir corriendo al veterinario, una obstrucción de la uretra puede ser mortal”, alerta Pifarré.
-Otros indicadores
Cambios de peso, cojera, flujo, respiración…
Hay otros factores a tener en cuenta. Si el animal pierde o gana peso en poco tiempo, es recomendable pedir la opinión del especialista porque puede estar provocado por un problema de salud. La ansiedad por comer, ver que el animal está muy irritable o que se aparta y quiere estar solo, son comportamientos que pueden estar provocados por el malestar o el dolor derivado de una patología. También puede ser que el animal pase simplemente un proceso de estrés.
Una cojera, no de forma leve y ocasional, sino de forma repetida, cada vez que el animal ha estado estirado descansando, no es normal. En ocasiones, un problema óseo, como una artrosis en las caderas –muy frecuente en los gatos mayores–, se puede manifestar solo con que el animal deja de hacer pipí y caca en el arenero, o sencillamente está más irritable. “El cambio de conducta puede ser la manifestación del dolor, y sucede a menudo”, explica Amat.
“El cambio de conducta puede ser la manifestación de dolor, y sucede a menudo”
Marta Amat
Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
Si vemos que nuestro gato presenta un aspecto descuidado en el pelo porque se limpia menos, es un síntoma típico de que no está bien. “Los gatos son muy limpios, pasan gran parte del día limpiándose. Si vemos que el pelo no está tan brillante es porque no se limpia y eso significa que no se encuentra bien”, ejemplifica Amat.
En la perras hembras, si presenta un flujo vulvar que no se corresponde con el celo, está como apagada y hace mucho pipí, puede ser que sufra una alteración de la matriz.
También hemos de estar atento si el perro empieza a toser por las noches, o se ahoga cuando se excita o hace ejercicio. Los veterinarios alertan que ello puede estar derivado de un problema cardíaco. También remarcan que si un gato respira con la boca abierta y se ahoga, hay que ir rápidamente al veterinario.

Cuando un perro se rasca mucho o bien tiene parásitos, os sufre una alergia o una infección de la piel
Si un perro o un gato se rasca mucho, es por tres motivos: por la presencia de parásitos (pulgas, sarna, etcétera), por una alergia o por una infección de piel. Pueden darse por separado o las tres patologías juntas.
Cuando un animal se tambalea o pierde el equilibro puede estar sufriendo un problema neurológico, de hígado o de riñón, por lo que debe pasar por la consulta de un veterinario. Y si se observan bultos que no se sabe cómo han aparecido y sabemos que el animal no se ha golpeado, también hay que hacer un seguimiento, tomar precauciones y acudir al especialista a que lo revise.
Hay una enfermedad, el síndrome de disfunción cognitiva, que aparece en animales de edad avanzada, y se puede manifestar en que el gato deja de usar el arenero, no duerme bien o está más irritable e incluso agresivo.

Doctor Google
Cuidado con internet y las falsas alarmas
Es muy habitual que los propietarios acudan a internet para intentar saber si aquello que han observado de anormal en su mascota se corresponde con alguna enfermedad o es un simple cambio de comportamiento. Y en esos casos es frecuente que se encuentren presuntas graves enfermedades relacionadas con tales conductas y nos invada el pánico.
Por eso los veterinarios aconsejan prudencia a la hora de informarse a través del Doctor. Además, de informaciones no veraces o que pueden desencadenar un problema superior.

Fuente : La vanguardia

La primavera, así puede afectar a mi perro!

Para la mayoría de las personas, la primavera es una de las mejores estaciones del año. Tras pasar un frío invierno y con la borrasca Filomena afectando a casi todo el país, la llegada del buen tiempo, de las flores y de los paisajes verdes es una gran noticia. Sin embargo, en esta época del año, las mascotas pueden verse afectadas por distintos elementos del entorno. Llega el momento de jugar con nuestras mascotas al aire libre con una temperatura de diez, pero eso sí: siempre tomando las precauciones pertinentes. En este nuevo artículo te contamos cómo puede afectarle la primavera a tu perro. ¡Empezamos!

Cambios de temperatura en primavera

Como hemos mencionado antes, en esta estación las temperaturas empiezan a subir y este hecho es algo que nuestras mascotas notan. Normalmente, el efecto de las altas temperaturas es más notable en verano, no obstante algunas mascotas más sensibles, podrían sufrir una disminución de apetito.

Por otra parte, estos cambios de temperatura hacen que, sin darnos cuenta, queramos pasar más y más horas jugando con nuestra mascota al aire libre. En estos casos, recuerda que el animal puede cansarse antes con temperaturas más altas.

Alergia primaveral

En esta época del año, se puede disfrutar de la naturaleza en su estado más vivo. Sin embargo, también pueden aparecer o exacerbarse problemas de alergias, especialmente las ambientales a causa del incremento del polen debido a la floración. Por otro lado, el aumento de temperatura favorece la proliferación de pulgas, parásito que causa una de las alergias más frecuentes en nuestras mascotas.

En cuanto a los síntomas más comunes que suele presentar un animal frente a una reacción alérgica se encuentran:

-Picor en la cara, orejas, axilas, ingles, base de la cola y cerca del ano.
-Habones en distintas partes del cuerpo
-Lamido excesivo de extremidades
-Irritación en la piel: puede inflamarse, enrojecerse e incluso infectarse.
-Pérdida de pelo.
-Estornudos y tos
-Conjuntivitis y ojos lacrimosos.
-Diarreas y vómitos.

Si creemos que nuestro animal de compañía está sufriendo alguno de estos episodios, es importante acudir al centro veterinario con rapidez. El profesional le realizará las pruebas necesarias para su diagnóstico y le instaurará el tratamiento adecuado o le derivará a un especialista dermatólogo.

La primavera ya está aquí: Así es como puede afectar a tu perro

Leishmaniosis
Otra de las enfermedades que incrementa su incidencia en primavera es la leishmaniosis. Hace un tiempo, escribimos un artículo relacionado y, en este post, te lo resumimos.

La leishmaniosis es una enfermedad crónica causada por un parásito conocido como leishmania. La forma de contagiarse es mediante la picadura de un mosquito flebótomo que esté infectado. Si no se trata adecuadamente causa muchos problemas de salud graves, pudiendo derivar en la muerte del animal. No obstante, pese a que no tiene cura, si lo llevamos al veterinario, es probable que se controlen los síntomas y el avance de la enfermedad de tal forma que pueda continuar con una vida “normal”.

Desparasitación al día
Pero, como siempre decimos, la prevención es la mejor pauta sanitaria. Por ello, tanto la alergia a las pulgas como la leishmaniosis, mencionadas en los puntos anteriores, son afecciones que se pueden prevenir con una correcta desparasitación.

Esto es algo que no solamente debemos hacer en primavera, sino también a lo largo del año. Cuidar la desparasitación del animal (tanto interna como externa) va a evitar que la mascota sufra diversos problemas de salud. Con la primavera, los parásitos externos, son mucho más frecuentes. Estos se enganchan al pelo o a la piel y pueden suponerles un malestar muy intenso, picores, dermatitis e incluso algunas enfermedades de alta gravedad. La mejor forma de tratarlos es evitándolos. Si tu mascota está correctamente protegida frente a los parásitos externos, ¡seguro que disfruta de la primavera tanto como tú!

No obstante, no nos podemos olvidar de los parásitos internos. Pese a que, al igual que ocurre con los externos, debemos tener cuidado durante todo el año, en primavera no se debe descuidar su prevención. Consulta en tu centro veterinario cuál es el tratamiento adecuado para tu mascota.

Con la primavera, llega la procesionaria
La oruga procesionaria del pino es otro de los problemas a los que debemos permanecer atentos entre febrero y abril. Esta oruga puede suponer un grave peligro para los perros. Solamente con un pequeño contacto con ella puede convertirse en una urgencia veterinaria. En casos de extrema gravedad, puede incluso suponer la muerte del animal.

Esta oruga aparece en primavera y está catalogada en nuestro país como una plaga, por lo que existen métodos de control en los bosques. Si un perro toca o se come una procesionaria, puede sufrir fatales consecuencias. Estas orugas contienen unos pelos urticantes a su alrededor que, una vez se clavan, liberan una sustancia tóxica que produce una irritación grave, inflamación y necrosis de los tejidos, que pueden tener importantes consecuencias. Ante cualquier síntoma o comportamiento fuera de lo común, llévalo al veterinario.

¿Cómo puede mi perro estar seguro y sano durante la primavera?

En los apartados anteriores, hemos indicado algunas afecciones que pueden aparecer durante la estación primaveral en nuestra mascota. No obstante, con los correctos cuidados, el animal puede disfrutar de esta época tanto como nosotros:

-Lleva al día los tratamientos de parásitos internos y externos.
-Cumple con el calendario de vacunación.
-Acude a las revisiones veterinarias.
-Cuida la alimentación y la higiene del animal.
-Después de cada paseo, revisa y limpia a tu mascota.
-Ante cualquier síntoma, acude al veterinario.
-La primavera es una estación muy bonita y, con el aumento de las temperaturas, tanto nosotros como nuestros perros disfrutaremos de largas jornadas al aire libre jugando, corriendo y disfrutando. Previene todas estas afecciones y… ¡a disfrutar del buen tiempo!

Fuente Amvac

Los juguetes adecuados para perros

A los perros les encanta jugar, tanto con sus dueños como solos. ¡El juego es una importante oportunidad de ejercitarse, disfrutar de estimulación mental y crear vínculos con Usted! Por lo tanto, asegurarse de que tiene los juguetes adecuados para perros es esencial para su disfrute y seguridad.

La seguridad es lo primero

Asegúrese de que cada juguete que da a su perro tiene el tamaño apropiado; los juguetes demasiado pequeños pueden tragarse, lo que crea tanto el riego de asfixia como un peligro para su estómago e intestino. Asimismo, tenga cuidado con cuerdas, cintas o bandas elásticas, que pueden despertar interés a un perro curioso pero nunca serán buenos juguetes. Hay que evitar cualquier tipo de juguetes con partes que pueden ser separadas al morder (como ojos de plástico en un muñeco de peluche).

La regla de oro para CUALQUIER juguete es que debe ser reemplazado en cuanto empiece a hacerse pedazos o desintegrarse. !Tráelo¡ Una pelota de tenis es una opción clásica de un juguete para perros. Rebota, proporciona una textura interesante para mascar y es fácil de lanzar. Los Frisbees también son fantásticos si a su perro le gusta jugar a traer cosas. Al comprar un Frisbee busque uno de goma suave o tela.

Posiblemente no vuelen tan lejos pero son menos dañinos para la boca y los dientes de su perro. Lo que puede convertirse en un juguete incluso más interesante para lanzar es algo que rebote de manera irregular. Como su perro no puede predecir dónde irán a parar, son especialmente divertidos. Las pelotas de goma sólida o pelotas con trozos de cuerda gruesa rebotan y ruedan de manera irregular.

Los juguetes de goma gruesa en general son una buena opción porque pueden lanzarse, morderse o rodar. Una buena manera de tener a su perro ocupado durante un rato es poner trozos de golosinas para perros dentro de un juguete hueco. Su perro tendrá que patear, rodar y morder el juguete antes de sacar todas las golosinas. ¡Puede resultar una actividad extremadamente divertida para su perro y también proporcionarle una gran diversión a Usted! ¡Pitar, pitar! Los juguetes con pitos pueden resultar muy divertidos para los perros. La mayoría están contentos con sólo morder el juguete y hacerlo pitar pero algunos sentirán que necesitan sacar aquello que produce el ruido así que asegúrese de que el pito está bien fijado. Como siempre, si el juguete empieza a romperse, debe ser reemplazado.

A algunos perros les gustan los suaves juguetes de peluche. Los mimarán, se echarán encima de ellos, se sentarán encima y los chuparán. Es ideal que se puedan lavar a máquina. Los mejores peluches son los que puede adquirir en su tienda de mascotas o clínica veterinaria. Conseguirá que los juguetes duren más al no sacarlos todos juntos. Ponga sólo una pequeña selección y cámbielos cada par de semanas. De esta manera los juguetes seguirán siendo nuevos para su perro. Esconder los juguetes para que su perro los encuentre es otra buena manera de sorprenderlo y mantener su interés en ellos.

Fuente https://www.hillspet.es/

¿Qué es la limpieza dental de perros?

Es la eliminación del sarro y la placa adherida a la superficie de los dientes mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad.
A continuación se procede al pulido de los dientes mediante una fresa especial que elimina la placa bacteriana y devuelve a los dientes el aspecto sano que deben tener.
Una vez terminado todo el proceso, se mantiene al perro en observación hasta que se despierta de la anestesia, bajo la atenta supervisión de un profesional .

¿Cada cuánto tiempo tengo que hacerle una limpieza dental a mi perro?

A partir de cierta edad, los perros pueden necesitar una limpieza dental anual o bianual. Depende de cada caso. En líneas generales, puede decirse que los perros de razas pequeñas suelen acumular más sarro y suelen necesitar una atención mayor en cuanto a higiene dental.

La importancia de mantener la higiene en casa

Es recomendable limpiar los dientes de tu perro semanal o diariamente si se puede. Existe una gran variedad de productos que se pueden utilizar de venta en veterinarios:
• Pastas de dientes.
• Cepillos de dientes o dedales para el dedo índice.
• Colutorios para echar en agua de bebida o directamente sobre el diente en líquido o en spray, etc.

Si consideras que tu perro necesita una limpieza o una revisión bucodental ponte en contacto con nosotros.