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Mi gato babea , ¿ a qué se debe?

Cuando  un gato babea, es importante encontrar la causa ya que no suele ser algo normal en gatos.  Además, si a saliva es en apariencia sanguinolenta o purulenta puede indicar un problema bucal, pero la hipersalivación también puede ser una consecuencia de enfermedades neurológicas, metabólicas, infecciosas o inmunomediadas y también por la presencia de cuerpos extraños, abscesos, inflamaciones, quemaduras y otro tipo de lesiones.

A continuación te contamos las posibles causas :

  • Estrés

El nerviosismo puede provocar la hipersalivación. De hecho, algunos gatos babean cuando acuden a la consulta veterinaria debido al miedo, o cuando se exponen a sonidos fuertes.

  • Intoxicación

 Puede ser debido a diferentes sustancias. La ingesta de sustancias cáusticas o corrosivas, (productos domésticos de limpieza o en algunas plantas) pueden hacer que el gato hipersalive. Algunos gatos también reaccionan a los sabores desagradables babeando.

Los insecticidas organofosforados y los carbamatos ( pulguicidas). En estos casos, el gato puede sufrir además diarrea, emesis, bradicardia, miosis, neuropatía y debilidad muscular. Algunos medicamentos, como la mirtazapina y la ciclosporina, pueden provocar hipersalivación

  •  Alteraciones bucodentales

Una de las causas más comunes ( abscesos, gingivitis o estomatitis). La inflamación e infección de las encías y la mucosa bucal suelen estimular la producción de saliva o afectar su deglución. Las alteraciones en los dientes como el sarro también pueden producir una salivación excesiva. En estos casos es habitual que el gato padezca halitosis, ya que se produce una contaminación bacteriana.

 

  • Trastornos que afectan las glándulas salivales

Como la sialoadenitis, una inflamación de estas glándulas provocada por infección bacteriana, normalmente debido a una obstrucción por un cálculo o hiposecreción glandular, puede causar una hipersalivación. La presencia de un cuerpo extraño o un infarto en la zona que genere tejido necrótico por la pérdida de suministro sanguíneo también es otra causa del babeo en gatos.

Los tumores de las glándulas salivales pueden ser otra causa y, aunque son raros en pequeños animales. La mayoría aparecen en gatos mayores de 10 años. No obstante, uno de los problemas más comunes que genera hipersalivación es el sialocele, un quiste de retención salival en los tejidos submucosos o subcutáneos como resultado de un daño en el conducto salival o las glándulas.

  • Enfermedades infecciosas

Algunas enfermedades infecciosas pueden producir alteraciones y lesiones ulcerativas en las mucosas de la boca (calcivirusherpesvirus felino y la inmunodeficiencia y leucemia felinas) 

  • Enfermedades metabólicas

 La insuficiencia renal, por ejemplo, así como la hepatoencefalopatía, en la que los riñones o el hígado respectivamente no logran eliminar las sustancias nocivas de la sangre, hacen que las toxinas se desvíen al cerebro y causan una salivación excesiva.

  • Problemas gastrointestinales y/o esofágicos

Diferentes trastornos gastrointestinales o del esófago pueden provocar un exceso de saliva, entre ellos el reflujo gastroesofágicotumoresesofagitisúlcera gástrica o megaesófago

Ante cualquier síntoma acuda a su veterinario de confianza . 

 

¿ Qué es una cistitis?

La cistitis es la inflamación de la vejiga urinaria,que es el órgano que almacena la orina. Normalmente la vejiga de la orina es capaz de acumular una cantidad limitada de orina, si las paredes de la vejiga se inflaman, la vejiga almacena menos cantidad y aumenta el número de veces que hay que orinar.

¿Por qué se produce la cistitis?

• La causa más frecuente de una cistitis es la infección causada por bacterias que llegan a la vejiga por la uretra, que es el conducto
que vehicula la orina desde la vejiga hasta el exterior.
• Cualquier causa que haga que se retenga orina y se orine menos puede favorecer que aparezca una cistitis.
• Los urolitos o cálculos son piedras pequeñas que se forman en el tracto urinario y pueden ser la causa de una cistitis. Existen
distintos tipos de cálculos según su composición. Los más comunes son los de estruvita y los de oxalato de calcio.

¿Qué síntomas nos hacen sospechar de una cistitis?

• El animal orina más frecuentemente
• Orina en cantidades pequeñas
• Muestra dolor y/o esfuerzo para orinar
• Orina dentro del hogar
• Los machos se agachan al orinar, en lugar de levantar la pata
• La orina puede aparecer teñida de sangre o turbia

Ante alguno de estos síntomas, acuda a su veterinario.

 

Fuente /axoncomunicacion.net/wp-content/uploads/2019/09/Uno_mas_68.pdf

¿Qué cuidados necesita mi perro mayor?

Los perros pequeños pueden vivir mucho más de la media, entre 15 y 18 años. Los perros de razas grandes no alcanzan edades tan avanzadas como los de razas pequeñas. Generalmente viven 11-13 años.

El envejecimiento suele comenzar a los 6 años de vida. En las razas gigantes se pueden observar los primeros problemas de salud a partir de los 5 años. Los perros de edad avanzada presentan frecuentemente procesos articulares, disminución de la capacidad auditiva y de visión, aparición más frecuente de tumores, algunas enfermedades orales, patologías cardíacas, enfermedades hepáticas y lesiones renales.

Es recomendable realizar revisiones periódicas que pueden consistir en:

– Examen Físico: Ojos, boca, oídos, piel.

– Análisis de sangre y orina: Detectaremos problemas de riñón, hígado y problemas hormonales (diabetes por ejemplo).

-Revisión cardiaca: Auscultación, radiografía y electrocardiograma porque es muy común en estas edades la aparición de enfermedades valvulares y dilataciones cardiacas.

-Ecografía abdominal: Podremos ver el estado de los órganos internos, como útero, próstata, hígado, riñones. Es especialmente útil para la detección precoz de tumores.

 

Es muy importante la detección precoz de las patologías asociadas al envejecimiento. Que el animal sea mayor no es excusa para desaten de sus necesidades veterinarias.

 

 ¿Qué cuidados especiales necesita un animal mayor?

 

Una alimentación correcta, revisiones periódicas y un ejercicio adecuado son las bases de una vida larga y sana. Enfermedades más frecuentes a partir de los 7 años

-Artrosis: Los problemas músculo-esqueléticos son muy frecuentes. Pueden aparecer dificultades al caminar, rechazo a paseos prolongados. Aparece dolor articular, especialmente cuando pasa del reposo al movimiento. Muchas veces se pueden observar cojeras que mejoran después del ejercicio.

-Tumores: La aparición de cualquier masa, pigmentación anormal, cambio corporal o de conducta debe comentarse al veterinario. Los síntomas que produce un tumor son poco específicos y dependen del órgano que afecte.

-Enfermedades cardiacas: La fatiga, la intolerancia al ejercicio, tos, son síntomas a tener en cuenta.

-Enfermedades degenerativas hepáticas y renales: Los signos más frecuentes que hay que vigilar incluyen vómitos, pérdida de apetito, adelgazamiento, sed y orina en cantidad excesiva.

-Enfermedades endocrinas o con base hormonal: Como la Diabetes Mellitus, por ejemplo. Se caracterizada por una falta de insulina, hormona encargada de regular el nivel de glucosa en la sangre. La ausencia total o parcial de insulina provoca la aparición de niveles de glucosa en la sangre muy elevados.

-Enfermedades del aparato reproductor: Infecciones uterinas y problemas prostáticos son los más frecuentes.

– Enfermedades dentales: Muchos pacientes geriátricos tienen problemas dentales (periodontitis, presencia de abundante sarro, abscesos, pérdida de piezas…) que deben ser vigilados.

 

Clínica Veterinarium trabajamos por el bienestar de tu mascota

 

Fuente : http://axoncomunicacion.net/wp-content/uploads/in5-archives/html5_output-1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11-12-13-14-15/html5_output/assets/downloads/Uno_más_82.pdf

Vómitos en mascotas

 

Los vómitos son muy frecuentes en los perros y algo menos en los gatos. Los vómitos en el perro y en gato
pueden deberse a causas de tipo digestivo o a procesos originados en otros órganos pero que tienen al vómito como uno de sus síntomas.
Tenemos que diferenciar el vómito de la regurgitación; la regurgitación es expulsión del contenido esofágico debido a
obstrucciones en el tránsito de la ingesta, cuerpos extraños,tumores, etc., el vómito consiste en la salida por boca de contenido del estómago (alimento, jugo gástrico,bilis) y siempre va precedido o acompañado de náuseas y arcadas.

Los vómitos pueden ser blancos,amarillo-verdosos, con sangre como en “posos de café”, pueden tener alimento no digerido, etc. Las circunstancias de cada animal, su edad, si está o no vacunado, la frecuencia del vómito, los síntomas asociados o los hábitos alimenticios y de vida pueden orientar muchas
veces al veterinario hacia un diagnóstico u otro. Los vómitos pueden ser agudos (horas, días) o crónicos (semanas, meses).

¿Cuándo aparecen los vómitos?

  • Causas infecciosas En enfermedades infecciosas, sobre todo de cachorro, como el parvovirus y moquillo son un síntoma habitual. Causas alimentarias Una alimentación poco adecuada, a base de comida casera o con pienso de baja calidad, los cambios bruscos en la dieta o una cantidad excesiva de comida pueden también desencadenar vómitos en los perros y gatos.
  • Causas mecánicas u obstructivas La ingestión de cuerpos extraños, frecuente en nuestros animales, puede provocar cualquier síntoma digestivo, incluidos los vómitos. Los objetos más habituales en el perro son juguetes, huesos, huesos de frutas, piedras, plásticos o pelotas mientras que en el gato son más frecuentes los cuerpos extraños lineales como hilos, lana o cuerdas. Los cuerpos extraños siempre constituyen un problema
    importante y pueden incluso llegar a producir una obstrucción intestinal. Muchas veces es necesario recurrir a la endoscopia o a la cirugía para extraerlos.
  • Viajes El mareo es un problema muy común en los perros que viajan, sobre todo en los más jóvenes, el mareo es producido por un desacuerdo entre la vista y el oído interno, centro del equilibrio. Cuanto más joven es el perro más sensible es a ese desequilibrio. Sin embargo, el vómito puede ser una respuesta física a la ansiedad que le produce el viaje en coche. Su veterinario le aconsejará cómo puede controlar este problema ¡No use nunca productos humanos para el mareo¡
  • Causas mecánicas u SALUD Enfermedades metabólicas, endocrinas, tumores etc. También pueden mostrar este síntoma.
  • Bolas de Pelo En los gatos es muy frecuente la presentación de vómitos por la presencia de bolas de pelo que se forman en su aparato digestivo debido a sus hábitos de limpieza. Al lamerse ingieren pelo y éste, sobre todo si el gato es de pelo largo se puede acumular en el estómago y poco a poco se forma un acúmulo que el animal acaba expulsando con el vómito. Estas bolas, a veces pasan a intestino y pueden originar obstrucción intestinal. No debemos confundir el vómito de alguna bola de pelo con que en el vómito haya algunos pelos, ya que unos pocos no son la causa de un cuadro de vómitos. Para prevenir esto se suele administrar a los gatos las
    pastas de malta o los alimentos que viene formulados para ello
  • Ingestión de tóxicos o medicamentos La ingestión de tóxicos o medicamentos que no estén adaptados, tanto por el producto como por la dosis, puede provocar un cuadro de vómitos agudos En estos casos SIEMPRE hay que ponerse en contacto con un veterinario. Es importante aportar la mayor cantidad de datos posible en cuanto al producto ingerido, su cantidad y tiempo desde su indigestión

 

Fuente : /axoncomunicacion.net/portfolio/uno-mas/no99-uno-mas/no99-
uno-mas-sumario/

Castración en conejos

La edad recomendada para la castración de los conejos es a partir de los seis meses, dependiendo de si madurez sexual.

Si bien la mayoría de los conejos se acostumbran a utilizar una bandeja para hacer sus necesidades, con el celo esto puede cambiar ya que tienen la necesidad de marcar territorio a través de su orina y sus heces.

La castración elimina el riesgo de gestaciones no deseadas, proporciona una vida más duradera y de mayor calidad,  suprime o al menos redice el marcaje del territorio y la orina en aspersión, elimina ciertos comportamientos destructivos ( roer, excavar..) y las agresiones territoriales, lo que facilita la convivencia  con otros conejos:

Además,

Para las hembras

  •  Reduce el comportamiento agresivo de la hembra, ya no será tan protectora de si “nido ni de su territorio”
  • Impide la pseudogestación.
  • Previene el riesgo de varias enfermedades uterinas.

Para los machos

  • Disminuye el olor de la orina , que suele ser muy fuerte cuando los niveles de hormonas son altos.
  • Disminuye el comportamiento de monta y sus ansias de reproducirse
  • Elimina el riesgo de abscesos o cáncer de testículos.

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros.

Clínica Veterinarium apuesta por la castración de mascotas 

 

Fuente https://axoncomunicacion.net/uno-mas-hemeroteca/

 

 

El ciclo sexual en perras y gatas

Todo propietario que conviva con una perra o gata en casa, sea cual sea su raza, debe tener muy claro cómo son los ciclos reproductivos de estos animales.

Perras

La pubertad

El primer celo en la perra es habitual que aparezca entre los 6 y los 10 meses de vida, presentándose en las razas pequeñas a una edad más temprana que en las de mayor tamaño, en las que puede alargarse hasta el año de edad. Además de la raza, también las condiciones ambientales influyen en la aparición del primer celo (algunos estudios indican que sucede más a menudo en primavera o verano), al igual que la presencia de otras hembras o la administración de medicamentos. Si a los 18 meses de vida la perra aún no ha alcanzado la pubertad, se debe acudir al veterinario para que investigue la causa.

El celo
La perra es una hembra monoéstrica, lo que quiere decir que presenta un único ciclo sexual por época de celo, en el que se produce una sola ovulación de varios óvulos. La ovulación es espontánea, ya que se produce tanto si la perra es montada como si no. El celo dura unos 15-18 días, y suele producirse cada 6 meses, aunque hay razas como el Pastor Alemán que tienen intervalos más cortos.

Gatas

La pubertad

La edad de la pubertad en gatas, es decir cuando son capaces de tener ciclos sexuales, es muy variable, pero debe existir en teoría un desarrollo corporal de un 80% del peso final, lo normal es que ocurra a los 8 a 10 meses.

El celo

La gata es una hembra poliéstrica estacional (presenta varios celos repetidos en su estación reproductiva). Mientras dura la estación de actividad sexual (unos 6-7 meses en España) tiene una sucesión ininterrumpida de celos. Cada uno viene a durar unos 7 días, y pueden repetirse cada 10 o 15 días.
A medida que los días se hacen más largos y aumenta la temperatura, la gatas comienzan a entrar en celo y a manifestar la sintomatología típica de intranquilidad, ronroneo, se frotan con nosotros y con otras superficies de la casa, ruedan y maúllan continuamente recorriendo toda la casa con el rabo levantado. En muchas ocasiones todos estos signos aparecen o se acentúan durante la noche.
En condiciones naturales de luz y temperatura (estado salvaje), llegado el otoño entrarían en una fase de reposo absoluto, que se alargaría hasta el invierno, pero el hábitat de nuestros animales está alterado con las calefacciones y luz artificial de las casas, viéndose incrementado el periodo de actividad sexual.

A diferencia de otros mamíferos, donde se produce una ovulación espontánea, en la gata es necesaria una estimulación del cuello uterino (como sucede durante el apareamiento) para que tenga lugar. Éste es el motivo por el
cual la gata presenta un nuevo celo al cabo de unos días si no ha sido cubierta. Si el acoplamiento se ha producido, la ovulación sobreviene a las 24-48 horas. El motivo de que una gata que no haya quedado gestante, a pesar
de haber sido cubierta, no presente un nuevo celo hasta 45 días después se debe precisamente a que el coito ha desencadenado una serie de mecanismos hormonales que hacen creer al organismo de la gata que debe mantener una gestación, cuando en realidad no es así. Este fenómeno se conoce como pseudogestación.

 

Fuente: /https://axoncomunicacion.net/portfolio/uno-mas/no102-uno-mas/no102-uno-mas-sumario/

Estornudos en gatos


Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.​

​¿POR QUÉ ESTORNUDAN LOS GATOS?

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia.

Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales. Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros.

Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

​CAUSAS DE UN GATO RESFRIADO

​Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas. La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa.

Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino. Ambos se transmiten de un gato a otro por contacto directo a través del aseo mutuo, el intercambio de alimentos y agua a través de la mucosa, o el aire expulsado por el estornudo de un gato infectado. Aunque en la mayoría de los gatos infectados el tratamiento es efectivo y se obtiene una recuperación completa, deben ser tratados lo antes posible para evitar cuadros médicos de gravedad.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección (un problema dental, por ejemplo), o a otro tipo de infecciones menos habituales. Entre ellas, destacamos los virus de la Peritonitis infecciosa felina, de la inmunodeficiencia felina (VIF) y la Leucemia felina, y las bacterias Clamidina, Bordetella y Mycoplasma.

¿Está mi perro enfermo? ¿Cómo puedo saberlo?

Tienes un perro y se comporta de forma extraña, sospechas que algo no va bien  y es posible que no sepas cómo saber si está realmente enfermo.

A continuación te dejamos  algunos síntomas de enfermedad, como los vómitos o la diarrea, que  pueden ser evidentes, aunque otros muchos comportamientos vinculados a una enfermedad son difíciles de identificar si no se sabe qué buscar. A continuación, describimos algunas situaciones y signos que pueden ayudarte a averiguar si tu perro podría estar enfermo, y cuándo deberías considerar ponerte en contacto con tu veterinario.

No comer

La mayoría de los perros rara vez dicen que no a un alimento o a un premio especial, sobre todo si se lo pones delante. Si tu perro no come con el ánimo habitual, debes comenzar a prestar mayor atención. Hay muchas cosas que pueden hacer que un perro deje de comer, como las náuseas, el dolor de muelas, la ansiedad, las infecciones víricas y el dolor de estómago.

Pasarse el día acostado

Si notas que tu perro duerme más, se queda atrás durante sus paseos, no se interesa por el juego o no juega tanto como antes, es posible que algo vaya mal. A veces, simplemente hace demasiado calor fuera para jugar y hacer ejercicio. Cuando suben las temperaturas, los perros son por naturaleza un poco más perezosos. Por otro lado, si no hace calor, este comportamiento indica que puede haber algo más.

Hay muchas cosas que pueden causar la pérdida de energía en un perro. Cualquier tipo de infección, ya sea vírica, bacteriana o fúngica, puede provocar una pérdida de energía. Las enfermedades cardiacas o los problemas respiratorios de cualquier tipo pueden hacer que un perro se sienta cansado. Los trastornos hormonales, como un nivel bajo de la tiroides, pueden causar un mayor letargo. La obesidad puede hacer que el perro duerma más porque le resulta agotador desplazarse. La obesidad también puede conducir a enfermedades degenerativas de las articulaciones, dificultando aún más que puedan correr o jugar. Esto puede provocar una espiral frustrante en la que como tu perro tiene dificultades para hacer ejercicio, gana más peso y esto le lleva a poder hacer aún menos ejercicio. El cáncer, las enfermedades hepáticas, las enfermedades renales y las afecciones neurológicas como las convulsiones o la disfunción cognitiva canina (también conocida como enfermedad de Alzheimer canina) también pueden hacer que un perro se muestre cansado.

Si tu perro ya es mayor, piensa que su capacidad de movimiento puede ser menor debido a su avanzada edad. Si bien es cierto que los perros se mueven menos a medida que envejecen, esto no significa que deban dejar de moverse por completo. Los perros mayores (los que tienen siete años o más) todavía pueden moverse y hacer ejercicio. Si tu perro mayor no parece jugar como antes, merece la pena llamar al veterinario y que lo revise para descartar cualquier posible dolencia. A medida que tu perro envejece, es probable que tu veterinario quiera realizar pruebas adicionales para asegurarse de que se mantiene en plena forma.

El dolor también puede hacerse pasar por pérdida de energía. Los problemas gastrointestinales que causan dolor en el vientre pueden hacer que un perro actúe de forma letárgica, y si un perro tiene dolor por una enfermedad articular artrítica, el dolor puede manifestarse simplemente durmiendo más. En definitiva, un aumento del sueño o la pereza indica, sin lugar a dudas, un problema. Si dura más de un día, llama a tu veterinario. Siempre es mejor ser proactivo y llamar al veterinario que preguntarte durante días si tu perro está enfermo.

Beber mucha agua

Si notas que tu perro vacía constantemente el cuenco de agua, pide que le dejes salir más a menudo o tiene accidentes por casa, es posible que esté enfermo. Beber mucho debido a una sed excesiva se llama polidipsia. Algunas de las causas más comunes de la polidipsia son las anomalías hormonales, como la diabetes mellitus o el hiperadrenocorticismo, también conocido como enfermedad de Cushing. Las enfermedades renales y las infecciones uterinas graves también pueden hacer que un perro beba más. Si notas que tu perro bebe más de lo normal, no hace calor fuera y el comportamiento dura más de un día o dos, llama a tu veterinario y pide cita.

 Poder sentir sus costillas

La pérdida de peso puede ser difícil de detectar, especialmente si tu perro tiene el pelo largo. A veces, los propietarios no se dan cuenta de que su perro ha perdido peso hasta que el veterinario lo pesa. Los perros pierden peso por una de estas dos razones: o no están comiendo o absorbiendo suficientes nutrientes, o están quemando demasiadas calorías. El cáncer, la diabetes, las enfermedades hepáticas y renales, así como otras enfermedades, provocan la pérdida de peso. Si notas que las costillas o las caderas de tu perro sobresalen, entonces podría estar enfermo y debería ser examinado por tu veterinario.

La mejor manera de saber si algo va mal es conocer el comportamiento normal de tu perro, incluyendo sus patrones de alimentación, bebida, orina y defecación, así como el aspecto normal de sus heces y su nivel normal de energía. Cuando acaricies a tu perro, tócalo por todas partes y busca cualquier cosa fuera de lo normal, como sarpullidos o bultos. También puedes evaluar el peso de tu perro analizando una serie de signos físicos como el grosor de la cola, la visibilidad de las costillas o el ancho de la espalda.

Tú conoces a tu perro mejor que nadie, y si algo te hace pensar que le pasa algo o que está enfermo, confía en tu instinto y recurre a tu veterinario.

 

¿La leishmania se cura?

La leishmaniasis del perro no tiene cura, pero con un tratamiento adecuado el perro puede tener una buena calidad de vida

Una alimentación de buena calidad, el tratamiento apropiado, así como los controles para prevenir nuevos brotes de la enfermedad, son las pautas que hay que seguir para mantener a raya esta dolencia en el perro.

El tratamiento específico y único de la leishmaniasis en el perro no existe. Cada caso es distinto y puede afectar a diferentes órganos del cánido y en distinto grado. Por lo tanto, será el veterinario quien determine el tratamiento más adecuado para el animal, pero siempre con un objetivo: lograr el mayor grado posible de calidad de vida para el perro.

La leishmaniasis del perro puede controlarse con el tratamiento veterinario adecuado y una alimentación rica en omega 3

La leishmaniasis canina puede ser cutánea o visceral. En el primer caso, el diagnóstico de la enfermedad es menos grave que en el visceral y afecta sobre todo al funcionamiento renal. Y en ambos casos, precisa de controles de por vida para detectar posibles rebrotes. Por ello, las medidas preventivas antiparasitarias, como mantener a raya a los mosquitos transmisores de la enfermedad, son la mejor de manera de evitar que el perro contraiga la leishmaniasis.

La leishmaniasis es una enfermedad de origen parasitario, por lo que debe combatirse desde dos frentes: contra el insecto y contra los propios síntomas asociados a la dolencia, como lesiones en la piel del perro, pérdida de peso y falta de apetito en el perro, lesiones oculares, cojeras, anemia o fallo renal, entre otros.

El tratamiento para paliar los síntomas de la leishmaniasis puede durar semanas, y se puede conseguir mitigarlos, pero el parásito siempre permanecerá en el perro. Los síntomas pueden reaparecer, y entonces hay que repetir el tratamiento contra la dolencia.

Existen distintos medicamentos para tratar los síntomas de la leishmaniasis. El perro que padece leishmaniasis no necesita tratamiento en determinados momentos, cuando los síntomas de la enfermedad están bajo control.

Además, determinadas circunstancias pueden desencadenar un brote de leishmaniasis o, por el contrario, pueden mantener a raya la enfermedad. Una alimentación de calidad para el perro (pienso de gama alta) o incluso específico para los perros que padecen la enfermedad ayuda a mantener en forma sus defensas.

Perro enfermo de leishmaniasis, ¿cómo evitar recaídas?

Nunca se consigue eliminar del todo el parásito que provoca la leishmaniasis en el perro. Por ello, son necesarias las revisiones veterinarias que detecten posibles rebrotes de la enfermedad.

Un perro con leishmaniasis puede volver a contagiarse con la picadura del mosquito que transmite la enfermedad

Además, existen situaciones que pueden reavivar los síntomas, como el cáncer en el perro. Por eso, si se quieren paliar los signos de esta dolencia, hay que procurar que el animal no enferme y valorar las consecuencias de realizar una operación quirúrgica.

El frío también puede resultar el desencadenante de un nuevo brote. Sobre todo, si duerme a la intemperie, a temperaturas muy bajas para él. Y es que cualquier factor que provoque una bajada de las defensas del animal enfermo puede reactivar los síntomas de la leishmaniasis.

Fuente consumer ( editado )

 

 

 

Cómo enseñar a un cachorro a “hacer sus necesidades” en la calle

Es importante  enseñar a un perro a “ir al baño”. Tanto si se trata de un cachorro como de un  adulto.

Convivir con un perro que no ha aprendido a orinar o defecar fuera de casa puede ser un problema. Para saber cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa, o bien en un lugar concreto, hay que tener muy claros los siguientes puntos:

Para enseñarle lo importante es tener mucha paciencia y perseverancia. Durante todo el proceso de aprendizaje, tenemos que estar muy atentos al perro y supervisar su comportamiento para intuir y anticipar cuándo tiene ganas de orinar o defecar. La supervisión es la primera instrucción a seguir. Es imposible enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle o el jardín si no estamos con él cuando orina o defeca.

Por norma general, los perros suelen tener cierta rutina a la hora de hacer sus necesidades. Estos tres momentos son muy propicios para que un perro tenga ganas de orinar o defecar:

  • Después de comer
  • Después de dormir toda la noche
  • Después de jugar

La idea es estar muy atentos durante todo el proceso de aprendizaje y sacar al perro a la calle, al jardín o llevarlo a la zona destinada como “baño”, inmediatamente después de dormir, de comer o de una sesión de juego activo.

Si nuestro perro recibe un premio cada vez que hace sus necesidades donde le pedimos, pronto aprenderá que le compensa más hacerlas allí que en otro lugar. Por tanto, si nos preguntamos cómo enseñar a nuestro perro, el refuerzo positivo es un método muy eficaz. Los premios utilizados pueden ser desde golosinas para perros hasta pedacitos de algún alimento que le guste al can o caricias y palabras cariñosas. Hay que escoger el tipo de refuerzo que más motiva a nuestro perro. Algunos preferirán un premio comestible pero otros estarán encantados si, simplemente, les propiciamos un rato de mimos.

Cómo enseñar a un perro si es un cachorro

En el caso de los cachorros, no debemos ser demasiado exigentes. Además, para asegurarnos de que no le estamos exigiendo al cachorro que aguante sin ir al baño más rato del que es capaz, debemos tener la siguiente regla clara: Un cachorro es capaz de aguantar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. O sea: si tiene 4 meses, no le pidamos que aguante más de 5 horas (4 + 1). Estos aspectos son importantes a tener en cuenta para saber cómo enseñar a un perro a ir al baño si se trata de un cachorrito.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle quiere decir asumir la responsabilidad de que vamos a proporcionarle al animal el suficiente número de salidas para que pueda evacuar cuando lo necesite. Es imprescindible mantener un rutina mínima de salidas, de manera que el animal pueda prever que podrá orinar o defecar. Será imposible enseñar a un perro a evacuar en la calle si un día lo sacamos y otro no. Se recomienda, además, mantener horarios estables en la medida de lo posible.

 

 

 

Fuente Nutro. ( Editado)