Veterinarium: Teléfono fijo 91 881 39 95 / WhatsApp 649 47 98 55

Veterinarium II: Teléfono fijo 91 280 64 19 / WhatsApp 673 61 37 18

Facebook
Instagram
Correo
Veterinarium
BLOG

Estornudos en gatos


Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.​

​¿POR QUÉ ESTORNUDAN LOS GATOS?

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia.

Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales. Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros.

Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

​CAUSAS DE UN GATO RESFRIADO

​Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas. La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa.

Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino. Ambos se transmiten de un gato a otro por contacto directo a través del aseo mutuo, el intercambio de alimentos y agua a través de la mucosa, o el aire expulsado por el estornudo de un gato infectado. Aunque en la mayoría de los gatos infectados el tratamiento es efectivo y se obtiene una recuperación completa, deben ser tratados lo antes posible para evitar cuadros médicos de gravedad.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección (un problema dental, por ejemplo), o a otro tipo de infecciones menos habituales. Entre ellas, destacamos los virus de la Peritonitis infecciosa felina, de la inmunodeficiencia felina (VIF) y la Leucemia felina, y las bacterias Clamidina, Bordetella y Mycoplasma.

Esterilización en perros y gatos

Como dueños responsables es importante tomar la decisión de esterilizar a nuestra mascota en beneficio de su salud y el control de natalidad de los perros y gatos, lo cual se vuelve más relevante si consideramos que, por ejemplo, la descendencia de una perrita en un año equivale a 14 cachorros contemplando que tiene dos etapas de celo, en dos años nacerán otros 98 cachorros y así sucesivamente hasta que, en cinco años, esa perrita y sus descendientes tengan 28,812 cachorros.

En el caso de los gatos, la descendencia en el primer año equivale a 16 gatos contemplando que tiene cuatro etapas de celo, esto nos lleva a estimar que en cinco años la descendencia será de 1,048,576 felinos.

A pesar de los esfuerzos por comunicar el beneficio de esterilizar a las mascotas y de realizar campañas gratuitas en el país, aún existen mitos que predominan en las mentes de los dueños que los hacen dudar en realizar este procedimiento.

Entre los mitos más comunes están:

  • El perro o gato necesita tener una camada antes de operarlo para ayudarlo a desarrollarse y que no se sienta frustrado
  • Tendrá cambios en su carácter al grado de que podría volverse agresivo
  • Vivirá menos tiempo
  • Desarrollará padecimientos crónicos, entre otros
  • Se pondrá obeso y será muy flojo
  • La cirugía será complicada y causará dolor

Sin embargo, como lo mencionamos antes, estos son solo mitos.

 

La realidad es que la esterilización aporta muchos beneficios, como:

  • Incrementa la esperanza de vida de perros y gatos
  • Reduce comportamientos agresivos, de estrés o ansiedad como dejar de orinar dentro de la casa para marcar su espacio o escaparse a la calle para explorar, todo esto porque ya no hay hormonas que lo orillen a ser un animal territorial
  • Reduce la posibilidad de que el macho sufra algún problema relacionado con los testículos, como tumores e infecciones urinarias o que la hembra desarrolle futuros tumores de mama o infecciones en la matriz
  • Reduce el riesgo de enfermedades de transmisión sexual como TVT (Tumor Venéreo Transmisible)
  • Evita embarazos psicológicos en las hembras, estos trastornos alteran su cuerpo al grado de producir leche
  • Y el más importante, controla la población de animales, con lo que se reduce el número de perros y gatos en situación de calle.

Fuente Royal Canin

Consulta nuestra campaña de ” esterilización en perros y gatos” ( hasta finales de año) – 35% de descuento

¿Está mi perro enfermo? ¿Cómo puedo saberlo?

Tienes un perro y se comporta de forma extraña, sospechas que algo no va bien  y es posible que no sepas cómo saber si está realmente enfermo.

A continuación te dejamos  algunos síntomas de enfermedad, como los vómitos o la diarrea, que  pueden ser evidentes, aunque otros muchos comportamientos vinculados a una enfermedad son difíciles de identificar si no se sabe qué buscar. A continuación, describimos algunas situaciones y signos que pueden ayudarte a averiguar si tu perro podría estar enfermo, y cuándo deberías considerar ponerte en contacto con tu veterinario.

No comer

La mayoría de los perros rara vez dicen que no a un alimento o a un premio especial, sobre todo si se lo pones delante. Si tu perro no come con el ánimo habitual, debes comenzar a prestar mayor atención. Hay muchas cosas que pueden hacer que un perro deje de comer, como las náuseas, el dolor de muelas, la ansiedad, las infecciones víricas y el dolor de estómago.

Pasarse el día acostado

Si notas que tu perro duerme más, se queda atrás durante sus paseos, no se interesa por el juego o no juega tanto como antes, es posible que algo vaya mal. A veces, simplemente hace demasiado calor fuera para jugar y hacer ejercicio. Cuando suben las temperaturas, los perros son por naturaleza un poco más perezosos. Por otro lado, si no hace calor, este comportamiento indica que puede haber algo más.

Hay muchas cosas que pueden causar la pérdida de energía en un perro. Cualquier tipo de infección, ya sea vírica, bacteriana o fúngica, puede provocar una pérdida de energía. Las enfermedades cardiacas o los problemas respiratorios de cualquier tipo pueden hacer que un perro se sienta cansado. Los trastornos hormonales, como un nivel bajo de la tiroides, pueden causar un mayor letargo. La obesidad puede hacer que el perro duerma más porque le resulta agotador desplazarse. La obesidad también puede conducir a enfermedades degenerativas de las articulaciones, dificultando aún más que puedan correr o jugar. Esto puede provocar una espiral frustrante en la que como tu perro tiene dificultades para hacer ejercicio, gana más peso y esto le lleva a poder hacer aún menos ejercicio. El cáncer, las enfermedades hepáticas, las enfermedades renales y las afecciones neurológicas como las convulsiones o la disfunción cognitiva canina (también conocida como enfermedad de Alzheimer canina) también pueden hacer que un perro se muestre cansado.

Si tu perro ya es mayor, piensa que su capacidad de movimiento puede ser menor debido a su avanzada edad. Si bien es cierto que los perros se mueven menos a medida que envejecen, esto no significa que deban dejar de moverse por completo. Los perros mayores (los que tienen siete años o más) todavía pueden moverse y hacer ejercicio. Si tu perro mayor no parece jugar como antes, merece la pena llamar al veterinario y que lo revise para descartar cualquier posible dolencia. A medida que tu perro envejece, es probable que tu veterinario quiera realizar pruebas adicionales para asegurarse de que se mantiene en plena forma.

El dolor también puede hacerse pasar por pérdida de energía. Los problemas gastrointestinales que causan dolor en el vientre pueden hacer que un perro actúe de forma letárgica, y si un perro tiene dolor por una enfermedad articular artrítica, el dolor puede manifestarse simplemente durmiendo más. En definitiva, un aumento del sueño o la pereza indica, sin lugar a dudas, un problema. Si dura más de un día, llama a tu veterinario. Siempre es mejor ser proactivo y llamar al veterinario que preguntarte durante días si tu perro está enfermo.

Beber mucha agua

Si notas que tu perro vacía constantemente el cuenco de agua, pide que le dejes salir más a menudo o tiene accidentes por casa, es posible que esté enfermo. Beber mucho debido a una sed excesiva se llama polidipsia. Algunas de las causas más comunes de la polidipsia son las anomalías hormonales, como la diabetes mellitus o el hiperadrenocorticismo, también conocido como enfermedad de Cushing. Las enfermedades renales y las infecciones uterinas graves también pueden hacer que un perro beba más. Si notas que tu perro bebe más de lo normal, no hace calor fuera y el comportamiento dura más de un día o dos, llama a tu veterinario y pide cita.

 Poder sentir sus costillas

La pérdida de peso puede ser difícil de detectar, especialmente si tu perro tiene el pelo largo. A veces, los propietarios no se dan cuenta de que su perro ha perdido peso hasta que el veterinario lo pesa. Los perros pierden peso por una de estas dos razones: o no están comiendo o absorbiendo suficientes nutrientes, o están quemando demasiadas calorías. El cáncer, la diabetes, las enfermedades hepáticas y renales, así como otras enfermedades, provocan la pérdida de peso. Si notas que las costillas o las caderas de tu perro sobresalen, entonces podría estar enfermo y debería ser examinado por tu veterinario.

La mejor manera de saber si algo va mal es conocer el comportamiento normal de tu perro, incluyendo sus patrones de alimentación, bebida, orina y defecación, así como el aspecto normal de sus heces y su nivel normal de energía. Cuando acaricies a tu perro, tócalo por todas partes y busca cualquier cosa fuera de lo normal, como sarpullidos o bultos. También puedes evaluar el peso de tu perro analizando una serie de signos físicos como el grosor de la cola, la visibilidad de las costillas o el ancho de la espalda.

Tú conoces a tu perro mejor que nadie, y si algo te hace pensar que le pasa algo o que está enfermo, confía en tu instinto y recurre a tu veterinario.

 

¿La leishmania se cura?

La leishmaniasis del perro no tiene cura, pero con un tratamiento adecuado el perro puede tener una buena calidad de vida

Una alimentación de buena calidad, el tratamiento apropiado, así como los controles para prevenir nuevos brotes de la enfermedad, son las pautas que hay que seguir para mantener a raya esta dolencia en el perro.

El tratamiento específico y único de la leishmaniasis en el perro no existe. Cada caso es distinto y puede afectar a diferentes órganos del cánido y en distinto grado. Por lo tanto, será el veterinario quien determine el tratamiento más adecuado para el animal, pero siempre con un objetivo: lograr el mayor grado posible de calidad de vida para el perro.

La leishmaniasis del perro puede controlarse con el tratamiento veterinario adecuado y una alimentación rica en omega 3

La leishmaniasis canina puede ser cutánea o visceral. En el primer caso, el diagnóstico de la enfermedad es menos grave que en el visceral y afecta sobre todo al funcionamiento renal. Y en ambos casos, precisa de controles de por vida para detectar posibles rebrotes. Por ello, las medidas preventivas antiparasitarias, como mantener a raya a los mosquitos transmisores de la enfermedad, son la mejor de manera de evitar que el perro contraiga la leishmaniasis.

La leishmaniasis es una enfermedad de origen parasitario, por lo que debe combatirse desde dos frentes: contra el insecto y contra los propios síntomas asociados a la dolencia, como lesiones en la piel del perro, pérdida de peso y falta de apetito en el perro, lesiones oculares, cojeras, anemia o fallo renal, entre otros.

El tratamiento para paliar los síntomas de la leishmaniasis puede durar semanas, y se puede conseguir mitigarlos, pero el parásito siempre permanecerá en el perro. Los síntomas pueden reaparecer, y entonces hay que repetir el tratamiento contra la dolencia.

Existen distintos medicamentos para tratar los síntomas de la leishmaniasis. El perro que padece leishmaniasis no necesita tratamiento en determinados momentos, cuando los síntomas de la enfermedad están bajo control.

Además, determinadas circunstancias pueden desencadenar un brote de leishmaniasis o, por el contrario, pueden mantener a raya la enfermedad. Una alimentación de calidad para el perro (pienso de gama alta) o incluso específico para los perros que padecen la enfermedad ayuda a mantener en forma sus defensas.

Perro enfermo de leishmaniasis, ¿cómo evitar recaídas?

Nunca se consigue eliminar del todo el parásito que provoca la leishmaniasis en el perro. Por ello, son necesarias las revisiones veterinarias que detecten posibles rebrotes de la enfermedad.

Un perro con leishmaniasis puede volver a contagiarse con la picadura del mosquito que transmite la enfermedad

Además, existen situaciones que pueden reavivar los síntomas, como el cáncer en el perro. Por eso, si se quieren paliar los signos de esta dolencia, hay que procurar que el animal no enferme y valorar las consecuencias de realizar una operación quirúrgica.

El frío también puede resultar el desencadenante de un nuevo brote. Sobre todo, si duerme a la intemperie, a temperaturas muy bajas para él. Y es que cualquier factor que provoque una bajada de las defensas del animal enfermo puede reactivar los síntomas de la leishmaniasis.

Fuente consumer ( editado )

 

 

 

Demencia senil en perros

El envejecimiento comporta cambios progresivos e irreversibles en los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, que pueden causar alteraciones en el comportamiento de los perros.

La artrosis, y la pérdida de agudeza visual y auditiva, son ejemplos de estos cambios progresivos experimentados por los perros mayores. Cuando se producen cambios del comportamiento del perro como consecuencia de estos aspectos, la exploración física y las pruebas de diagnóstico habituales que realiza el veterinario permiten detectar su posible origen.

ALZHEIMER EN PERROS

El envejecimiento del cerebro, también ocasiona alteraciones específicas del comportamiento. El perro puede sufrir problemas relacionados con la memoria, los procesos de aprendizaje, y el estado de alerta y respuesta a estímulos. En estos casos, podemos hablar de demencia senil en perros. Estos cambios suelen sucederse de forma progresiva, principalmente a partair de los 10 años de edad del perro. No siempre se manifiestan todos a la vez. Se calcula que más de un 50% de los perros de 15 años presenta, al menos uno, de estos signos. En muchas ocasiones, el propietario atribuye estos cambios al simple proceso de envejecimiento, pero la aparición de varios signos al principio de la etapa sénior, unido a una progresión más rápida de lo habitual, pueden ser reflejo de un problema específico llamado “síndrome de disfunción cognitiva” del perro. El síndrome de disfunción cognitiva se contempla como un proceso análogo al experimentado por las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer. A día de hoy, se desconoce la causa exacta de este síndrome, aunque podría haber factores genéticos implicados.

 

Como ocurre con otras enfermedades, el diagnóstico precoz es muy importante, porque permite corregir o mejorar alguno de los signos, y frenar el deterioro irreversible que sufre el cerebro del perro. Por ello, aunque te parezca que lo que le ocurre a tu perro mayor es completamente normal debido a su avanzada edad, merece la pena que se lo comentes al veterinario durante las visitas periódicas.

SÍNTOMAS DE ALZHEIMER EN PERROS

Además de la falta de memoria, la lentitud para aprender nuevas tareas, y la falta de respuesta a estímulos, tu perro puede experimentar desorientación, dificultad para seguir las rutas de paseo, menos deseos de jugar, falta de apetito, alteraciones en los horarios de sueño y vigilia, mayor irritabilidad, incontinencia fecal y urinaria, olvido de las normas de la casa, y otros. Ante la sospecha de padecimiento del “síndrome de disfunción cognitiva”, es probable que el veterinario le realice a tu perro una exploración física y neurológica, y solicite pruebas específicas para descartar otras enfermedades que podrían explicar alguno de los síntomas experimentados por tu perro.

El tratamiento de la demencia senil en perros se centra inicialmente en el enriquecimiento ambiental, y en la estimulación física y mental del animal. Se ha estudiado que estos ejercicios, unidos al enriquecimiento ambiental frenan el deterioro del cerebro y mejoran los síntomas. Es habitual utilizar rutinas diarias de juego, ejercicio y adiestramiento, así como recurrir a juguetes que requieran la práctica de la memoria de tu perro.

En algunos casos, el veterinario puede recomendarte el uso de algún medicamento que permita mantener la circulación sanguínea adecuada en el cerebro de tu perro, o que disminuya la concentración de radicales libres y aumente la de algún neurotransmisor, con el objetivo de mejorar alguno de los signos y frenar su progresión. A parte de los medicamentos, el veterinario te recomendará una dieta equilibrada, formulada específicamente con niveles elevados de vitaminas antioxidantes y antiinflamatorios naturales, que puede ayudar a mejorar las funciones cognitivas del perro. Además, debido a que el cerebro suele usar la Glucosa como combustible preferente para poder realizar sus funciones, y el envejecimiento puede dificultar el uso de la Glucosa como combustible, la ingestión de determinados ingredientes permite obtener sustancias que el cerebro utilizará como fuente de energía alternativa a la Glucosa, mejorando así el rendimiento de tu perro.

Una vez diagnosticado el “síndrome de disfunción cognitiva”, el veterinario te marcará un calendario de visitas periódicas para poder realizar un seguimiento de la enfermedad. Si tu perro está estable, bastará con dos o tres visitas anules. En el caso de que detectes nuevos síntomas o alteraciones en el comportamiento de tu perro, es aconsejable que adelantes las visitas para que el veterinario puede actuar con la anticipación necesaria.

 

 

 

Fuente Purina

 

 

Cómo enseñar a un cachorro a “hacer sus necesidades” en la calle

Es importante  enseñar a un perro a “ir al baño”. Tanto si se trata de un cachorro como de un  adulto.

Convivir con un perro que no ha aprendido a orinar o defecar fuera de casa puede ser un problema. Para saber cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa, o bien en un lugar concreto, hay que tener muy claros los siguientes puntos:

Para enseñarle lo importante es tener mucha paciencia y perseverancia. Durante todo el proceso de aprendizaje, tenemos que estar muy atentos al perro y supervisar su comportamiento para intuir y anticipar cuándo tiene ganas de orinar o defecar. La supervisión es la primera instrucción a seguir. Es imposible enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle o el jardín si no estamos con él cuando orina o defeca.

Por norma general, los perros suelen tener cierta rutina a la hora de hacer sus necesidades. Estos tres momentos son muy propicios para que un perro tenga ganas de orinar o defecar:

  • Después de comer
  • Después de dormir toda la noche
  • Después de jugar

La idea es estar muy atentos durante todo el proceso de aprendizaje y sacar al perro a la calle, al jardín o llevarlo a la zona destinada como “baño”, inmediatamente después de dormir, de comer o de una sesión de juego activo.

Si nuestro perro recibe un premio cada vez que hace sus necesidades donde le pedimos, pronto aprenderá que le compensa más hacerlas allí que en otro lugar. Por tanto, si nos preguntamos cómo enseñar a nuestro perro, el refuerzo positivo es un método muy eficaz. Los premios utilizados pueden ser desde golosinas para perros hasta pedacitos de algún alimento que le guste al can o caricias y palabras cariñosas. Hay que escoger el tipo de refuerzo que más motiva a nuestro perro. Algunos preferirán un premio comestible pero otros estarán encantados si, simplemente, les propiciamos un rato de mimos.

Cómo enseñar a un perro si es un cachorro

En el caso de los cachorros, no debemos ser demasiado exigentes. Además, para asegurarnos de que no le estamos exigiendo al cachorro que aguante sin ir al baño más rato del que es capaz, debemos tener la siguiente regla clara: Un cachorro es capaz de aguantar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. O sea: si tiene 4 meses, no le pidamos que aguante más de 5 horas (4 + 1). Estos aspectos son importantes a tener en cuenta para saber cómo enseñar a un perro a ir al baño si se trata de un cachorrito.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle quiere decir asumir la responsabilidad de que vamos a proporcionarle al animal el suficiente número de salidas para que pueda evacuar cuando lo necesite. Es imprescindible mantener un rutina mínima de salidas, de manera que el animal pueda prever que podrá orinar o defecar. Será imposible enseñar a un perro a evacuar en la calle si un día lo sacamos y otro no. Se recomienda, además, mantener horarios estables en la medida de lo posible.

 

 

 

Fuente Nutro. ( Editado)

 

Consejos para gatos en otoño

Comienza el otoño y los gatos necesitan unos cuidados específicos en esta época del año. El descenso de temperaturas aumenta el riesgo de que sufran resfriado, además, tras el verano comienzan a comer más para conservar su temperatura corporal.  A continuación te dejamos unos consejos:

 

  1. Cepillado . Renuevan su pelaje en esta estación, que se convierte en una capa más densa y tupida para hacer frente a las bajas temperaturas.

Se trata de un proceso en el que los gatos van eliminando el pelo muerto para renovarlo poco a poco. Para evitar que se acumule el pelo muerto, hay que cepillarlo a diario, sobre todo en los gatos de pelo largo.

  1. Pueden sufrir resfriados en otoño. Deben tener algún lugar en el que guarecerse por si hace demasiado frío o llueve ( si salen al exterior).

Los síntomas del resfriado en gatos son muy fáciles de identificar: secreción nasal y ocular, cansancio sin razón aparente, estornudos y pérdida de apetito. Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario.

  1. Es completamente normal que los gatos se muestren un poco irascibles durante el otoño. Este cambio de comportamiento se hace mucho más notorios en gatos de edad avanzada porque los cambios de temperatura y humedad afectan a su sistema articular.
  2. Desparasita :La humedad propia del otoño favorece la proliferación de parásitos externos en gatos. En esta época del año, la desparasitación externa es clave para evitar los problemas de salud que causan este tipo de parásitos.

Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario de confianza.

 

¿Qué enfermedades puede un parásito transmitir a mi perro

Tanto pulgas, garrapatas como mosquitos transmiten enfermedades a tu mejor amigo con sus picaduras. ¡Te lo contamos!

Enfermedades que transmiten las garrapatas a los perros

-Parálisis por picadura

Después de 4 a 6 días de la picadura aparecen los primeros síntomas:

  • Poca o nula sensibilidad en las extremidades.
  • Cojera.
  • Poca coordinación.
  • Dificultad para respirar.
  • Vómitos.

-Borreliosis o enfermedad de Lyme:

Los indicios de esta enfermedad suelen aparecer cuando ya está en fase aguda y son los siguientes:

  • Fiebre.
  • Dolores articulares.
  • Inflamación de las articulaciones.
  • Dolores musculares.
  • Cojera.
  • Inflamación de los ganglios.
  • Letargia.
  • Anorexia.

– Babesiosis

La babesiosis la provoca un parásito  que causa anemia y fiebre principalmente, pero dependiendo del tiempo que pase hasta su diagnóstico puede afectar a otros órganos de manera más severa (como al hígado o al riñón), lo que podría causar la muerte del animal.

Enfermedades que transmiten las pulgas a los perros

-Tenia del perro

Esta enfermedad normalmente es asintomática

-Micoplasmosis

En los perros, los daños que puede causar la micoplasmosis podrían están relacionados con sus órganos reproductivos y el sistema inmunológico. Los síntomas incluyen:

  • Inflamación de las articulaciones.
  • Cojera.
  • Dificultad para moverse.
  • Fiebre.
  • Conjuntivitis.
  • Estornudos.

Enfermedades que transmiten los mosquitos a los perros

-Leishmaniosis canina

Los principales síntomas de la leishmania son:

  • Pérdida de apetito y como consecuencia también de peso.
  • Diarrea.
  • Vómitos.
  • Alopecia.
  • Sangrado de nariz.
  • Heridas en la piel.
  • Crecimiento excesivo de las uñas.

-La filariasis o “gusano del corazón”

Se trata de una patología cardiopulmonar difícil de detectar porque los síntomas no son muy evidentes. En general, estos son:

  • Tos.
  • Dificultad para hacer ejercicio.
  • Alteraciones en la respiración.

¿Cómo prevenir las enfermedades que transmiten los parásitos a los perros?

  • Las pipetas antiparasitarias (consulta siempre con el veterinario qué tipo utilizar)…
  • Los collares antiparasitarios: más populares por la comodidad y su efecto duradero, pero no valen para casos internos.
  • Y los sprays antiparasitarios: eficaces cuando el animal ya está infectado de pulga o garrapata. Indicado también para cachorros.

Qué es la Leishmaniosis canina

El protozoo Leishmania infantum se transmite a perros a través de la inyección picadura de un tipo de mosquito (flebótomo). En España la Leishmaniasis es endémica, presente en la mayor parte del territorio peninsular e Islas Baleares.

 

¿La Leishmaniosis canina afecta a todas las razas por igual?

La Leishmaniosis canina puede afectar a todas las razas de perros, aunque la seropositividad ante la infección de L. infantum se relacionó con el tamaño del perro (más incidencia en perros de raza grande respecto a pequeños).

 

¿Cuánto tarda un perro en manifestar los síntomas de la Leishmaniasis desde que recibe la picadura?

Desde el momento en que se produce el contagio a raíz de la picadura y las primeras manifestaciones de síntomas pueden pasar entre 4 y 6 meses. Si un perro positivo en Leishmaniasis es diagnosticado a tiempo y se le somete a un tratamiento al que responda adecuadamente  el paciente podrá disfrutar de una buena calidad de vida.

 

En su estado inicial, la enfermedad podrá manifestarse a través de patologías dermatológicas. Estos síntomas podrán ir acompañados -o no- de otra sintomatología no específica:

  • Atrofia muscular.
  • Apatía.
  • Episodios de fiebre.
  • Exceso de lagrimeo, párpados inflamados.
  • Cojera sin causa aparente.

También pueden aparecer síntomas más específicos como:

  • Crecimiento desproporcionado de las uñas (Onicogrifosis).
  • Ganglios inflamados/aumentados.
  • Alopecia característica (calvas, úlceras) en zonas determinadas del cuerpo, como orejas, alrededor de los ojos.
  • Delgadez y pérdida de peso sin motivo aparente.

 

Si la enfermedad evoluciona y no es diagnosticada a tiempo, en su estado más avanzado ésta afectará órganos  como riñones, bazo e hígado (hemorragias nasales, patologías renales, agrandamiento del hígado, del bazo…) y se podrá llegar a producir la muerte del animal. Así pues, al igual que en otras enfermedades potencialmente mortales, la prevención y el diagnóstico temprano son de vital importancia.

Un veterinario, a través de un examen físico completo, podrá examinar los síntomas, lesiones cutáneas y tomar muestras de sangre para realizar pruebas analíticas, que podrán revelar anemias, niveles altos o bajos de glóbulos blancos, plaquetas o proteínas en sangre y los niveles de anticuerpos

.

¿Cómo se diagnostica la Leishmaniasis en perros?

 

La presencia de la Leishmania se puede confirmar a través de la detección de anticuerpos presentes en el organismo (proteínas generadas por el sistema inmunitario), o citologías para observar directamente al protozoo en el microscopio o biopsias de tejidos para confirmar su presencia en éstos (se pueden visualizar al microscopio la presencia de los parásitos en lesiones cutáneas, médula ósea, ganglios, e incluso en la mucosa rectal).

Para prevenir a nuestro perro ante en contagio de Leishmaniosis, deberemos tener en cuenta las siguientes medidas:

  1. Antiparasitarios (pipeta,collar…)
  2. Vacuna contra la Leishmania
    Se puede administrar a partir de los seis meses de edad.
  3. Test serológicos periódicos

En general, pero aún más en perros que residen en zonas endémicas, es necesario llevar a cabo tests serológicos periódicos (cada seis meses) para detectar de forma temprana la enfermedad.

Si no optamos por NINGUNA medida de protección, el riesgo de que nuestro perro sea infectado aumentará exponencialmente.

 

 

 

Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Leishmaniose-Hund.jpg

El virus de la inmunodeficiencia felina

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina es similar al de la Leucemia Felina y afecta directamente al funcionamiento del sistema inmunologico del gato. Popularmente, se lo conoce como el Sida Felin

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (VIF) es un virus similar al de la Leucemia Felina y que afecta directamente al funcionamiento del sistema inmunológico del gato. Popularmente, se lo conoce como el Sida Felino y es una enfermedad infecciosa y crónica, relativamente frecuente entre los gatos domésticos, sobre todo entre aquellos que tienen acceso al exterior.

Aunque no hay estudios disponibles en España, tenemos datos de EE.UU. donde, aproximadamente, entre un 1.5% y un 3% de los gatos aparentemente sanos están infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia en gatos. Los gatos más afectados por este virus suelen ser los machos no castrados que tienen acceso al exterior y que, en la disputa por las hembras en celo, pueden ser mordidos por otros felinos infectados.

¿Cómo se transmite el Virus de la Inmunodeficiencia?

La única forma conocida de contagio es la mordedura de un animal infectado a otro sano y, en unos pocos casos, la transfusión sanguínea. El contacto no agresivo, casual, entre gatos que conviven en un mismo entorno, no es una vía de contagio. Sin embargo, si tenemos en el hogar un gato infectado conviviendo con otros sanos, es recomendable que no compartan comederos, bebederos ni areneros. Esto es porque los gatos infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia, particularmente aquellos con gingivoestomatitis, eliminan virus a través de la saliva, debido a las lesiones orales, y pueden llegar a ser fuente de infección por esta vía. Aún así, hay que recordar que el virus de la inmunodeficiencia felina aguanta vivo muy poco tiempo fuera del hospedador.

Síntomas del Virus de la Inmunodeficiencia Felina

No hay una sintomatología clara para detectar el VIF porque, en realidad, este virus lo que hace es provocar una bajada de defensas en el gato y dejarlo indefenso ante la amenaza de virus y bacterias. Por lo tanto, cualquier enfermedad puede asociarse al VIF. Es muy similar a lo que ocurre con el SIDA en los humanos. De todas formas, algunos de los síntomas frecuentes son la fiebre, la pérdida de apetito y de peso, el deterioro del pelo, las infecciones de encías o las infecciones crónicas o recurrentes de la piel, del tracto urinario y del sistema respiratorio. Algunos gatos infectados por el VIF presentan enfermedades recurrentes seguidas de periodos en los que parecen totalmente sanos. Hay que estar atentos y acudir enseguida al veterinario.

¿Cómo hay que prevenir el Virus de la Inmunodeficiencia en gatos?

La única manera totalmente eficaz de prevenir el Virus de la Inmunodeficiencia felina es evitar el riesgo de contacto con otros gatos infectados. Cuando esto no es posible, una buena manera de mantener al gato fuerte contra este virus es asegurándole una alimentación de calidad, un estilo de vida saludable y un entorno tranquilo y adaptado a sus necesidades.

¿Existe una vacuna contra el VIF?

Actualmente no existe ninguna vacuna contra el virus del FIV disponible en Europa y efectiva para combatir la cepa europea de este virus. Se han probado vacunas con virus inactivados en países como Nueva Zelanda, Japón, Australia y USA pero este tipo de vacunas no han sido testadas aún contra las cepas víricas de Europa y los pocos estudios realizados hasta el momento no demuestran una eficacia real.

 

Ante cualquier síntoma o sospecha acuda a su veterinario de confianza.

Fuente nutro