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Como meter a un gato en el transportín

No todos los gatos aceptan entrar en el transportín, un accesorio que sin embargo es necesario para que el animal viaje con seguridad. El miedo del felino al transportín es un problema frecuente.

Meter al gato en el transportín

Los profesionales coinciden en recomendar para el gato los receptáculos de viaje rígidos y con rejillas, ya que son más seguros.

El transportín del gato debe ser un  seguro, con mantas y olores familiares, que el animal pueda explorar sin problemas

Este tipo de transportines tiene otra ventaja: permiten ser desmontados, por lo que suelen facilitar mucho la tarea de introducir al felino en su interior.

También, se recomienda que el transportin forme parte del mobiliario habitual , es decir, que el gato tenga en su día a día contacto con él para que le sea familiar. Antes de introducir al felino , conviene poner el transportín en un lugar seguro y tranquilo en casa, como una habitación retirada del paso del resto de la familia. Otra propuesta es, además, retirar la tapa y la puerta del receptáculo, colocar dentro la cama del gato  e introducir algunos de los juguetes  más atractivos para el felino. Los gatos necesitan acostumbrarse al transportín antes de los viajes; por ello, hay que dejarlo a su disposición antes de los desplazamientos con el animal y permitir que lo explore a sus anchas.

Los premios  colocados en el interior de la cabina también harán del transportín un lugar más agradable para el felino. Todas estas experiencias positivas ayudarán a que el animal acepte mejor el hecho de entrar en su accesorio cuando necesite viajar o visitar al veterinario.

¿Cuál es el mejor modo de meter al gato en el transportín?

Llegó la hora del viaje con el gato o de la visita al veterinario. Y ahora, ¿cómo meter al peludo amigo en el transportín de modo que su desplazamiento sea seguro? La entrada del felino por la parte superior de la cabina, cuando el transportín es desmontable, suele ser la opción menos problemática.

Pero, ¿qué hacer cuando el receptáculo no cuenta con cubierta desmontable? “Entonces, suele funcionar introducir al gato de espaldas en el receptáculo.En este sentido, la ayuda de una segunda persona será de utilidad. El procedimiento es el siguiente: una debe acercarse al transportín de espaldas mientras que la segunda acerca el receptáculo; y cuando se encuentren de espaldas, basta con darse la vuelta para introducir al felino en el receptáculo sin estrés.

¿Y si aún así el felino no quiere entrar o tiene demasiado miedo? Entonces, un truco es colocar el transportín en posición vertical (la puerta abierta hacia arriba), coger al gato con delicadeza en nuestros brazos y ayudarle a deslizarse dentro del receptáculo.

En casos extremos, el veterinario puede recetar un tranquilizante oral al felino, que ayudará al animal en los casos de miedo pronunciado.

También recomendamos el uso de “feliway” en spray en dicho transportin.

 

 

Cómo afrontar la eutanasia de tu mascota

Un perro, dependiendo de la raza, el tamaño, vive como promedio unos  10 años , tiempo más que suficiente para que se creen lazos afectivos muy grandes y sean considerados parte de nuestra familia .

El veterinario plantea la eutanasia como última opción, cuando es consciente de que prolongar la vida al perro le va a acarrear un sufrimiento innecesario. Es decir, el desenlace será, de igual manera, el fallecimiento del animal.

La decisión de practicar la eutanasia al perro es la más complicada y traumática para los dueños de un perro, pero siempre hay que pensar que se actúa por el bien del perro. De esta manera, también sus dueños pueden conservar un recuerdo menos doloroso sobre la muerte del animal, que si le ven sufrir y desmejorar día a día.

La eutanasia  no implica sufrimiento para el perro, porque queda dormido en cuestión de segundos y no sufre. De hecho, cuando se sacrifica a un animal, para evitarle un gran sufrimiento, se denomina: eutanasia humanitaria.

Los perros no pueden tomar decisiones en estas circunstancias, así que son los dueños quienes deben de hacerlo por ellos, pero nuestros sentimientos nos pueden jugar malas pasadas y hacernos ver las cosas de manera subjetiva, sin tener en cuenta el bienestar del animal. Por ello, puede ayudar el hecho de tomar la decisión de practicar la eutanasia al animal de una manera compartida con personas de confianza como familiares o amigos.

Las fuerzas pueden fallar a la hora de llevar a nuestro fiel amigo a la clínica para practicarle la eutanasia. Una solución, puede ser: delegar en una persona de confianza para que lo haga y despedirse del animal en casa. Sin embargo, si puede ser, lo recomendable es que el dueño haga el último viaje con su perro. De esta manera, el animal se sentirá más reconfortado y tranquilo.

El momento del último adiós es el más complicado. Es recomendable que se produzca en un ambiente tranquilo, agradable y discreto. El perro se mostrará más relajado y confiado si su dueño le habla, acaricia y muestra su apoyo. De esta forma, no quedará el sentimiento de no haber acompañado a nuestro fiel amigo hasta el final, y el duelo por su muerte será más llevadero.

Consejos:

  • En caso de enfermedad y, por prescripción veterinaria, buscar el bienestar del animal, que en ocasiones, pasa por la eutanasia.
  • Despedirse del animal y acompañar al perro en sus últimos instantes.
  • Procurar no culpabilizarse por el hecho de haber decidido practicar la eutanasia. Hay que pensar que se hizo por el bien del perro y para procurarle una muerte digna.

Ante cualquier duda o información póngase en contacto con nosotros.

Parvovirus en perros

El parvovirus en perros  es una enfermedad viral altamente contagiosa. 

¿Qué es el parvovirus canino?

El parvovirus canino es altamente contagioso y es producto de un virus resistente, que se encuentra en el ambiente externo. Causa gastroenteritis grave. En los cachorros jóvenes, el parvovirus canino coloniza las células del tracto digestivo, porque estas se renuevan a gran velocidad.

El parvovirus canino puede ser fatal y es una enfermedad que continúa afectando a la población de cachorros.

¿Cuáles son los síntomas del parvovirus canino?

Un cachorro o un perro con parvovirus canino presentará una variedad de síntomas diferentes. Siempre debes estar atento a lo siguiente:

  • Fiebre
  • Letargo
  • Diarrea (posiblemente, con sangre)
  • Vómitos
  • Deshidratación
  • Pérdida de peso grave

¿Cuál es la causa del parvovirus canino?

Un perro infectado con parvovirus canino contagia una gran cantidad de él a través de sus heces. Se puede transmitir mediante cualquier humano, animal u objeto que entre en contacto con las heces de un animal infectado.

La enfermedad en sí es extremadamente difícil de eliminar de un entorno externo, como las perreras o los criaderos de cachorros.

El parvovirus canino se puede prevenir mediante la vacunación. Los cachorros suelen comenzar un programa de vacunación a la edad de seis a ocho semanas.

¿Qué debo hacer si creo que mi cachorro sufre de parvovirus canino?

Si tu cachorro comienza a presentar algún síntoma de parvovirus canino, debes consultar a un veterinario de inmediato.

 

Castración en gatos

¿Estás dudando si castrar o no a tu gato o gata? A continuación, te dejamos una información que puede servirte de ayuda

¿Qué significa castrar a un gato?

La castración  en el gato macho consiste en eliminar los testículos. A esto se le denomina orquidectomía en medicina veterinaria. Por su parte, la castración en la gata hembra supone la extirpación de los ovarios (ovariectomía) o bien de los ovarios y el útero. En este último caso se habla de ovariohisterectomía. La castración influye directamente sobre las denominadas hormonas esteroides gonadales y elimina la principal fuente de testosterona en los gatos machos, y de estrógenos y progesterona en las gatas hembras. De esta manera, el felino pasa a ser incapaz de reproducirse. En este sentido, esterilizar a un gato es el método más eficaz para controlar que no tenga gatitos indeseados. Por tanto, castrar a un gato evita embarazos no deseados, pero también tiene consecuencias sobre el comportamiento del felino porque impide la aparición de conductas desagradables asociadas a la actividad sexual. Además, la castración minimiza el riesgo de padecer determinadas enfermedades.

Es una intervención rutinaria, pero necesita anestesia general. El gato que va a ser castrado tiene que mantenerse en ayunas desde la noche anterior a la operación para minimizar el riesgo de complicaciones durante la intervención. Habitualmente, tras castrarlo vuelve a casa el mismo día .

En gatas hembras los puntos se retirarán en un plazo de 8 o 10 días, si necesitan ser retirados. Si la sutura es intradérmica (por debajo de la piel), no requerirán ser quitados sino que resultarán absorbidos por el propio organismo del gato. En gatos machos no se necesita puntos.

Esterilizar a un gato repercute sobre aquellos comportamientos relacionados con el patrón.

Castrar a un gato puede servir para:

  • Controlar el instinto del gato de escapar de casa y vagabundear en busca de alguna hembra en celo.
  • Reducir la agresividad hacia otros gatos machos y evitar peleas.
  • Reducir el marcaje con orina que el gato hace de su territorio: el gato puede dejar de orinar dentro de casa.

En cuanto a los efectos de la castración sobre la salud del gato, es cierto que la esterilización puede favorecer que el gato engorde, sin embargo este problema es muy fácil de controlar si se le proporciona al gato el juego y ejercicio necesario y se lo alimenta con un pienso especial para gatos esterilizados.

¿Cuál es la mejor edad para castrar a un gato?

Un gato o gata pueden esterilizarse a cualquier edad, pero lo más frecuente es que se haga apartir  los 6 meses de edad, cuando el gato entra en la adolescencia.

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¿Los gatos machos tienen celo?

 ¿Qué es el celo?

El celo es el periodo fértil del ciclo sexual de la gata. Durante el celo, la gata acepta mantener relaciones sexuales con el macho con la posibilidad de quedarse preñada.

El gato macho no experimenta un periodo de celo como sí ocurre con las hembras. No obstante, es receptivo a las señales que emite la hembra y puede reaccionar a su celo.

Si el macho está saludable y presenta un comportamiento estable, será capaz de aparearse con una hembra en celo en cualquier momento. Siempre y cuando los estímulos de la hembra sean suficientes como para activar los mecanismos sexuales del macho.

En caso afirmativo, el gato macho responderá a la hembra a través de potentes maullidos y tratará de escaparse de casa para acudir a su encuentro, con los peligros que ello conlleva. También es habitual que el gato se orine fuera de su lugar habitual y que su instinto territorial se acentúe, de tal manera que ante la presencia de otros machos se puede producir una pelea.

Beneficios de la castración

Castrar  a tu gato  macho puede ayudar a combatir las conductas negativas asociadas a la madurez sexual: como el marcado de territorio, el montado y las escapadas. También puede reducir algunos tipos de agresividad. La castración  , también, tiene sus beneficios en cuanto a su salud.

Ahora ya lo sabes: los gatos macho no entran en celo. Aunque no por ello su madurez sexual es menos difícil para ellos o para sus dueños.

Bibliografia Msd

¿Qué alimentos debes evitar dar a tu perro durante las navidades?

La época de fiestas comienza a finales del otoño y se extiende durante gran parte del invierno, por lo que es difícil repasar cada receta para asegurarse que esta sea segura para tu perro (¡y que además le guste!). La ASPCA tiene una lista de alimentos de los que debes mantener alejado a tu perro. Aquí te mostramos algunos que suelen aparecer en las cenas de esta época.

Patas fuera de estos alimentos:

  • Huesos
  • Cebollas
  • Ajo
  • Uvas
  • Alcohol
  • Chocolate
  • Café
  • Nueces
  • Levadura
  • Grasa o residuos de la carne
  • Nuez moscada
  • Alimentos con xilitol

Dado que estos alimentos son muy comunes en la época navideña, es una buena idea estar al tanto de lo que puede pillar tu perro. A los perros les gusta olisquear qué hay alrededor de la mesa o de la encimera cuando no estás mirando. Además son especialistas en  mirar con ojos de pena a tus invitados o familiares, por lo que asegúrate que nadie le de comida sin tu permiso. Otro asunto a recordar es no dejar la basura a su alcance, ya que puede comer restos de comida que le puedan afectar.

Los perros son criaturas curiosas, y si te ven comiendo algo piensan que va a ser bueno para ellos también. Pero el saber qué alimentos pueden causarle daño no sólo va a ayudar a mantenerle a salvo, también puede ayudar a que no gane unos kilillos de más en navidades como nos pasa nosotros.

Fuente : Hills

 

Ante cualquier síntoma de intoxicación acuda cuando antes a su veterinario. Gracias

11 síntomas que has de tener en cuenta en perros

Te dejamos 11 sintomas esenciales que debes tener en cuenta.
La manera común de darnos cuenta que algo en nuestra salud no anda bien es por medio de los síntomas que van creciendo con las horas y nos permiten prevenir que siga aumentando, por desgracia, es difícil poder percibirlos en nuestras mascotas, por eso es importante que estemos al pendiente de su salud y en constantes chequeos.

Pero si ese tipo de situaciones, suele escapar de tus manos de vez en cuando, te tenemos tips esenciales que te servirán de gran ayuda para el constante cuidado precaución respecto a la salud de tu fiel amigo. Esta lista de síntomas no son un sustituto a lo que un veterinario profesional pueda detectar o recomendarte, pero definitivamente te servirá para saber si algo anda mal con tu perro.
¡Estate atento!

1. La pérdida de peso puede estar relacionada a muchas cosas:
La pérdida de peso de un perro se puede ser el principal síntoma de trastorno metabólico, enfermedades neuromusculares, cáncer y enfermedades del corazón. Sin embargo, también se han hecho conocidos los casos de pérdida de peso en los animales por problemas de depresión, ect.

2. La fiebre:
La fiebre en nuestras mascotas suele significar infección, “si la temperatura corporal de nuestro perro es alta, es que su cuerpo está luchando contra algún tipo de infección. La temperatura normal de un cánido es entre 38º y 39º. Si crees que tu mascota está muy caliente y su temperatura es más alta de lo normal, no dudes en pedir una cita en el veterinario”.

3. El estomago de tu mascota es una parte vital de su cuerpo y salud:
La Dra. Krista Vernaleken comenta: “la diarrea puede causar deshidratación y esta puede ser mortal en los perros pequeños. La sangre en las heces podría ser un signo de úlcera, un parásito, o incluso colitis.» Estate atento a sus deposiciones y su dieta diaria.

4. La tos de
Podría significar una enfermedad grave como bronquitis, neumonía, problemas de corazón o colapso traqueal.

5. La fatiga constante y los desmayos .
La Dra. Debra Promovic comenta que “Algunos perros se recuperan rápidamente de un desmayo, tanto que a los pocos minutos se ven completamente normales. Sin embargo, otros se quedan completamente abatidos hasta que se curan. Los colapsos y los desmayos nunca deben ser ignorados. Consultad al veterinario inmediatamente”.
Estos síntomas pueden resultar ser consecuencia de algo que tal vez no se torne grave, sin embargo, no siempre será así. Debes acudir a un especialista si tu perro sufre de algún desmayo o notas que se fatiga más de lo normal.

6. Abdomen destendido o hinchado es igual a riesgo de muerte:
Esta inflamación podría ser signo de algún tipo de enfermedad hormonal, o incluso una hemorragia interna. No solo podría significar una enfermedad grave, sino que además el hinchazón podría presionar la cavidad torácica, lo que dificultaría respirar al animal

7. Orina con sangre
Estos síntomas en los perros machos pueden significar cálculos en la vejiga, es decir, pequeñas piedras que obstruyen la uretra. El veterinario las puede por medio de medicina que hagan que la disuelva u operación.
Otra razón por la que un can orina con residuos de sangre, puede ser a consecuencia de una infección o alerta de cáncer.

8. Problemas respiratorios
Si nuestro perro jadea más de lo normal, se fatiga fácilmente, o la respiración se vuelve muy ruidosa repentinamente, el perro debería ser examinado inmediatamente. Las enfermedades cardíacas y pulmonares, infecciones, obstrucciones y demás, pueden ser ocasionadas por problemas respiratorios repentinos.
La dificultad en la respiración puede conducir a que algunos órganos y tejidos del perro se vean privados de oxígeno, y la insuficiencia cardíaca es un resultado posible.

9. Los ojos rojos
Si el área blanca de los ojos de un perro se torna de color rojo brillante, es un signo de inflamación o infección que, ciertamente, avisa otras enfermedades. Ciertos trastornos del ojo pueden conducir a la ceguera, por lo que cualquier cambio significativo debería ser consultado por un veterinario especializado.
En caso de una ceguera o enfermedad ocular, suele ser más común en los perros de edad avanzada. Pues cuando llegan a cierta edad, es común que queden ciegos.

10. La ansiedad de un perro puede llevarlo a problemas graves de estrés:
Los perros, según raza y edad, varían en su nivel de ansiedad. Pues muchas razas suelen ser bastante calmados y pasibles. Sin embargo, cuando están encerrados mucho tiempo se llegan a estresar de esta manera que son invadidos por la ansiedad y esto puede llevarlos a muchas enfermedades y en el peor de los casos a la muerte.
Síntoma de ello suele ser vómitos, caída abundante del pelaje, rechazo a la comida o ataques de agresividad.
11. Cuando el vomito de un perro es constante, hay que preocuparse:
El vómito se torna anormal en nuestros perros cuando empieza a ser constante, es decir, de dos a más veces al día. No hay que descartar que nuestro perro pudiera estar sufriendo vómitos por alguna obstrucción intestinal, infección, pancreatitis, alguna enfermedad del hígado o riñón, desequilibrio hormonal, etc.

Chequeo Canino - Veterinarium

Trucos para saber detectar si tu perro o gato está enfermo

Ciertos comportamientos, gestos o reacciones del animal deben interpretarse como síntoma de una patología

La apatía o un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestro animal sufre dolor o está enfermo

Los perros (y otros animales de compañía) también se constipan, sufren artrosis y les duelen las articulaciones, desarrollan tumores, padecen diabetes, dolencias cardíacas…. Y, aunque convivamos con ellos, no siempre es fácil detectar que están enfermos o que sufren alguna molestia o dolor, y algunas patologías menores pueden acabar agravándose si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos.
Sin embargo, veterinarios y expertos en comportamiento animal aseguran que la observación de la mascota y ciertos conocimientos –incluidos algunos trucos y pautas muy básicas–, permiten detectar con rapidez si un perro o un gato sufre una enfermedad. Un comportamiento anómalo del animal, como la apatía, que haga sus necesidades en casa (perros) o fuera del arenero (gatos), o que esté especialmente irritable, pueden advertirnos que nuestro animal doméstico sufre una patología. O generarnos las suficientes dudas para acudir a preguntar al veterinario de confianza.
A veces el único síntoma de que un gato está enfermo es que se queda quieto en el sofá
La primera advertencia básica que hacen los expertos es que los gatos son mucho más crípticos que los perros a la hora de detectar si están enfermos. No obstante, el grado de relación de cada persona con su animal también es fundamental. Y tampoco es lo mismo una mascota joven que aún no se conoce bien, que un perro o un gato que hace años que vive en casa.
“Cada especie puede variar en el momento de manifestar cuando se encuentra mal o sufre dolor. De entrada los gatos son más complicados, es mucho más fácil identificar que un perro se encuentra mal que detectar en un gato”, destaca Marta Amat, doctora en Veterinaria, jefa del servicio de Etología del Hospital Clínico Veterinario de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Hace falta conocer algunas claves para entender qué nos quiere decir nuestro gato.
Si los síntomas iniciales nos pasan desapercibidos, la patología puede agravarse
En los perros, más rutinarios y con mayor dependencia con sus dueños, resulta más fácil. Varias razones explican que interpretar el comportamiento felino sea más complejo. “Por la vida que hacen los gatos en muchos casos la relación con el humano no es tan estrecha como con los perros, no se está tan encima de ellos y algunos síntomas nos pueden pasar por alto; un cambio de comportamiento puede ser un indicador de enfermedad, por el dolor, pero también puede significar que el animal está estresado por un cambio en su entorno”, añade Amat. Y si son gatos que pasan parte de su vida fuera de casa, aún es más complicado.
Hay que tener en cuenta también las particularidades de cada animal, su carácter. Conocer bien a nuestro animal ayuda también a detectar si le sucede algo anormal. La agresividad o la capacidad para relacionarse con otros animales cambia y puede también educarse.
El carácter y la expresividad del animal influyen a la hora de detectar si le sucede algo “anormal”
No todos los gatos y perros muestran de la misma forma que se encuentran mal o padecen dolor. “Hay animales que son más expresivos y otros que lo son menos; el colmo de la poca expresividad es el gato: puede estar fatal y que el único síntoma sea que se queda quieto en el sofá”, destaca la doctora en Veterinaria. Por ello lo primero que tenemos que hacer es fijarnos mucho en el comportamiento de nuestros animales.
Pero, ¿qué debemos mirar y tener en cuenta?
-Apatía Cae la actividad diaria y disminuye el hambre
Uno de los primeros síntomas a tener en cuenta es si el gato o el perro reduce, de la noche a la mañana, su nivel de actividad o come menos. La apatía, la falta de interés y las pocas ganas de jugar o interaccionar con las personas pueden ser una primera señal de alerta. “Nos debemos fijar en la actividad. Si el animal no sale a recibirnos cuando llegamos a casa, no come o lo hace en menor cantidad, o duerme más horas de lo habitual es un poco sospechoso, y tenemos que empezar a ponernos en alerta”, explica Maria Pifarré, veterinaria.
-Fiebre .Temperatura corporal por encima de 39º
Gatos y perros tienen una temperatura corporal distinta a la de los humanos. Su temperatura corporal normalmente oscila entre los 38 y los 39 grados. Si se puede colocar el termómetro al animal, que no es fácil, y aparece esta temperatura, no, nuestro gato o perro no tienen fiebre. Si está por encima de los 39, alerta.
-Ojos .Secreciones o parpadeo repentino
Observar los ojos de la mascota es un buen indicador de su estado de salud. “Los ojos tienen que estar limpios y brillantes”, explica Pifarré. Hay secreciones lacrimales, no obstante, que son normales, siempre que no sean de color verde o amarillo. Hay razas más predispuestas a las secreciones lacrimales, como los perros yorkshire o el maltés.
Hay animales que parpadean muy a menudo o que no pueden abrir un ojo, lo que denota molestias o dolor. En caso de observar estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario.

Si el perro parpadea mucho o no puede abrir un ojo, se recomienda llevarle al veterinario

Si el animal sacude mucho su cabeza o la tiene inclinada, es un indicador de un problema en el sistema auditivo. Los veterinarios aconsejan que los propietarios se acostumbren al olor de las orejas de sus animales porque de esta forma podrán detectar el mal olor con más facilidad. El mal olor de las orejas es uno de los síntomas más evidentes de una otitis.
-Sistema digestivo.Vómitos, diarreas y heces muy blandas
En los gatos no es raro que el animal vomite puntualmente. Otra cosa bien distinta es si el gato vomita cuando ingiere comida o incluso tan solo bebiendo agua. Si sucede esto, hay que acudir al veterinario.
Hay animales que sufren diarrea ocasionalmente cuando se les cambia el pienso o su comida habitual, o que presentan heces muy blandas. Tampoco hay que preocuparse. Si el perro o el gato además de vomitar o tener diarreas se muestra apático y cansado, sí que hay que consultar con un especialista.
Los perros a veces vomitan para “autocurarse”, pero si además está apático o cansado, sí hay que llevarle al veterinario
“Hay síntomas fáciles de identificar, como los vómitos o las diarreas. Pero si un gato está apático o come menos, no es tan fácil de identificar que existe un problema. Yo siempre recomiendo que ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención. No cuesta nada llamar al veterinario y, si no es nada, mucho mejor ”, dice Amat.
-Orina.Bebe mucha agua, hace mucho o poco pipí
Si el gato o el perro bebe constantemente agua y hace pipí repetidamente, con mucha más frecuencia de la habitual, hay que ponerse en alerta y llevar al animal a la consulta. “Es un síndrome y normalmente denota muchas patologías, no una sola; es lo mismo que sucede con la fiebre”, explica Pifarré. No es fácil de detectar, especialmente en verano, cuando los animales beben más agua.
Cuando vemos que un perro intenta hacer pipí y no puede o expulsa muy poca cantidad de orina, es un síntoma habitual de una patología o alteración, como la infección urinaria (cistitis) o los cálculos renales.
Si el gato pasa va mucho al arenero debemos llevarle al veterinario porque puede tener problemas en la uretra

“Ante cualquier cambio o cosa que sorprenda, mejor consultar y trabajar la prevención”
Marta Amat Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
En los gatos es especialmente importante, porque son animales que pasan mucho tiempo en el arenero cuando no pueden hacer pipí, entrando y saliendo constantemente. “Hay que ir corriendo al veterinario, una obstrucción de la uretra puede ser mortal”, alerta Pifarré.
-Otros indicadores
Cambios de peso, cojera, flujo, respiración…
Hay otros factores a tener en cuenta. Si el animal pierde o gana peso en poco tiempo, es recomendable pedir la opinión del especialista porque puede estar provocado por un problema de salud. La ansiedad por comer, ver que el animal está muy irritable o que se aparta y quiere estar solo, son comportamientos que pueden estar provocados por el malestar o el dolor derivado de una patología. También puede ser que el animal pase simplemente un proceso de estrés.
Una cojera, no de forma leve y ocasional, sino de forma repetida, cada vez que el animal ha estado estirado descansando, no es normal. En ocasiones, un problema óseo, como una artrosis en las caderas –muy frecuente en los gatos mayores–, se puede manifestar solo con que el animal deja de hacer pipí y caca en el arenero, o sencillamente está más irritable. “El cambio de conducta puede ser la manifestación del dolor, y sucede a menudo”, explica Amat.
“El cambio de conducta puede ser la manifestación de dolor, y sucede a menudo”
Marta Amat
Jefa Etología del Hospital Clínico Veterinario UAB
Si vemos que nuestro gato presenta un aspecto descuidado en el pelo porque se limpia menos, es un síntoma típico de que no está bien. “Los gatos son muy limpios, pasan gran parte del día limpiándose. Si vemos que el pelo no está tan brillante es porque no se limpia y eso significa que no se encuentra bien”, ejemplifica Amat.
En la perras hembras, si presenta un flujo vulvar que no se corresponde con el celo, está como apagada y hace mucho pipí, puede ser que sufra una alteración de la matriz.
También hemos de estar atento si el perro empieza a toser por las noches, o se ahoga cuando se excita o hace ejercicio. Los veterinarios alertan que ello puede estar derivado de un problema cardíaco. También remarcan que si un gato respira con la boca abierta y se ahoga, hay que ir rápidamente al veterinario.

Cuando un perro se rasca mucho o bien tiene parásitos, os sufre una alergia o una infección de la piel
Si un perro o un gato se rasca mucho, es por tres motivos: por la presencia de parásitos (pulgas, sarna, etcétera), por una alergia o por una infección de piel. Pueden darse por separado o las tres patologías juntas.
Cuando un animal se tambalea o pierde el equilibro puede estar sufriendo un problema neurológico, de hígado o de riñón, por lo que debe pasar por la consulta de un veterinario. Y si se observan bultos que no se sabe cómo han aparecido y sabemos que el animal no se ha golpeado, también hay que hacer un seguimiento, tomar precauciones y acudir al especialista a que lo revise.
Hay una enfermedad, el síndrome de disfunción cognitiva, que aparece en animales de edad avanzada, y se puede manifestar en que el gato deja de usar el arenero, no duerme bien o está más irritable e incluso agresivo.

Doctor Google
Cuidado con internet y las falsas alarmas
Es muy habitual que los propietarios acudan a internet para intentar saber si aquello que han observado de anormal en su mascota se corresponde con alguna enfermedad o es un simple cambio de comportamiento. Y en esos casos es frecuente que se encuentren presuntas graves enfermedades relacionadas con tales conductas y nos invada el pánico.
Por eso los veterinarios aconsejan prudencia a la hora de informarse a través del Doctor. Además, de informaciones no veraces o que pueden desencadenar un problema superior.

Fuente : La vanguardia

La primavera, así puede afectar a mi perro!

Para la mayoría de las personas, la primavera es una de las mejores estaciones del año. Tras pasar un frío invierno y con la borrasca Filomena afectando a casi todo el país, la llegada del buen tiempo, de las flores y de los paisajes verdes es una gran noticia. Sin embargo, en esta época del año, las mascotas pueden verse afectadas por distintos elementos del entorno. Llega el momento de jugar con nuestras mascotas al aire libre con una temperatura de diez, pero eso sí: siempre tomando las precauciones pertinentes. En este nuevo artículo te contamos cómo puede afectarle la primavera a tu perro. ¡Empezamos!

Cambios de temperatura en primavera

Como hemos mencionado antes, en esta estación las temperaturas empiezan a subir y este hecho es algo que nuestras mascotas notan. Normalmente, el efecto de las altas temperaturas es más notable en verano, no obstante algunas mascotas más sensibles, podrían sufrir una disminución de apetito.

Por otra parte, estos cambios de temperatura hacen que, sin darnos cuenta, queramos pasar más y más horas jugando con nuestra mascota al aire libre. En estos casos, recuerda que el animal puede cansarse antes con temperaturas más altas.

Alergia primaveral

En esta época del año, se puede disfrutar de la naturaleza en su estado más vivo. Sin embargo, también pueden aparecer o exacerbarse problemas de alergias, especialmente las ambientales a causa del incremento del polen debido a la floración. Por otro lado, el aumento de temperatura favorece la proliferación de pulgas, parásito que causa una de las alergias más frecuentes en nuestras mascotas.

En cuanto a los síntomas más comunes que suele presentar un animal frente a una reacción alérgica se encuentran:

-Picor en la cara, orejas, axilas, ingles, base de la cola y cerca del ano.
-Habones en distintas partes del cuerpo
-Lamido excesivo de extremidades
-Irritación en la piel: puede inflamarse, enrojecerse e incluso infectarse.
-Pérdida de pelo.
-Estornudos y tos
-Conjuntivitis y ojos lacrimosos.
-Diarreas y vómitos.

Si creemos que nuestro animal de compañía está sufriendo alguno de estos episodios, es importante acudir al centro veterinario con rapidez. El profesional le realizará las pruebas necesarias para su diagnóstico y le instaurará el tratamiento adecuado o le derivará a un especialista dermatólogo.

La primavera ya está aquí: Así es como puede afectar a tu perro

Leishmaniosis
Otra de las enfermedades que incrementa su incidencia en primavera es la leishmaniosis. Hace un tiempo, escribimos un artículo relacionado y, en este post, te lo resumimos.

La leishmaniosis es una enfermedad crónica causada por un parásito conocido como leishmania. La forma de contagiarse es mediante la picadura de un mosquito flebótomo que esté infectado. Si no se trata adecuadamente causa muchos problemas de salud graves, pudiendo derivar en la muerte del animal. No obstante, pese a que no tiene cura, si lo llevamos al veterinario, es probable que se controlen los síntomas y el avance de la enfermedad de tal forma que pueda continuar con una vida “normal”.

Desparasitación al día
Pero, como siempre decimos, la prevención es la mejor pauta sanitaria. Por ello, tanto la alergia a las pulgas como la leishmaniosis, mencionadas en los puntos anteriores, son afecciones que se pueden prevenir con una correcta desparasitación.

Esto es algo que no solamente debemos hacer en primavera, sino también a lo largo del año. Cuidar la desparasitación del animal (tanto interna como externa) va a evitar que la mascota sufra diversos problemas de salud. Con la primavera, los parásitos externos, son mucho más frecuentes. Estos se enganchan al pelo o a la piel y pueden suponerles un malestar muy intenso, picores, dermatitis e incluso algunas enfermedades de alta gravedad. La mejor forma de tratarlos es evitándolos. Si tu mascota está correctamente protegida frente a los parásitos externos, ¡seguro que disfruta de la primavera tanto como tú!

No obstante, no nos podemos olvidar de los parásitos internos. Pese a que, al igual que ocurre con los externos, debemos tener cuidado durante todo el año, en primavera no se debe descuidar su prevención. Consulta en tu centro veterinario cuál es el tratamiento adecuado para tu mascota.

Con la primavera, llega la procesionaria
La oruga procesionaria del pino es otro de los problemas a los que debemos permanecer atentos entre febrero y abril. Esta oruga puede suponer un grave peligro para los perros. Solamente con un pequeño contacto con ella puede convertirse en una urgencia veterinaria. En casos de extrema gravedad, puede incluso suponer la muerte del animal.

Esta oruga aparece en primavera y está catalogada en nuestro país como una plaga, por lo que existen métodos de control en los bosques. Si un perro toca o se come una procesionaria, puede sufrir fatales consecuencias. Estas orugas contienen unos pelos urticantes a su alrededor que, una vez se clavan, liberan una sustancia tóxica que produce una irritación grave, inflamación y necrosis de los tejidos, que pueden tener importantes consecuencias. Ante cualquier síntoma o comportamiento fuera de lo común, llévalo al veterinario.

¿Cómo puede mi perro estar seguro y sano durante la primavera?

En los apartados anteriores, hemos indicado algunas afecciones que pueden aparecer durante la estación primaveral en nuestra mascota. No obstante, con los correctos cuidados, el animal puede disfrutar de esta época tanto como nosotros:

-Lleva al día los tratamientos de parásitos internos y externos.
-Cumple con el calendario de vacunación.
-Acude a las revisiones veterinarias.
-Cuida la alimentación y la higiene del animal.
-Después de cada paseo, revisa y limpia a tu mascota.
-Ante cualquier síntoma, acude al veterinario.
-La primavera es una estación muy bonita y, con el aumento de las temperaturas, tanto nosotros como nuestros perros disfrutaremos de largas jornadas al aire libre jugando, corriendo y disfrutando. Previene todas estas afecciones y… ¡a disfrutar del buen tiempo!

Fuente Amvac

Los juguetes adecuados para perros

A los perros les encanta jugar, tanto con sus dueños como solos. ¡El juego es una importante oportunidad de ejercitarse, disfrutar de estimulación mental y crear vínculos con Usted! Por lo tanto, asegurarse de que tiene los juguetes adecuados para perros es esencial para su disfrute y seguridad.

La seguridad es lo primero

Asegúrese de que cada juguete que da a su perro tiene el tamaño apropiado; los juguetes demasiado pequeños pueden tragarse, lo que crea tanto el riego de asfixia como un peligro para su estómago e intestino. Asimismo, tenga cuidado con cuerdas, cintas o bandas elásticas, que pueden despertar interés a un perro curioso pero nunca serán buenos juguetes. Hay que evitar cualquier tipo de juguetes con partes que pueden ser separadas al morder (como ojos de plástico en un muñeco de peluche).

La regla de oro para CUALQUIER juguete es que debe ser reemplazado en cuanto empiece a hacerse pedazos o desintegrarse. !Tráelo¡ Una pelota de tenis es una opción clásica de un juguete para perros. Rebota, proporciona una textura interesante para mascar y es fácil de lanzar. Los Frisbees también son fantásticos si a su perro le gusta jugar a traer cosas. Al comprar un Frisbee busque uno de goma suave o tela.

Posiblemente no vuelen tan lejos pero son menos dañinos para la boca y los dientes de su perro. Lo que puede convertirse en un juguete incluso más interesante para lanzar es algo que rebote de manera irregular. Como su perro no puede predecir dónde irán a parar, son especialmente divertidos. Las pelotas de goma sólida o pelotas con trozos de cuerda gruesa rebotan y ruedan de manera irregular.

Los juguetes de goma gruesa en general son una buena opción porque pueden lanzarse, morderse o rodar. Una buena manera de tener a su perro ocupado durante un rato es poner trozos de golosinas para perros dentro de un juguete hueco. Su perro tendrá que patear, rodar y morder el juguete antes de sacar todas las golosinas. ¡Puede resultar una actividad extremadamente divertida para su perro y también proporcionarle una gran diversión a Usted! ¡Pitar, pitar! Los juguetes con pitos pueden resultar muy divertidos para los perros. La mayoría están contentos con sólo morder el juguete y hacerlo pitar pero algunos sentirán que necesitan sacar aquello que produce el ruido así que asegúrese de que el pito está bien fijado. Como siempre, si el juguete empieza a romperse, debe ser reemplazado.

A algunos perros les gustan los suaves juguetes de peluche. Los mimarán, se echarán encima de ellos, se sentarán encima y los chuparán. Es ideal que se puedan lavar a máquina. Los mejores peluches son los que puede adquirir en su tienda de mascotas o clínica veterinaria. Conseguirá que los juguetes duren más al no sacarlos todos juntos. Ponga sólo una pequeña selección y cámbielos cada par de semanas. De esta manera los juguetes seguirán siendo nuevos para su perro. Esconder los juguetes para que su perro los encuentre es otra buena manera de sorprenderlo y mantener su interés en ellos.

Fuente https://www.hillspet.es/