Señales tempranas de dolor en perros y gatos que casi nadie reconoce
Cuando un animal siente dolor, rara vez lo expresa de la forma que esperamos. No lloran, no “se quejan” como haría una persona… y muchas veces siguen haciendo vida normal, aunque estén incómodos.
Por eso, detectar el dolor en mascotas es todo un reto: los perros lo disimulan por instinto, y los gatos son auténticos maestros del camuflaje.
En este artículo te contamos las señales tempranas y más sutiles que pueden indicar que tu compañero está sufriendo algún tipo de dolor, incluso antes de que aparezcan signos más evidentes.
1. Cambios en la postura y forma de moverse
Un animal con dolor puede mostrar alteraciones que pasan desapercibidas:
- Camina más despacio o evita ciertos movimientos.
- Rigidez al levantarse, especialmente tras dormir.
- Se sienta o se tumba “de forma rara”.
- Parece “encorvado” o tensa el abdomen.
En gatos, una señal clara es dejar de saltar a sus lugares favoritos o calcular más antes de saltar.
2. Deja de comer… o come diferente
El dolor, especialmente dental o abdominal, puede provocar:
- Comer más despacio
- Dejar comida a medias
- Hacer ruidos al masticar
- Negarse a comer ciertos alimentos duros
En gatos, incluso un pequeño cambio en el apetito es importante.
3. Cambios en el comportamiento y carácter
Estas señales son muy sutiles, pero reveladoras:
- Se muestra más irritable o gruñón.
- Evita las caricias que antes disfrutaba.
- Se esconde más de lo habitual (muy típico en gatos).
- Está menos juguetón.
Un perro que antes se emocionaba por salir y ahora se queda quieto en la puerta, puede estar diciendo más de lo que parece.
4. Alteraciones en el sueño y el descanso
Si duerme más de lo habitual o, al contrario, le cuesta encontrar una postura cómoda, es una señal.
Dormir separado de la familia, cuando no lo hacía, también puede indicar molestia.
5. Cambios en el aseo y autocuidado
En gatos, el aseo es un termómetro excelente de salud.
Pueden:
- Dejar de acicalarse (pelaje opaco, enredado).
- Limitarse a zonas fáciles de alcanzar.
Los perros pueden:
- Lamerse insistentemente una zona concreta.
- Evitar mojar partes del cuerpo doloridas.
6. Cambios en la respiración y expresiones faciales
Aunque raro de detectar, algunos animales presentan:
- Respiración más rápida en reposo.
- Mirada tensa o “preocupada”.
- Orejas hacia atrás o expresión de alerta continua.
Los cambios en la cara suelen ser muy sutiles, pero muy significativos.
¿Por qué es tan importante detectar el dolor temprano?
Porque el dolor no tratado afecta:
- El comportamiento
- El sueño
- El apetito
- El sistema inmune
- El vínculo con la familia
- Y, a largo plazo, la calidad de vida
Además, muchos problemas (articulares, dentales, digestivos…) son más fáciles de solucionar cuando se detectan a tiempo.
¿Qué debes hacer si sospechas que tu mascota tiene dolor?
- Observa si los cambios se repiten o aumentan.
- Evita medicar por tu cuenta (algunos fármacos humanos son tóxicos para animales).
- Pide cita veterinaria para valorar qué puede estar ocurriendo.
Un examen completo permite detectar inflamaciones, problemas articulares, molestias dentales o patologías más profundas antes de que empeoren.
Conclusión: el dolor animal es silencioso, pero no invisible
Tu mascota no puede decir “me duele”… pero sí comunica con su comportamiento.
Reconocer estas señales tempranas es clave para garantizar su bienestar y su calidad de vida.
Si tienes dudas o has notado alguno de estos signos, nuestro equipo estará encantado de ayudarte.
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