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Almohadillas de perros y gatos

Las almohadillas de los perros y de los gatos son una parte fundamental de su cuerpo que es importante revisar de forma periódica. Al tratarse de una zona propensa a sufrir heridas y quemaduras (al estar en contacto directo con el suelo) que en algunos casos pueden ser difíciles de curar. Algunas de ellas pueden resultar muy dolorosas por el gran número de terminaciones nerviosas que tienen. Sobre todo, en primavera y verano, cuando las temperaturas son mucho más altas y el riesgo de quemaduras es mayor.

Diferentes pavimentos, mismo riesgo

Debemos tener presente que nuestra mascota recorre a lo largo del día diferentes tipos de suelo y cada uno de ellos puede presentar diversos riesgos para sus almohadillas. Una de las causas más habituales de heridas es la erosión (cuando pasean por suelos muy abrasivos) y las quemaduras. Se trata, en definitiva, del desgaste excesivo que sufren las almohadillas a causa de superficies con mayor dureza como el asfalto, el hielo o incluso la arena de la playa.

Otro motivo de lesión de las almohadillas puede ser por traumatismo como consecuencia de un corte al pisar un objeto o un suelo en malas condiciones o con roturas. Las zonas más habituales de tránsito suelen ser las calles de la ciudad, los parques o el campo, aunque en casa también hay riesgos. Algunos de los elementos presentes en estas zonas que pueden lastimar a nuestra mascota son los vidrios, las piedrecitas afiladas o diversos objetos que se encuentren y que pueden clavarse en sus patas.

 

En épocas de mucho calor, debemos intentar que los animales pasen el menor tiempo posible en zonas asfaltadas en las horas centrales del día, cuando aumenta considerablemente la temperatura.

No obstante, hay veces que no se puede evitar: Si tras un paseo descubrimos que nuestra mascota presenta una herida en la zona de las almohadillas, deberemos en primer lugar valorar la gravedad de esta para decidir si podemos tratarla nosotros mismos o si es necesario acudir a un veterinario. Ante una simple herida superficial, con nuestro botiquín de primeros auxilios veterinarios, podremos solventar el problema. Sin embargo, con lesiones de cierta gravedad, debemos consultar a nuestro veterinario lo más rápido posible.

Fuente . Amvac-.enelveterinario.com

 

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