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Glándulas anales en perros

Las glándulas anales son glándulas exocrinas situadas en el recto de los perros. Estas glándulas producen una sustancia oleosa, conocida como “sudor anal”, que contiene feromonas que permiten a los perros comunicarse. El olor puede ser a veces un poco desagradable, pero es una forma natural para los perros de comunicar su estado emocional y marcar su territorio.

Las glándulas anales tienen una función importante para los perros, por lo que es importante que sean examinadas regularmente por un veterinario. Estas glándulas pueden ser susceptibles a la inflamación, el aumento de tamaño y la infección. Si no se tratan a tiempo, estas enfermedades pueden llevar a la formación de abscesos y quistes, que pueden ser dolorosos para el perro.

Las glándulas anales también pueden bloquearse, lo que impide que se libere el sudor y puede provocar dolor y malestar. Si los síntomas persisten, es importante que consulte con un veterinario para que puedan tratar el problema.

Para mantener a su perro saludable, es importante que los dueños revise sus glándulas anales con regularidad para detectar problemas tempranos. Esto puede ayudar a prevenir enfermedades graves y, en última instancia, asegurar la buena salud de su perro.

Viajar con tu perro en coche

Viajar con perro en coche puede ser una experiencia divertida y emocionante para todos. Para asegurarse de que tanto su perro como usted disfruten de un viaje seguro y cómodo, aquí hay algunos consejos para seguir.

Primero, asegúrese de que su perro esté equipado con una correa y un arnés adecuados para el asiento del automóvil. Esto ayudará a mantener a su perro seguramente sujeto en su asiento y evitará lesiones en caso de un accidente.

En segundo lugar, asegúrese de que su perro esté acostumbrado a viajar en coche. Puede hacer esto llevando a su perro en paseos cortos e ir aumentando la duración gradualmente. Esto puede ayudar a su perro a adaptarse a la idea de viajar en coche y evitará que se sienta ansioso  durante el viaje. En caso de marearse puede acudir a su veterinario de confianza y él podrá ayudarle.

Además, asegúrese de llevar algunos suministros básicos para su perro, como agua, comida, juguetes, paños higiénicos, la cartilla del perro y una manta para mantenerlo cómodo. También es recomendable llevar algunos artículos útiles para cualquier emergencia, como una botella de agua, una linterna y un botiquín de primeros auxilios.

Finalmente, tenga en cuenta que los perros no se deben dejar solos en un automóvil, especialmente cuando el clima es cálido. Esto puede ser peligroso para su salud y bienestar. No olvide hacer paradas para estirar las patas y dar de beber a su perro durante sus viajes.

Siguiendo estos consejos, el viaje con su perro será una experiencia segura y agradable para ambos.

Hacer feliz a tu mascota

¡Mantenga a su mascota feliz!

Tener una mascota puede ser una experiencia maravillosa para cualquier dueño. ¡Es un gran privilegio tener la oportunidad de compartir el amor y la alegría de la vida con una mascota! No importa si es un perro, un gato, una tortuga o un pez, su mascota merece la mejor atención y amor.

Aquí hay algunas formas de mantener a su mascota feliz y saludable:

1. Ofrecerle una variedad de alimentos nutritivos. Asegúrese de que el alimento de su mascota sea de buena calidad y que sea adecuado para su tamaño y edad.

2. Proporcionarle un ambiente seguro. Asegúrese de que su mascota tenga suficientes espacios para jugar, explorar y relajarse.

3. Proporcionarles algo de ejercicio. Asegúrese de que su mascota reciba suficiente ejercicio diario para mantenerse saludable y feliz.

4. Brindarle cariño. No hay nada mejor para una mascota que recibir amor y atención de sus dueños.

5.Ofrecerle los mejores cuidados veterinarios ( calendario de vacunas, desparasitaciones, etc) Una buena medicina preventiva es un seguro para una buena salud.

¡Espero que estos consejos ayuden a mantener feliz a su mascota! ¡Recuerda, tu mascota te ama y necesita tu amor y atención!

Protección externa para perros , ¿collar o pipeta?

 En cuanto a desparasitación externa los antiparasitarios más utilizados son las pipetas y collares aunque cabe destacar la existencia de otros. Hoy os queremos ayudar a elegir el más adecuado para tu mascota.

¿Cuándo usar pipeta o collar? 

Pipeta antiparasitaria:

– De efecto inmediato, es excelente contra plagas externas y efecto preventivo .
– Se aplica directamente sobre la piel del perro.
– Tras el uso de la pipeta no hay que bañar al perro hasta transcurridos al menos dos días. Si se ha bañado antes al perro esperaremos dos días para su aplicación.
– El efecto de la pipeta permanecerá entre dos semanas y dos meses ( según el laboratorio,etc)

 A la hora de elegir la pipeta, debe hacerse teniendo en cuenta el tamaño, peso y pelaje de nuestro perro.
 
Collar antiparasitario:

– Es un antiparasitario fácil de colocar y extraer en todo momento.
– Fundamentalmente, proporciona una acción preventiva.
– Una vez colocado en el cuello del animal, va liberando unas sustancias que lo protegen de las plagas.
– Su efecto prolongado puede extenderse hasta los seis meses ( diferente en cada marca)
– Debemos vigilar que el perro no lo mordisquee y lo ingiera, para evitar que se intoxique.
– A la hora del baño se aconseja quitar el collar , pues puede perder acción.

Ventajas e inconvenientes del collar y la pipeta:

– El collar es ideal para los perros que se mojan a menudo y que se encuentran en zonas sin excesiva afluencia de parásitos.
– Generalmente, el collar posee una eficacia menor frente a los parásitos.
– En zonas endémicas es difícil que sea efectivo contra todas las infestaciones.
– Las pipetas antiparasitarias protegen de manera más efectiva a nuestro perro en entornos con gran afluencia de parásitos.
– Si queremos que la pipeta no pierda efectividad  tendremos en cuanta el baño de los perros que hemos reflejado antes.

 

Ante cualquier duda nosotros podemos asesorarte . Pide tu cita

¿Qué enfermedades transmiten las garrapatas por su picadura?

Las principales  son:

–Babesiosis canina: es una enfermedad ampliamente distribuida a nivel mundial y es producida por un parásito sanguíneo que destruye los glóbulos rojos.

El cuadro clínico suele ser agudo y cursa con 2-3 días de anorexia, abatimiento, a veces con vómitos, y fiebre alta.

El síntoma más característico de la enfermedad es la orina oscura, debida a la destrucción de hematíes, y el color amarillento de las mucosas por el aumento de la bilirrubina.

El diagnóstico a tiempo es importante para conseguir la cura del perro.

Es importante saber que el parásito realiza el final de su ciclo en las glándulas salivares de la garrapata y se ve estimulado por la alimentación de esta.

Por ello, una garrapata no inocula la infección hasta que no lleva 48–72 horas alimentándose sobre el perro, lo que es importante para que hagan efecto los antiparasitarios.

Tamaño medio de un garrapatEs decir, un antiparasitario efectivo contra las garrapatas las mata antes de que consigan inocular la enfermedad.

Hay perros inmunes a la enfermedad y otros sensibles.

Sabemos que los perros jóvenes –entre los 2 a 8 meses­– son más sensibles que los adultos.

 

 

–Enfermedad de Lyme: está causada por un microorganismo llamado borrelia, y se considera la enfermedad humana transmitida por garrapatas con mayor importancia a nivel mundial.

Esta enfermedad es transmitida por un tipo de garrapata que se encuentra distribuida por todo el norte de la península, la zona húmeda y fresca.

La enfermedad cursa de nuevo con apatía, inapetencia y fiebre, aunque los principales síntomas son cojeras, rigidez de los miembros y dolores articulares en los perros afectados.

El tratamiento se realiza con antibióticos.

–Ehrlichiosis canina: enfermedad transmitida también por la garrapata común del perro.

Esta enfermedad está distribuida por toda España, incluidas Canarias y Baleares. Como ejemplo, en la Comunidad de Madrid el 6,5 % de los perros son seropositivos (han estado en contacto con la enfermedad).

El cuadro clínico incluye apatía, anorexia, fiebre, pérdida de peso, hemorragias, aumento del tamaño del hígado y bazo, y afección de los ganglios linfáticos.

También pueden verse afectados los ojos, con conjuntivitis y hemorragias. No obstante, el cuadro clínico es bastante inespecífico, aunque lo más destacable pueden ser las hemorragias, a veces como simples manchas rojas en la piel y mucosas (petequias).

El tratamiento es a base de un antibiótico, la doxiciclina, durante un periodo de tiempo largo.

¿Qué cuidados necesita mi perro mayor?

Los perros pequeños pueden vivir mucho más de la media, entre 15 y 18 años. Los perros de razas grandes no alcanzan edades tan avanzadas como los de razas pequeñas. Generalmente viven 11-13 años.

El envejecimiento suele comenzar a los 6 años de vida. En las razas gigantes se pueden observar los primeros problemas de salud a partir de los 5 años. Los perros de edad avanzada presentan frecuentemente procesos articulares, disminución de la capacidad auditiva y de visión, aparición más frecuente de tumores, algunas enfermedades orales, patologías cardíacas, enfermedades hepáticas y lesiones renales.

Es recomendable realizar revisiones periódicas que pueden consistir en:

– Examen Físico: Ojos, boca, oídos, piel.

– Análisis de sangre y orina: Detectaremos problemas de riñón, hígado y problemas hormonales (diabetes por ejemplo).

-Revisión cardiaca: Auscultación, radiografía y electrocardiograma porque es muy común en estas edades la aparición de enfermedades valvulares y dilataciones cardiacas.

-Ecografía abdominal: Podremos ver el estado de los órganos internos, como útero, próstata, hígado, riñones. Es especialmente útil para la detección precoz de tumores.

 

Es muy importante la detección precoz de las patologías asociadas al envejecimiento. Que el animal sea mayor no es excusa para desaten de sus necesidades veterinarias.

 

 ¿Qué cuidados especiales necesita un animal mayor?

 

Una alimentación correcta, revisiones periódicas y un ejercicio adecuado son las bases de una vida larga y sana. Enfermedades más frecuentes a partir de los 7 años

-Artrosis: Los problemas músculo-esqueléticos son muy frecuentes. Pueden aparecer dificultades al caminar, rechazo a paseos prolongados. Aparece dolor articular, especialmente cuando pasa del reposo al movimiento. Muchas veces se pueden observar cojeras que mejoran después del ejercicio.

-Tumores: La aparición de cualquier masa, pigmentación anormal, cambio corporal o de conducta debe comentarse al veterinario. Los síntomas que produce un tumor son poco específicos y dependen del órgano que afecte.

-Enfermedades cardiacas: La fatiga, la intolerancia al ejercicio, tos, son síntomas a tener en cuenta.

-Enfermedades degenerativas hepáticas y renales: Los signos más frecuentes que hay que vigilar incluyen vómitos, pérdida de apetito, adelgazamiento, sed y orina en cantidad excesiva.

-Enfermedades endocrinas o con base hormonal: Como la Diabetes Mellitus, por ejemplo. Se caracterizada por una falta de insulina, hormona encargada de regular el nivel de glucosa en la sangre. La ausencia total o parcial de insulina provoca la aparición de niveles de glucosa en la sangre muy elevados.

-Enfermedades del aparato reproductor: Infecciones uterinas y problemas prostáticos son los más frecuentes.

– Enfermedades dentales: Muchos pacientes geriátricos tienen problemas dentales (periodontitis, presencia de abundante sarro, abscesos, pérdida de piezas…) que deben ser vigilados.

 

Clínica Veterinarium trabajamos por el bienestar de tu mascota

 

Fuente : http://axoncomunicacion.net/wp-content/uploads/in5-archives/html5_output-1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11-12-13-14-15/html5_output/assets/downloads/Uno_más_82.pdf

Síntomas que nos indican que tu gato puede tener un problema de salud

La prevención será siempre la mejor medida para cuidar la salud de tu gato, pues algunos problemas de salud se pueden evitar llevando a revisión a tu gato cada 6-12 meses, especialmente cuando tienen más de 8 años.

 

Cambios en el apetito de tu gato

Si tu gato come menos y notas que esto viene acompañado de letargo, vómitos, diarrea, pérdida de peso u otros signos es probable que padezca de alguna enfermedad. Pero, un mayor apetito repentino también puede ser indicador de una mayor actividad tiroidea, diabetes o problemas intestinales.

Los gatos son animales de hábitos y rutinas, y esto aplica en sus comidas, al más mínimo cambio que notes, es importante identificarlo, y si esto continua, acudir al veterinario para descartar cualquier duda.

 

Vómitos y mareos en tu gato

Es normal que tu gato expulse bolas de pelo, pero si esto continúa de forma habitual de manera que aumenta, será necesario llevarlo al doctor para una revisión. Además, si tu gato comienza a vomitar comida o sangre puede ser señal y síntoma de problemas intestinales, renales o del hígado.

Es muy importante que no te esperes y hagas algo al respecto, mientras más rápido se identifique el problema, más rápido se solucionará.

 

Problemas para hacer sus necesidades

Es importante inspeccionar o revisar las heces de tu gato, esto para poder identificar si llega a presentar diarrea, si sus heces son de color negro o contienen sangre o mucosa. Cada una de estas señales son alarmantes y son síntomas de que algo malo ocurre con tu gato.

Aumento de peso excesivo en tu gato

Al momento en que tu gato comience a ganar peso extra y tú comiences a notar señales como dejar de ver sus costillas o incluso perder la figura de reloj de arena, es momento de evaluar sus hábitos alimenticios.

Si tu gato comienza a ganar peso en poco tiempo, puede volverse un gato con sobrepeso, esto podría causarle problemas físicos e inclusive diabetes, problemas cardiovasculares, entre otros.

 

Aumento en la cantidad de bebida y en la cantidad de orina

Como en los humanos, es normal tomar agua, sin embargo todo en exceso es un peligro para nuestra salud, y obvio, para nuestras mascotas.

Si tu gato comienza a beber más agua de lo habitual y va al baño constantemente, podría ser señal de una infección o inclusive una falla renal.

 

Piel y pelaje de tu gato

Arañazos o un acicalado exagerado, costras en la piel o una caída del pelo son indicios de que tu gato tiene una enfermedad de la piel. Si observas alguna supuración de color marrón o algún enrojecimiento en las orejas de tu gato, comunícaselo al veterinario.

 

Boca y encías de tu gato

Es muy importante revisar a tu gato, la salud dental también es un factor importante de su salud, si tu gato presenta enrojecimiento en la boca o alrededor de ella, inflamación en las encías o mal aliento, podría sufrir una enfermedad bucal.

 

Respiración de tu gato

Si observas que tu gato jadea, le cuesta respirar, respira a mucha velocidad, tose o hace ruido al respirar, se trata de posibles síntomas de problemas respiratorios graves que deberán ser tratados urgentemente.

 

Ojos de tu gato

Si parpadea de forma excesiva o presenta un enrojecimiento alrededor de los ojos, visita al veterinario porque podrían ser síntomas de algún problema de salud subyacente.

 

Huesos y articulaciones de tu gato

Si tarda en levantarse o echarse, si no salta tan alto como suele hacerlo o si tiene problemas para subir y bajar las escaleras, puede ser que presente un problema en los huesos o en las articulaciones.

¿Cómo saber si tu gato está enfermo? Al notar cualquier sospecha con cualquiera de los síntomas aquí mencionados, es importante comunicarlo al veterinario para tomar acciones a tiempo que eviten o solucionen cualquier afectación.

 

Fuente : purina

Síntomas que indican que tu perro puede estar enfermo

Los perros  avisan cuando están enfermos. Hay señales que deberían poner en alerta a sus dueños.

“Debemos prestar atención a cosas tan evidentes como el apetito o la pérdida de peso, aunque también a otras menos claras como los cambios de conducta o la pérdida de oído”, resume Manuel Lázaro, vocal del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (Colvema ).

Lo importante para saber cómo actuar y cuándo ir al especialista es conocer esos síntomas que deben ponernos en alerta. Porque detrás de un cambio suele haber un problema de salud más o menos importante.

Tos y tos crónica

Lo mismo pasa con los mocos y la secreción continuada de éstos. Si son abundantes, no transparentes y acompañadas de estornudos puede que el perro esté constipado.

No es lo mismo si la tos es crónica. En ese caso el problema puede ser mayor. “Si es un perro pequeño  puede ser por un colapso de la tráquea”, señala la especialista del Colegio Oficial de Veterinarios. “O puede ser indicativo de una cardiopatía [esto en términos generales]”, añade.

-Demasiada sed y demasiada orina

Que un perro beba mucho y, por tanto, orine mucho puede significar que ha desarrollado una diabetes. Se detecta fácilmente porque llama la atención la frecuencia con la que bebe (y orina) y la cantidad de agua que consume (y mea).

También es habitual en estos casos que el perro se haga pis dentro de casa aunque esté educado para esperar a salir a la calle. Si ocurre con frecuencia hay que preocuparse.

Del mismo modo, la diabetes se manifiesta con un aumento del apetito acompañado de una llamativa bajada de peso. La respuesta se encuentra fácil en el veterinario. Un simple análisis de azúcar en sangre detecta si el animal es diabético o no.

– Sangre en la orina o micciones escasas

Si el perro orina muchas veces pero las micciones son muy escasas también está diciendo algo. “Suele ocurrir cuando tienen cistitis.

Mal pelaje

El aspecto del pelo del perro tiene que ser tupido, lustroso, brillante, sin caspa y sin alopecias. Si no es así, alerta.

A veces la solución es tan sencilla como cambiar de pienso, pero otras se necesita un estudio más exhaustivo para detectar el problema.

– Decaimiento o falta de ánimo

El estado anímico de un perro dice muchas cosas, o más bien lo dice todo. Si decae es que está pasando algo. A la mínima alteración recomienda ir al veterinario.

– Actividad excesiva

Ni lo poco es bueno ni tampoco lo es el exceso de actividad. En un cachorro no pasaría nada, está en la edad de moverse, pero si un perro ya adulto se mueve mucho e incluso no descansa por la noche habría que vigilarlo.

-Respiración rara

La especialista describe la respiración rara como una respiración por encima o por debajo de la frecuencia habitual, que no es igual en un perro de 2,5 kilos (más rápida) que en un perro de 60 (más lenta).

“La frecuencia de respiración en reposo suele ser entre 15 y 30 respiraciones por minuto.

-Vómitos y diarrea

Lo normal es que los vómitos y la diarrea sean por una gastroenteritis, pero no necesariamente tiene que ser ese el motivo.

– Andares raros

Los movimientos raros pueden ser de varios tipos, desde cojera hasta dificultad para levantarse, y pueden indicar varios problemas.

Los más habituales, sobre todo en los perros jóvenes, son traumatismos por un golpe, pero cuando el animal ya es mayor una cojera puede ser indicativo de otros problemas de salud como osteoporosis, artrosis o artritis o displasia .

– Bultos que no estaban ahí

Como en los humanos, un bulto anómalo puede ser un tumor.

Los tumores son habituales en perros y sobre todo el de mama en perras que no han sido castradas. “A partir de los 8 o 9 años se da en el 50% de las perras que no han sido esterilizadas”, explica.

– Ojos blanquecinos o con mucho lagrimeo

El color blanquecino de todo el ojo indica un problema en la córnea, mientras que el color blanco sólo de la pupila indica la presencia de cataratas u opacidad del cristalino que está situado en el interior del ojo.

Si abre y cierra mucho los ojos puede ser por una conjuntivitis, que se manifiesta también con aumento de lagrimeo

-Secreciones de oídos o mal olor

Los dolores de oído son muy molestos y el perro lo demuestra sacudiéndose mucho las orejas. Ahí hay que llevarlo al veterinario.

Hay que hacerlo también si hay secreciones de oídos o incluso mal olor, porque puede haber una infección.

En caso de que el perro tenga cerumen hay una norma obligatoria: nunca usar bastoncillo. Para eliminar se puede optar por gasas o una toallita específica

– Exceso de salivación

Esto no vale para los dueños de perros tipo mastin o boxer porque éstos salivan mucho por sistema. En otras razas, la salivación excesiva puede indicar problemas: “Heridas, quemaduras e infecciones”.

 

Ante cualquier síntoma consulta con nosotros.

Castración y esterilización de gatos - Veterinarium

Vacunas en gatos

Para mantener a tu gato sano y para disfrutar de su compañía durante más años, es importante llevar a cabo una seria de vacunas para gatos. De lo contrario, es susceptible de contraer enfermedades graves que, en determinadas circunstancias, pueden dejarle secuelas permanentes o, en el peor de los casos, causarle la muerte.

Las vacunas son un tratamiento preventivo ante las enfermedades, consistente en inocular virus o bacterias inactivadas o atenuándose en el organismo, para que éste produzca anticuerpos de defensa ante dicho virus. Hasta que el gatito no haya sido destetado, y a posteriori desparasitado, no podrás iniciar el proceso de vacunación.
ENFERMEDADES DE LOS GATOS
Todos los gatos son susceptibles de infectarse, y por eso deben inmunizarse contra las siguientes tres enfermedades:
1. Panleucopenia felina: es una gastroenteritis a menudo letal, que provoca pérdida de apetito, fiebre, vómitos y diarrea.
2. Calicivirus felino: infección vírica grave que provoca úlceras.
3. Rinotraqueitis: provoca síntomas parecidos a un resfriado.
CUANDO VACUNAR A UN GATO
A la vacuna que inmuniza frente a estas enfermedades se la denomina “Trivalente”, y el veterinario debe suministrársela a tu gatito a los 2 meses de vida. En el tercer mes, se la aplicará nuevamente a modo de refuerzo.
Se recomienda vacunarlo también contra la Leucemia felina, que afecta al sistema inmunitario y a menudo tiene consecuencias fatales para la vida del animal. Esta vacuna también deben suministrársela a partir de los 2 meses, y aplicar un refuerzo entre 2 y 4 semanas después.
Además, y a lo largo de toda la vida de tu gato, cada año deberás acudir al veterinario para que le inyecte una dosis de recuerdo de cada uno de los tipos de las vacunas mencionadas.
Actualmente en la Comunidad de Madrid la única vacuna obligatoria es la de la rabia en perros que también es recomendable (aunque no obligatoria) en gatos.
¿Qué otras enfermedades pueden tener los gatos?
Inmunodeficiencia felina (FIV): similar al VIH humano. Existe una vacuna para gatos con esta enfermedad, pero su eficacia no está completamente demostrada y no siempre se recomienda. Aunque no tiene cura, su tratamiento consigue que el gato se mantenga estable y tenga una buena calidad de vida durante muchos años.
Peritonitis infecciosa felina (PIF): enfermedad incurable y mortal, aunque poco frecuente en gatos caseros. La vacuna contra el PIF se administra vía nasal y también tiene dudosa eficacia, por lo que muchos veterinarios la desaconsejan.
¿Cuáles pueden ser los efectos secundarios de ponerle la vacuna?
De vez en cuando los gatos pueden sufrir efectos secundarios como consecuencia de una vacuna. No suelen ser importantes y se suelen pasar en unas horas pero por si acaso debes vigilarlo, por si fuese necesario acudir a tu veterinario nuevamente. Los más comunes son:
• El gato se muestra más cansado o apático de lo normal.
• Al tocarlo puede estar más caliente de lo normal. Quizás tenga unas décimas de fiebre, si transcurridas unas horas su temperatura corporal no vuelve a ser la de siempre te aconsejamos que acudas a tu veterinario.
• Falta de apetito:
• Enrojecimiento o inflamación de la zona que desaparecerá en unos días ya que puede quedar algún rastro del líquido de la vacuna que se irá absorbiendo con el paso del tiempo.
• Asfixia o problemas respiratorios: Es el más raro pero si notas que a tu gato le cuesta respirar o se le ha hinchado la zona del hocico, acude inmediatamente a tu veterinario por si fuera un cuadro alérgico grave.

Chequeo Canino - Veterinarium

Vacunas en perros . Todo lo que debemos saber.

La vacunación es la mejor prevención. Las vacunas para perros pueden clasificarse en obligatorias ( en España la vacuna antirrábica es la única. Además, tendremos que tener en cuenta su periodo de revacunación por comunidades ) y opcionales, aunque esto puede variar en función de la localización geográfica. Para realizar una buena vacunación es importante un buen estado de salud del perro y un sistema inmunológico maduro.
Los cachorros se suelen vacunar a partir de la 6 semanas de edad (todo depende un poco de sus antecedentes y protocolo de vacunas que selecciona cada veterinario).
Este es el calendario básico de vacunas para perros en España:
• A las 6 semanas: Primovacunación o primera vacuna.
• A las 8 semanas: Polivalente.
• A las 12 semanas: Recordatorio de la Polivalente.
• A las 16 semanas: Rabia.
• Anualmente: Recordatorio de la Polivalente y de la Rabia.
Las vacunas más comunes son la trivalente, la tetravalente o bien la polivalente. La vacuna trivalente generalmente contiene las vacunas contra el moquillo canino, la hepatitis infecciosa canina y la leptospirosis. La vacuna tetravalente contiene lo mismo que la trivalente y se añade la vacuna contra la parvovirosis canina. La vacuna polivalente más básica, además de llevar lo que contienen las anteriores, también cuenta con la vacuna contra la tos de las perreras y contra el coronavirus canino.
Vacunas para perros, ¿Contra qué protegen?
Las vacunas polivalentes más usadas son:
• Pentavalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), parvovirus y parainfluenza.
• Hexavalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), 2 cepas causantes de leptospirosis y parvovirus.
• Octovalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), 2 cepas causantes de leptospirosis, parvovirus, parainfluenza y coronavirus.
En el caso del parvovirus el problema es que 1-2 semanas a partir de las 6 semanas, la inmunidad maternal todavía es lo suficientemente potente como para inactivar estas vacunas, pero es incapaz de proteger de manera efectiva frente a la infección por el parvovirus. De ahí surge la especial necesidad de proteger a los cachorros mediante otras estrategias, como por ejemplo la inmunonutrición pues los cachorros, debido a la inmadurez de su sistema inmune tienen necesidades dietéticas especiales.

Como hemos indicado arriba la única vacuna obligatoria en nuestro país es la de la rabia.
Consideramos que es importante el calendario vacunal para proteger a nuestras mascotas. Es importante señalar que varias enfermedades infecciosas solo se han conseguido controlar gracias a estrictos protocolos de vacunación. Las vacunas para perros protegen a tu amigo de las bacterias y los virus altamente contagiosos, por lo tanto, reducen el riesgo de infección y la cantidad de casos mortales relacionados. Cada can que ha sido vacunado contribuye a que las epidemias se eviten y se controlen. Por eso, cuando vacunas a tu perro no solo estas salvando la vida de tu propio cachorro, sino también la de otros animales.
Indicar que estas son las más habituales, aunque existen otras relevantes como son las:
– La tos de las perreras ( revacunación anual)
La tos de las perreras o el virus parainfluenza afecta sobre todo a los animales en perreras. Esta enfermedad es muy contagiosa y causa graves problemas respiratorios (por lo general una tos seca y desagradable). En aquellos perros que tengan un sistema inmunitario debilitado puede conllevar a serias infecciones como neumonías y en algunos casos puede acabar con el fallecimiento del animal.

– La leishmaniasis ( protocolo en la primera vez y luego revacunación anual)
La leishmaniasis es una de las enfermedades tropicales más comunes en los perros. Se transmite sobre todo mediante los flebotomos que habitan en la arena al sur del paralelo 45. Estos insectos chupadores de sangre atacan las células y los órganos del animal. En caso de no tratarse morirá en menos de 12 meses (por insuficiencia renal). Aunque la nueva vacuna que ha sido desarrollada no evita la infección, sí que aumenta la inmunidad a los patógenos peligrosos.

Efectos secundarios de las vacunas
En general, las vacunas para perros se toleran bien. Lo más importante es que tu cachorro esté sano y haya alcanzado la edad mínima (ocho semanas) para reaccionar adecuadamente a los principios activos. Así la posibilidad de fuertes reacciones se reduce al mínimo. Los posibles efectos secundarios, que suelen desaparecer a los dos o tres días y como mucho duran una semana, son los siguientes:
• Fiebre
• Hinchazón (dolorosa) en el lugar de la inyección
• Fatiga
• Pérdida del apetito
Si detectas estos u otros síntomas en tu perro siempre has de contactar a tu veterinario.