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Limpieza de dientes en mascotas paso a paso

La limpieza de boca  en perros  y gatos es necesaria para evitar la placa bacteriana, eso es, que las bacterias se adhieran a la superficie de los dientes tras las comidas y acaben formando sarro. Esta es una placa marrón adherida en los dientes de tu mascota.

La placa bacteriana y el sarro pueden ser los causantes de muchos problemas bucales:

  • Halitosis o mal aliento, por los restos de comida y las bacterias.
  • Enfermedades periodontales:
    • Gingivitis. La forma leve de este tipo de enfermedad, que consiste en una inflamación de las encías.
    • Periodontitis. Una inflamación alrededor del diente debida al avance de la placa bacteriana, que hace que el hueso se vuelve más débil y, si no se trata adecuadamente, provoca que el diente se caiga.
  • Enfermedades gastrointestinales, como vómitos y diarreas, producidas por el hecho de tragar continuamente placa bacteriana.

Lo ideal es limpiarle los dientes a tu mascota con un cepillo dental a diario y por las dos caras del diente. Si no puedes hacerlo cada día, te recomendamos que sea un mínimo tres veces por semana.

Se hará con una pasta dental específica para ellos, que es comestible y no es necesario enjuagar. La pasta de dientes que utilizamos las personas puede causarle problemas gástricos . Hay pastas dentales con diversos sabores que nos ayudan a la hora de realizar estas limpiezas.

Habrá que tener en cuenta:

  • En los colmillos y muelas traseras se acumula más sarro.
  • Acostumbra a tu mascota desde cachorro con tiempo y paciencia para que se vaya habituando.
  • Debes intentar que asocie la limpieza bucal con algo positivo.

Cómo limpiar los dientes 

  • Hay que acostumbrarle poco a poco para que lo vea como algo normal y positivo. Por eso, si es posible, lo mejor es que empieces a hacérselo desde cachorro.
  • Cuando tu perro  o gato se sienta cómodo, moja una gasa y enróllala en tu dedo índice. Ábrele la boca y pasa la gasa suavemente por los dientes solo unos segundos. Al finalizar, dale un premio y acaríciale.
  • Aumenta el tiempo de contacto entre la gasa y los dientes y añade un poco de pasta dental para perros. Prueba sobre las muelas traseras, colmillos y la cara interna de los dientes. Si se cansa, para durante unos minutos y prémiale.
  • Cuando se haya acostumbrado a la gasa, pasa al cepillo dental o a un guante dental, que te colocarás sobre un dedo. Empieza limpiando unos pocos dientes y aumenta el tiempo cada día, hasta que se deje cepillar la boca por completo. Premiarle al final y hacer paradas si es necesario te ayudará.

Hay  algunas alternativas para la limpieza bucal.

 

  • Snacks dentales que ayudan a eliminar la placa bacteriana al morderlos,
  • Juguetes dentales o de cuerda para morder.
  • Antisépticos que se añaden a su agua o sprays dentales específicos para perros.

 

Limpiar los dientes de tu mascota es lo mejor para mantener su boca limpia y sana, pero puede ser difícil. Tener paciencia y dedicarle tiempo es fundamental para que tu mascota lo acepte como algo normal.

Lleva al menos una vez al año a tu mascota a hacer una revisión bucodental para evitar males mayores.

 

La importancia de la higiene dental en perros

Igual que ocurre con los humanos, la higiene dental en los perros es de suma importancia.

Cabe destacar que  una mala higiene oral puede provocar la pérdida de algunas piezas dentales o el desarrollo de infecciones en las encías que se trasladen luego a órganos vitales mediante el torrente sanguíneo.

Un perro que sufre dolor en la boca porque sus encías están infectadas debido a la acumulación de sarro, o bien no puede masticar correctamente porque tiene algunas piezas dentales debilitadas (o, incluso, se le han caído) es un perro que evitará masticar ciertos alimentos. Eso afectará gravemente a su nutrición y a su salud general. Además, estará más expuesto a infecciones iniciadas en la boca.

El sarro es el causante de la mayoría de los problemas bucales de los perros. Para que se forme el sarro, antes tiene que existir una acumulación de placa bacteriana.  Se llama placa bacteriana a una acumulación de microorganismos que pueden adherirse o depositarse sobre las paredes de los dientes. La placa dental se forma en la superficie de las piezas dentales y en las encías, y difícilmente puede observarse porque tiene un color blanco-amarillo. Se elimina principalmente con el arrastre del cepillo dental.  Una mala higiene dental en perros puede provocar que la placa persista durante demasiado tiempo sobre la superficie de los dientes, endurecerse y calcificarse. Cuando esto ocurre se convierte en sarro. No se puede eliminar simplemente cepillándole los dientes al perro y requiere, por lo general, de un veterinario con las herramientas adecuadas.

La limpieza dental en perros

La limpieza dental en perros es la forma más eficaz de eliminar el sarro y el , el proceso de limpieza dental consiste, inicialmente, en la eliminación del sarro y la placa adherida a la superficie de los dientes mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad. A continuación se procede al pulido de los dientes mediante una fresa especial que elimina la placa bacteriana y devuelve a los dientes el aspecto sano que deben tener. Una vez terminado todo el proceso, se mantiene al perro en observación hasta que se despierta de la sedación, bajo la atenta supervisión de un veterinario.

¿Se necesita sedación? La limpieza dental en perros no es una técnica que pueda practicarse sin ella.

Ningún perro se dejaría hacer una intervención en la boca sin estar sedado,

Síntomas de que tu perro necesita una limpieza dental

Estos son algunos de los principales síntomas que pueden conducirte a pensar que tu perro necesita una limpieza dental:

– Encías inflamadas

– Mal aliento

– Sangre en la boca y en la saliva

– Dificultad a la hora de comer

– Quistes o bultos en la boca

Si adviertes cualquiera de estos síntomas, acude siempre a tu veterinario para que evalúe el estado bucal de tu perro y te recomiendo el mejor tratamiento.

Cómo mantener una buena higiene dental

La clave para mantener una correcta higiene dental en perros es prácticamente la misma que en personas, pero con algunos matices.

  • Cepillado: En realidad, el cepillado diario es el método más eficaz para evitar la acumulación de placa y la formación de sarro. Ahora bien, no es tan sencillo que un perro se deje limpiar los dientes. A la mayoría no les gusta o no están acostumbrados.
  • Huesos dentales para perros: son huesos que, además de ser un premio para el perro (una golosina canina) sirven para eliminar la acumulación de placa, la formación de sarro y combaten el mal aliento.

 

Ahora puedes beneficiarte de nuestra  Campaña limpieza de boca

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros

 

Fuente : nutro ( editado)

 

 

Cuerpos extraños gastrointestinales: endoscopia

Los perros y los gatos pueden ingerir  un objeto, huesos, ect que, tras descender por el esófago, puede quedar atrapado en el estómago o el intestino debido a su tamaño. En estos casos se dice que el animal presenta un cuerpo extraño gastrointestinal.

Por lo general, es necesario administrar con urgencia un tratamiento de soporte con medicamentos y extraer el objeto mediante cirugía o con un endoscopio para evitar la obstrucción o la perforación del tubo digestivo.

Los síntomas que puede mostrar un animal que ha tragado  un cuerpo extraño son muy variables y pueden ir desde la ausencia total de síntomas hasta el letargo y el shock originados por la obstrucción intestinal o por la perforación del estómago o del intestino y la consiguiente peritonitis.

Si no existe irritación del estómago ni obstrucción intestinal, no se suelen apreciar síntomas. Los síntomas habituales del perro o el gato que ha ingerido un cuerpo extraño son náuseas, vómito agudo de alimento o bilis, pérdida de apetito y letargo. Los vómitos son el síntoma más habitual pero algunos animales, en un primer momento, pueden manifestar únicamente una pérdida parcial o total del apetito (anorexia) o letargo. Si el objeto es grande y no puede pasar al intestino, puede permanecer alojado en el estómago durante mucho tiempo y, en ese caso, el perro puede sufrir vómitos crónicos de manera intermitente.

Os dejamos un enlace a nuestro canal donde mostramos la extracción de un cuerpo extraño

 

https://www.youtube.com/watch?v=89Z4Q8nBgk0

 

Fuente: Zoetis ( editada)

Causas más relevantes de intoxicaciones en perros y gatos

Las consultas de urgencias  más habituales en clínica  son las intoxicaciones de perros y gatos .

La mayor parte de las veces estas intoxicaciones suelen ser accidentales, por ingestión del tóxico o por contacto, otras veces son debidas a que los propietarios automedican utilizando medicamentos de manera inapropiada.

No obstante, en la mayoría de los casos, las intoxicaciones de perros y gatos se producen por el desconocimiento sobre aquello que es perjudicial para la salud de su animal.

Reacciones alérgicas agudas:

La alergia es la reacción inmunológica exagerada del organismo ante un estímulo externo, normalmente llamado alérgeno. Puede ocasionar desde problemas leves como picores, enrojecimiento de la piel, habones, etc… hasta problemas más graves como hinchazón de la cabeza (alrededor de los ojos, boca y orejas), diarreas, vómitos. En casos más extremos, se pueden producir graves problemas renales o hepáticos, pudiendo desencadenar una reacción generalizada e incluso provocar la muerte del perro o el gato.

Este tipo de reacciones alérgicas pueden ser debidas a picaduras de insectos (abejas, avispas y hormigas), a vacunas, a ingestión de medicamentos y/o alimentos y al contacto directo con el alérgeno.

Intoxicación por alimentos:

La ingesta de algunos alimentos muy comunes para las personas como son el chocolate (teobromina) y la cafeína son tóxicos para los perros y gatos, causando vómitos, diarrea, hiperactividad, taquicardia e incluso convulsiones. Hay muchos más alimentos que pueden provocar una intoxicación en animales como la cebolla, las uvas, ect.

-Intoxicación por analgésicos:

La ingestión de paracetamol, ibuprofeno o aspirina (ácido acetil salicílico), tiene como resultado afecciones graves como sangrado gastrointestinal y anemia por daño renal y hepático, y en gatos puede provocar convulsiones.

.-Intoxicación por alimentos en mal estado:

Al igual que las personas, nuestros perros y gatos también pueden intoxicarse con bacterias y mohos que pueden encontrarse en los alimentos en mal estado.

Los síntomas que se suelen dar en este tipo de intoxicaciones suelen ser dolor abdominal, vómitos, diarreas, deshidratación y en algunos casos graves hasta el shock de la mascota.

-Intoxicación por productos químicos (herbicidas, pesticidas, insecticidas y raticidas):

La mayoría de estos productos se consideran relativamente seguros cuando se usan apropiadamente. Sin embargo, es conveniente mantener a nuestros perros y gatos fuera de su alcance con el fin de evitar problemas tales como irritación leve de piel o problemas más graves si el animal los ingiere.

Los herbicidas se usan para controlar las malas hierbas de campos, parques, jardines… La ingesta o contacto de hierba que contenga este tipo de compuestos puede provocar problemas en nuestras mascotas, desde una irritación leve de piel a una gastroenteritis de diversa gravedad.

Los insecticidas se usan para eliminar insectos y también parásitos externos de nuestras mascotas.

Es importante consultar al veterinario antes de administrar algún tratamiento antiparasitario a nuestra mascota y seguir siempre las instrucciones del prospecto adjunto con el producto (puesto que existen especies de animales particularmente sensibles).

Los tratamientos contra parásitos externos como pulgas y garrapatas, tienen un efecto sobre el sistema nervioso central y el sistema digestivo, provocando aumento de la salivación, desorientación, temblores musculares, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea, insuficiencia cardiaca y en casos extremos, la muerte.

Los raticidas se utilizan para controlar plagas de roedores. La intoxicación suele producirse por la ingesta accidental y tiene efectos sobre la coagulación de la sangre provocando hemorragias, convulsiones, daños neurológicos y en casos extremos, la muerte.

-Intoxicación por ingestión de plantas:

Existen muchas plantas que son irritantes o tóxicas, y el simple contacto con ellas puede ocasionar reacciones cutáneas.

Otras, al ser ingeridas pueden ocasionar problemas gastrointestinales acompañados de vómitos y diarreas y, en casos extremos, pueden ser causa de muerte.

Por ejemplo los gatos,  se pueden intoxicar con plantas lechosas (de savia blanca y apariencia láctea), puesto que el tallo contiene saponina, una sustancia muy irritante que puede provocar serios trastornos al ser ingerida.

Otras plantas que pueden perjudicar a nuestras mascotas pueden ser: acebo, adelfa, hiedra, hortensia, jacinto, lirios (en los gatos), azaleas, jazmín amarillo, ruibarbo, rododendros, ligustro…

Además, conviene disuadir a nuestras mascotas de ingerir cualquier tipo de planta puesto que, aunque no sea tóxica puede producirle una gastroenteritis leve.

-Intoxicaciones por productos químicos del hogar:

Productos como los detergentes desinfectantes que utilizamos para limpiar la casa pueden provocar quemaduras orales y erosiones en el tracto gastrointestinal si las ingiere nuestra mascota, o irritación de las vías respiratorias si el producto es inhalado.

Los productos químicos y de limpieza deben ser guardados en un lugar seguro y fuera del alcance de las mascotas. Y, en caso de exposición, se deben seguir las indicaciones del producto.

 

La prevención es la manera más fácil de evitar cualquier intoxicación. Como propietarios somos responsables. Ante cualquier duda consultar siempre con el veterinario.

 

Chequeo Canino - Veterinarium

Trucos para saber detectar si tu perro o gato está enfermo

Ciertos comportamientos, gestos o reacciones del animal deben interpretarse como síntoma de una patología

La apatía o un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestro animal sufre dolor o está enfermo

Los perros (y otros animales de compañía) también se constipan, sufren artrosis y les duelen las articulaciones, desarrollan tumores, padecen diabetes, dolencias cardíacas…. Y, aunque convivamos con ellos, no siempre es fácil detectar que están enfermos o que sufren alguna molestia o dolor, y algunas patologías menores pueden acabar agravándose si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos.
Sin embargo, veterinarios y expertos en comportamiento animal aseguran que la observación de la mascota y ciertos conocimientos –incluidos algunos trucos y pautas muy básicas–, permiten detectar con rapidez si un perro o un gato sufre una enfermedad. Un comportamiento anómalo del animal, como la apatía, que haga sus necesidades en casa (perros) o fuera del arenero (gatos), o que esté especialmente irritable, pueden advertirnos que nuestro animal doméstico sufre una patología. O generarnos las suficientes dudas para acudir a preguntar al veterinario de confianza.
A veces el único síntoma de que un gato está enfermo es que se queda quieto en el sofá
La primera advertencia básica que hacen los expertos es que los gatos son mucho más crípticos que los perros a la hora de detectar si están enfermos. No obstante, el grado de relación de cada persona con su animal también es fundamental. Y tampoco es lo mismo una mascota joven que aún no se conoce bien, que un perro o un gato que hace años que vive en casa.
“Cada especie puede variar en el momento de manifestar cuando se encuentra mal o sufre dolor. De entrada los gatos son más complicados, es mucho más fácil identificar que un perro se encuentra mal que detectar en un gato”, destaca Marta Amat, doctora en Veterinaria, jefa del servicio de Etología del Hospital Clínico Veterinario de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Hace falta conocer algunas claves para entender qué nos quiere decir nuestro gato.
Si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos, la patología puede agravarse
En los perros, más rutinarios y con mayor dependencia con sus dueños, resulta más fácil. Varias razones explican que interpretar el comportamiento felino sea más complejo. “Por la vida que hacen los gatos en muchos casos la relación con el humano no es tan estrecha como con los perros, no se está tan encima de ellos y algunos síntomas nos pueden pasar por alto; un cambio de comportamiento puede ser un indicador de enfermedad, por el dolor, pero también puede significar que el animal está estresado por un cambio en su entorno”, añade Amat. Y si son gatos que pasan parte de su vida fuera de casa, aún es más complicado.
Hay que tener en cuenta también las particularidades de cada animal, su carácter. Conocer bien a nuestro animal ayuda también a detectar si le sucede algo anormal. La agresividad o la capacidad para relacionarse con otros animales cambia y puede también educarse.
El carácter y la expresividad del animal influyen a la hora de detectar si le sucede algo “anormal”
No todos los gatos y perros muestran de la misma forma que se encuentran mal o padecen dolor. “Hay animales que son más expresivos y otros que lo son menos; el colmo de la poca expresividad es el gato: puede estar fatal y que el único síntoma sea que se queda quieto en el sofá”, destaca la doctora en Veterinaria. Por ello lo primero que tenemos que hacer es fijarnos mucho en el comportamiento de nuestros animales.
Pero, ¿qué debemos mirar y tener en cuenta?
-Apatía Cae la actividad diaria y disminuye el hambre
Uno de los primeros síntomas a tener en cuenta es si el gato o el perro reduce, de la noche a la mañana, su nivel de actividad o come menos. La apatía, la falta de interés y las pocas ganas de jugar o interaccionar con las personas pueden ser una primera señal de alerta. “Nos debemos fijar en la actividad. Si el animal no sale a recibirnos cuando llegamos a casa, no come o lo hace en menor cantidad, o duerme más horas de lo habitual es un poco sospechoso, y tenemos que empezar a ponernos en alerta”, explica Maria Pifarré, veterinaria.
-Fiebre .Temperatura corporal por encima de 39º
Gatos y perros tienen una temperatura corporal distinta a la de los humanos. Su temperatura corporal normalmente oscila entre los 38 y los 39 grados. Si se puede colocar el termómetro al animal, que no es fácil, y aparece esta temperatura, no, nuestro gato o perro no tienen fiebre. Si está por encima de los 39, alerta.
-Ojos .Secreciones o parpadeo repentino
Observar los ojos de la mascota es un buen indicador de su estado de salud. “Los ojos tienen que estar limpios y brillantes”, explica Pifarré. Hay secreciones lacrimales, no obstante, que son normales, siempre que no sean de color verde o amarillo. Hay razas más predispuestas a las secreciones lacrimales, como los perros yorkshire o el maltés.
Hay animales que parpadean muy a menudo o que no pueden abrir un ojo, lo que denota molestias o dolor. En caso de observar estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario.

Si el perro parpadea mucho o no puede abrir un ojo, se recomienda llevarle al veterinario

Si el animal sacude mucho su cabeza o la tiene inclinada, es un indicador de un problema en el sistema auditivo. Los veterinarios aconsejan que los propietarios se acostumbren al olor de las orejas de sus animales porque de esta forma podrán detectar el mal olor con más facilidad. El mal olor de las orejas es uno de los síntomas más evidentes de una otitis.
-Sistema digestivo.Vómitos, diarreas y heces muy blandas
En los gatos no es raro que el animal vomite puntualmente. Otra cosa bien distinta es si el gato vomita cuando ingiere comida o incluso tan solo bebiendo agua. Si sucede esto, hay que acudir al veterinario.
Hay animales que sufren diarrea ocasionalmente cuando se les cambia el pienso o su comida habitual, o que presentan heces muy blandas. Tampoco hay que preocuparse. Si el perro o el gato además de vomitar o tener diarreas se muestra apático y cansado, sí que hay que consultar con un especialista.
Los perros a veces vomitan para “autocurarse”, pero si además está apático o cansado, sí hay que llevarle al veterinario
“Hay síntomas fáciles de identificar, como los vómitos o las diarreas. Pero si un gato está apático o come menos, no es tan fácil de identificar que existe un problema. Yo siempre recomiendo que ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención. No cuesta nada llamar al veterinario y, si no es nada, mucho mejor ”, dice Amat.
-Orina.Bebe mucha agua, hace mucho o poco pipí
Si el gato o el perro bebe constantemente agua y hace pipí repetidamente, con mucha más frecuencia de la habitual, hay que ponerse en alerta y llevar al animal a la consulta. “Es un síndrome y normalmente denota muchas patologías, no una sola; es lo mismo que sucede con la fiebre”, explica Pifarré. No es fácil de detectar, especialmente en verano, cuando los animales beben más agua.
Cuando vemos que un perro intenta hacer pipí y no puede o expulsa muy poca cantidad de orina, es un síntoma habitual de una patología o alteración, como la infección urinaria (cistitis) o los cálculos renales.
Si el gato pasa va mucho al arenero debemos llevarle al veterinario porque puede tener problemas en la uretra

“Ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención”
Marta Amat Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
En los gatos es especialmente importante, porque son animales que pasan mucho tiempo en el arenero cuando no pueden hacer pipí, entrando y saliendo constantemente. “Hay que ir corriendo al veterinario, una obstrucción de la uretra puede ser mortal”, alerta Pifarré.
-Otros indicadores
Cambios de peso, cojera, flujo, respiración…
Hay otros factores a tener en cuenta. Si el animal pierde o gana peso en poco tiempo, es recomendable pedir la opinión del especialista porque puede estar provocado por un problema de salud. La ansiedad por comer, ver que el animal está muy irritable o que se aparta y quiere estar solo, son comportamientos que pueden estar provocados por el malestar o el dolor derivado de una patología. También puede ser que el animal pase simplemente un proceso de estrés.
Una cojera, no de forma leve y ocasional, sino de forma repetida, cada vez que el animal ha estado estirado descansando, no es normal. En ocasiones, un problema óseo, como una artrosis en las caderas –muy frecuente en los gatos mayores–, se puede manifestar solo con que el animal deja de hacer pipí y caca en el arenero, o sencillamente está más irritable. “El cambio de conducta puede ser la manifestación del dolor, y sucede a menudo”, explica Amat.
“El cambio de conducta puede ser la manifestación de dolor, y sucede a menudo”
Marta Amat
Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
Si vemos que nuestro gato presenta un aspecto descuidado en el pelo porque se limpia menos, es un síntoma típico de que no está bien. “Los gatos son muy limpios, pasan gran parte del día limpiándose. Si vemos que el pelo no está tan brillante es porque no se limpia y eso significa que no se encuentra bien”, ejemplifica Amat.
En la perras hembras, si presenta un flujo vulvar que no se corresponde con el celo, está como apagada y hace mucho pipí, puede ser que sufra una alteración de la matriz.
También hemos de estar atento si el perro empieza a toser por las noches, o se ahoga cuando se excita o hace ejercicio. Los veterinarios alertan que ello puede estar derivado de un problema cardíaco. También remarcan que si un gato respira con la boca abierta y se ahoga, hay que ir rápidamente al veterinario.

Cuando un perro se rasca mucho o bien tiene parásitos, os sufre una alergia o una infección de la piel
Si un perro o un gato se rasca mucho, es por tres motivos: por la presencia de parásitos (pulgas, sarna, etcétera), por una alergia o por una infección de piel. Pueden darse por separado o las tres patologías juntas.
Cuando un animal se tambalea o pierde el equilibro puede estar sufriendo un problema neurológico, de hígado o de riñón, por lo que debe pasar por la consulta de un veterinario. Y si se observan bultos que no se sabe cómo han aparecido y sabemos que el animal no se ha golpeado, también hay que hacer un seguimiento, tomar precauciones y acudir al especialista a que lo revise.
Hay una enfermedad, el síndrome de disfunción cognitiva, que aparece en animales de edad avanzada, y se puede manifestar en que el gato deja de usar el arenero, no duerme bien o está más irritable e incluso agresivo.

Doctor Google
Cuidado con internet y las falsas alarmas
Es muy habitual que los propietarios acudan a internet para intentar saber si aquello que han observado de anormal en su mascota se corresponde con alguna enfermedad o es un simple cambio de comportamiento. Y en esos casos es frecuente que se encuentren presuntas graves enfermedades relacionadas con tales conductas y nos invada el pánico.
Por eso los veterinarios aconsejan prudencia a la hora de informarse a través del Doctor. Además, de informaciones no veraces o que pueden desencadenar un problema superior.

Fuente : La vanguardia

Prevención trastornos geriátricos - Veterinarium

Vacuna antirrábica en la Comunidad de Madrid

La vacunación es un acto clínico de gran importancia para la salud de las mascotassolo un veterinario puede valorar su estado sanitario, la edad idónea, una correcta desparasitación y otras circunstancias necesarias para obtener una buena inmunidad.

La vacunación consiste en la inoculación de una sustancia (microorganismo muerto o atenuado o fracción de un virus, etc), frente a la cual el organismo reacciona creando defensas (anticuerpos).

Actualmente en la Comunidad de Madrid la única vacuna obligatoria es la de la rabia en perros que también es recomendable (aunque no obligatoria) en gatos.

La rabia es una enfermedad infecciosa y transmisible a los humanos (zoonosis). Está producida por un virus que ataca el sistema nervioso.

El virus de la rabia está presente en la saliva del animal enfermo y puede ser transmitido a los seres humanos u otros animales por mordedura o bien al entrar en contacto con alguna herida abierta..

El virus de la rabia infecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas con el contacto estrecho con la saliva infectada (a través de mordeduras o arañazos).

El resto de vacunas disponibles para perros y gatos no son obligatorias pero si recomendables ya que nuestros animales conviven con nosotros y su salud repercute directamente en la nuestra y no olvidemos que, dentro de una tenencia responsable, se encuentra el mantenimiento de un estatus sanitario adecuado de nuestras mascotas.

 

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