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Hacer feliz a tu mascota

¡Mantenga a su mascota feliz!

Tener una mascota puede ser una experiencia maravillosa para cualquier dueño. ¡Es un gran privilegio tener la oportunidad de compartir el amor y la alegría de la vida con una mascota! No importa si es un perro, un gato, una tortuga o un pez, su mascota merece la mejor atención y amor.

Aquí hay algunas formas de mantener a su mascota feliz y saludable:

1. Ofrecerle una variedad de alimentos nutritivos. Asegúrese de que el alimento de su mascota sea de buena calidad y que sea adecuado para su tamaño y edad.

2. Proporcionarle un ambiente seguro. Asegúrese de que su mascota tenga suficientes espacios para jugar, explorar y relajarse.

3. Proporcionarles algo de ejercicio. Asegúrese de que su mascota reciba suficiente ejercicio diario para mantenerse saludable y feliz.

4. Brindarle cariño. No hay nada mejor para una mascota que recibir amor y atención de sus dueños.

5.Ofrecerle los mejores cuidados veterinarios ( calendario de vacunas, desparasitaciones, etc) Una buena medicina preventiva es un seguro para una buena salud.

¡Espero que estos consejos ayuden a mantener feliz a su mascota! ¡Recuerda, tu mascota te ama y necesita tu amor y atención!

Protección externa para perros , ¿collar o pipeta?

 En cuanto a desparasitación externa los antiparasitarios más utilizados son las pipetas y collares aunque cabe destacar la existencia de otros. Hoy os queremos ayudar a elegir el más adecuado para tu mascota.

¿Cuándo usar pipeta o collar? 

Pipeta antiparasitaria:

– De efecto inmediato, es excelente contra plagas externas y efecto preventivo .
– Se aplica directamente sobre la piel del perro.
– Tras el uso de la pipeta no hay que bañar al perro hasta transcurridos al menos dos días. Si se ha bañado antes al perro esperaremos dos días para su aplicación.
– El efecto de la pipeta permanecerá entre dos semanas y dos meses ( según el laboratorio,etc)

 A la hora de elegir la pipeta, debe hacerse teniendo en cuenta el tamaño, peso y pelaje de nuestro perro.
 
Collar antiparasitario:

– Es un antiparasitario fácil de colocar y extraer en todo momento.
– Fundamentalmente, proporciona una acción preventiva.
– Una vez colocado en el cuello del animal, va liberando unas sustancias que lo protegen de las plagas.
– Su efecto prolongado puede extenderse hasta los seis meses ( diferente en cada marca)
– Debemos vigilar que el perro no lo mordisquee y lo ingiera, para evitar que se intoxique.
– A la hora del baño se aconseja quitar el collar , pues puede perder acción.

Ventajas e inconvenientes del collar y la pipeta:

– El collar es ideal para los perros que se mojan a menudo y que se encuentran en zonas sin excesiva afluencia de parásitos.
– Generalmente, el collar posee una eficacia menor frente a los parásitos.
– En zonas endémicas es difícil que sea efectivo contra todas las infestaciones.
– Las pipetas antiparasitarias protegen de manera más efectiva a nuestro perro en entornos con gran afluencia de parásitos.
– Si queremos que la pipeta no pierda efectividad  tendremos en cuanta el baño de los perros que hemos reflejado antes.

 

Ante cualquier duda nosotros podemos asesorarte . Pide tu cita

Perros: manchas en los párpados inferiores (lagrimales)

Algunos perros tienen unas manchas marrones o rojizas bajo los párpados inferiores de sus ojos. Estas manchas se deben a un exceso de lágrima. Eliminar estas manchas no es sólo una cuestión estética, pues esa humedad que se forma favorece que se desarrollen bacterias indeseadas.

¿Por qué aparecen las manchas en el lagrimal?

Estas son algunas de las causas de su aparición:

  1. Obstrucción del conducto naseolagrimal. Esto puede suceder como consecuencia de una inflamación o enfermedad.
  2. Alergias.
  3. Carencias nutricionales.

Recuerda visitar a tu veterinario de confianza antes de tomar ninguna decisión para tratar el lagrimeo constante de tu mascota. Nosotros podemos ayudarte . Pide tu cita

Castración en conejos

La edad recomendada para la castración de los conejos es a partir de los seis meses, dependiendo de si madurez sexual.

Si bien la mayoría de los conejos se acostumbran a utilizar una bandeja para hacer sus necesidades, con el celo esto puede cambiar ya que tienen la necesidad de marcar territorio a través de su orina y sus heces.

La castración elimina el riesgo de gestaciones no deseadas, proporciona una vida más duradera y de mayor calidad,  suprime o al menos redice el marcaje del territorio y la orina en aspersión, elimina ciertos comportamientos destructivos ( roer, excavar..) y las agresiones territoriales, lo que facilita la convivencia  con otros conejos:

Además,

Para las hembras

  •  Reduce el comportamiento agresivo de la hembra, ya no será tan protectora de si “nido ni de su territorio”
  • Impide la pseudogestación.
  • Previene el riesgo de varias enfermedades uterinas.

Para los machos

  • Disminuye el olor de la orina , que suele ser muy fuerte cuando los niveles de hormonas son altos.
  • Disminuye el comportamiento de monta y sus ansias de reproducirse
  • Elimina el riesgo de abscesos o cáncer de testículos.

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros.

Clínica Veterinarium apuesta por la castración de mascotas 

 

Fuente https://axoncomunicacion.net/uno-mas-hemeroteca/

 

 

Estornudos en gatos


Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.​

​¿POR QUÉ ESTORNUDAN LOS GATOS?

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia.

Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales. Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros.

Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

​CAUSAS DE UN GATO RESFRIADO

​Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas. La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa.

Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino. Ambos se transmiten de un gato a otro por contacto directo a través del aseo mutuo, el intercambio de alimentos y agua a través de la mucosa, o el aire expulsado por el estornudo de un gato infectado. Aunque en la mayoría de los gatos infectados el tratamiento es efectivo y se obtiene una recuperación completa, deben ser tratados lo antes posible para evitar cuadros médicos de gravedad.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección (un problema dental, por ejemplo), o a otro tipo de infecciones menos habituales. Entre ellas, destacamos los virus de la Peritonitis infecciosa felina, de la inmunodeficiencia felina (VIF) y la Leucemia felina, y las bacterias Clamidina, Bordetella y Mycoplasma.

¿Está mi perro enfermo? ¿Cómo puedo saberlo?

Tienes un perro y se comporta de forma extraña, sospechas que algo no va bien  y es posible que no sepas cómo saber si está realmente enfermo.

A continuación te dejamos  algunos síntomas de enfermedad, como los vómitos o la diarrea, que  pueden ser evidentes, aunque otros muchos comportamientos vinculados a una enfermedad son difíciles de identificar si no se sabe qué buscar. A continuación, describimos algunas situaciones y signos que pueden ayudarte a averiguar si tu perro podría estar enfermo, y cuándo deberías considerar ponerte en contacto con tu veterinario.

No comer

La mayoría de los perros rara vez dicen que no a un alimento o a un premio especial, sobre todo si se lo pones delante. Si tu perro no come con el ánimo habitual, debes comenzar a prestar mayor atención. Hay muchas cosas que pueden hacer que un perro deje de comer, como las náuseas, el dolor de muelas, la ansiedad, las infecciones víricas y el dolor de estómago.

Pasarse el día acostado

Si notas que tu perro duerme más, se queda atrás durante sus paseos, no se interesa por el juego o no juega tanto como antes, es posible que algo vaya mal. A veces, simplemente hace demasiado calor fuera para jugar y hacer ejercicio. Cuando suben las temperaturas, los perros son por naturaleza un poco más perezosos. Por otro lado, si no hace calor, este comportamiento indica que puede haber algo más.

Hay muchas cosas que pueden causar la pérdida de energía en un perro. Cualquier tipo de infección, ya sea vírica, bacteriana o fúngica, puede provocar una pérdida de energía. Las enfermedades cardiacas o los problemas respiratorios de cualquier tipo pueden hacer que un perro se sienta cansado. Los trastornos hormonales, como un nivel bajo de la tiroides, pueden causar un mayor letargo. La obesidad puede hacer que el perro duerma más porque le resulta agotador desplazarse. La obesidad también puede conducir a enfermedades degenerativas de las articulaciones, dificultando aún más que puedan correr o jugar. Esto puede provocar una espiral frustrante en la que como tu perro tiene dificultades para hacer ejercicio, gana más peso y esto le lleva a poder hacer aún menos ejercicio. El cáncer, las enfermedades hepáticas, las enfermedades renales y las afecciones neurológicas como las convulsiones o la disfunción cognitiva canina (también conocida como enfermedad de Alzheimer canina) también pueden hacer que un perro se muestre cansado.

Si tu perro ya es mayor, piensa que su capacidad de movimiento puede ser menor debido a su avanzada edad. Si bien es cierto que los perros se mueven menos a medida que envejecen, esto no significa que deban dejar de moverse por completo. Los perros mayores (los que tienen siete años o más) todavía pueden moverse y hacer ejercicio. Si tu perro mayor no parece jugar como antes, merece la pena llamar al veterinario y que lo revise para descartar cualquier posible dolencia. A medida que tu perro envejece, es probable que tu veterinario quiera realizar pruebas adicionales para asegurarse de que se mantiene en plena forma.

El dolor también puede hacerse pasar por pérdida de energía. Los problemas gastrointestinales que causan dolor en el vientre pueden hacer que un perro actúe de forma letárgica, y si un perro tiene dolor por una enfermedad articular artrítica, el dolor puede manifestarse simplemente durmiendo más. En definitiva, un aumento del sueño o la pereza indica, sin lugar a dudas, un problema. Si dura más de un día, llama a tu veterinario. Siempre es mejor ser proactivo y llamar al veterinario que preguntarte durante días si tu perro está enfermo.

Beber mucha agua

Si notas que tu perro vacía constantemente el cuenco de agua, pide que le dejes salir más a menudo o tiene accidentes por casa, es posible que esté enfermo. Beber mucho debido a una sed excesiva se llama polidipsia. Algunas de las causas más comunes de la polidipsia son las anomalías hormonales, como la diabetes mellitus o el hiperadrenocorticismo, también conocido como enfermedad de Cushing. Las enfermedades renales y las infecciones uterinas graves también pueden hacer que un perro beba más. Si notas que tu perro bebe más de lo normal, no hace calor fuera y el comportamiento dura más de un día o dos, llama a tu veterinario y pide cita.

 Poder sentir sus costillas

La pérdida de peso puede ser difícil de detectar, especialmente si tu perro tiene el pelo largo. A veces, los propietarios no se dan cuenta de que su perro ha perdido peso hasta que el veterinario lo pesa. Los perros pierden peso por una de estas dos razones: o no están comiendo o absorbiendo suficientes nutrientes, o están quemando demasiadas calorías. El cáncer, la diabetes, las enfermedades hepáticas y renales, así como otras enfermedades, provocan la pérdida de peso. Si notas que las costillas o las caderas de tu perro sobresalen, entonces podría estar enfermo y debería ser examinado por tu veterinario.

La mejor manera de saber si algo va mal es conocer el comportamiento normal de tu perro, incluyendo sus patrones de alimentación, bebida, orina y defecación, así como el aspecto normal de sus heces y su nivel normal de energía. Cuando acaricies a tu perro, tócalo por todas partes y busca cualquier cosa fuera de lo normal, como sarpullidos o bultos. También puedes evaluar el peso de tu perro analizando una serie de signos físicos como el grosor de la cola, la visibilidad de las costillas o el ancho de la espalda.

Tú conoces a tu perro mejor que nadie, y si algo te hace pensar que le pasa algo o que está enfermo, confía en tu instinto y recurre a tu veterinario.

 

Demencia senil en perros

El envejecimiento comporta cambios progresivos e irreversibles en los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, que pueden causar alteraciones en el comportamiento de los perros.

La artrosis, y la pérdida de agudeza visual y auditiva, son ejemplos de estos cambios progresivos experimentados por los perros mayores. Cuando se producen cambios del comportamiento del perro como consecuencia de estos aspectos, la exploración física y las pruebas de diagnóstico habituales que realiza el veterinario permiten detectar su posible origen.

ALZHEIMER EN PERROS

El envejecimiento del cerebro, también ocasiona alteraciones específicas del comportamiento. El perro puede sufrir problemas relacionados con la memoria, los procesos de aprendizaje, y el estado de alerta y respuesta a estímulos. En estos casos, podemos hablar de demencia senil en perros. Estos cambios suelen sucederse de forma progresiva, principalmente a partair de los 10 años de edad del perro. No siempre se manifiestan todos a la vez. Se calcula que más de un 50% de los perros de 15 años presenta, al menos uno, de estos signos. En muchas ocasiones, el propietario atribuye estos cambios al simple proceso de envejecimiento, pero la aparición de varios signos al principio de la etapa sénior, unido a una progresión más rápida de lo habitual, pueden ser reflejo de un problema específico llamado “síndrome de disfunción cognitiva” del perro. El síndrome de disfunción cognitiva se contempla como un proceso análogo al experimentado por las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer. A día de hoy, se desconoce la causa exacta de este síndrome, aunque podría haber factores genéticos implicados.

 

Como ocurre con otras enfermedades, el diagnóstico precoz es muy importante, porque permite corregir o mejorar alguno de los signos, y frenar el deterioro irreversible que sufre el cerebro del perro. Por ello, aunque te parezca que lo que le ocurre a tu perro mayor es completamente normal debido a su avanzada edad, merece la pena que se lo comentes al veterinario durante las visitas periódicas.

SÍNTOMAS DE ALZHEIMER EN PERROS

Además de la falta de memoria, la lentitud para aprender nuevas tareas, y la falta de respuesta a estímulos, tu perro puede experimentar desorientación, dificultad para seguir las rutas de paseo, menos deseos de jugar, falta de apetito, alteraciones en los horarios de sueño y vigilia, mayor irritabilidad, incontinencia fecal y urinaria, olvido de las normas de la casa, y otros. Ante la sospecha de padecimiento del “síndrome de disfunción cognitiva”, es probable que el veterinario le realice a tu perro una exploración física y neurológica, y solicite pruebas específicas para descartar otras enfermedades que podrían explicar alguno de los síntomas experimentados por tu perro.

El tratamiento de la demencia senil en perros se centra inicialmente en el enriquecimiento ambiental, y en la estimulación física y mental del animal. Se ha estudiado que estos ejercicios, unidos al enriquecimiento ambiental frenan el deterioro del cerebro y mejoran los síntomas. Es habitual utilizar rutinas diarias de juego, ejercicio y adiestramiento, así como recurrir a juguetes que requieran la práctica de la memoria de tu perro.

En algunos casos, el veterinario puede recomendarte el uso de algún medicamento que permita mantener la circulación sanguínea adecuada en el cerebro de tu perro, o que disminuya la concentración de radicales libres y aumente la de algún neurotransmisor, con el objetivo de mejorar alguno de los signos y frenar su progresión. A parte de los medicamentos, el veterinario te recomendará una dieta equilibrada, formulada específicamente con niveles elevados de vitaminas antioxidantes y antiinflamatorios naturales, que puede ayudar a mejorar las funciones cognitivas del perro. Además, debido a que el cerebro suele usar la Glucosa como combustible preferente para poder realizar sus funciones, y el envejecimiento puede dificultar el uso de la Glucosa como combustible, la ingestión de determinados ingredientes permite obtener sustancias que el cerebro utilizará como fuente de energía alternativa a la Glucosa, mejorando así el rendimiento de tu perro.

Una vez diagnosticado el “síndrome de disfunción cognitiva”, el veterinario te marcará un calendario de visitas periódicas para poder realizar un seguimiento de la enfermedad. Si tu perro está estable, bastará con dos o tres visitas anules. En el caso de que detectes nuevos síntomas o alteraciones en el comportamiento de tu perro, es aconsejable que adelantes las visitas para que el veterinario puede actuar con la anticipación necesaria.

 

 

 

Fuente Purina

 

 

Cómo enseñar a un cachorro a “hacer sus necesidades” en la calle

Es importante  enseñar a un perro a “ir al baño”. Tanto si se trata de un cachorro como de un  adulto.

Convivir con un perro que no ha aprendido a orinar o defecar fuera de casa puede ser un problema. Para saber cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa, o bien en un lugar concreto, hay que tener muy claros los siguientes puntos:

Para enseñarle lo importante es tener mucha paciencia y perseverancia. Durante todo el proceso de aprendizaje, tenemos que estar muy atentos al perro y supervisar su comportamiento para intuir y anticipar cuándo tiene ganas de orinar o defecar. La supervisión es la primera instrucción a seguir. Es imposible enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle o el jardín si no estamos con él cuando orina o defeca.

Por norma general, los perros suelen tener cierta rutina a la hora de hacer sus necesidades. Estos tres momentos son muy propicios para que un perro tenga ganas de orinar o defecar:

  • Después de comer
  • Después de dormir toda la noche
  • Después de jugar

La idea es estar muy atentos durante todo el proceso de aprendizaje y sacar al perro a la calle, al jardín o llevarlo a la zona destinada como “baño”, inmediatamente después de dormir, de comer o de una sesión de juego activo.

Si nuestro perro recibe un premio cada vez que hace sus necesidades donde le pedimos, pronto aprenderá que le compensa más hacerlas allí que en otro lugar. Por tanto, si nos preguntamos cómo enseñar a nuestro perro, el refuerzo positivo es un método muy eficaz. Los premios utilizados pueden ser desde golosinas para perros hasta pedacitos de algún alimento que le guste al can o caricias y palabras cariñosas. Hay que escoger el tipo de refuerzo que más motiva a nuestro perro. Algunos preferirán un premio comestible pero otros estarán encantados si, simplemente, les propiciamos un rato de mimos.

Cómo enseñar a un perro si es un cachorro

En el caso de los cachorros, no debemos ser demasiado exigentes. Además, para asegurarnos de que no le estamos exigiendo al cachorro que aguante sin ir al baño más rato del que es capaz, debemos tener la siguiente regla clara: Un cachorro es capaz de aguantar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. O sea: si tiene 4 meses, no le pidamos que aguante más de 5 horas (4 + 1). Estos aspectos son importantes a tener en cuenta para saber cómo enseñar a un perro a ir al baño si se trata de un cachorrito.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle quiere decir asumir la responsabilidad de que vamos a proporcionarle al animal el suficiente número de salidas para que pueda evacuar cuando lo necesite. Es imprescindible mantener un rutina mínima de salidas, de manera que el animal pueda prever que podrá orinar o defecar. Será imposible enseñar a un perro a evacuar en la calle si un día lo sacamos y otro no. Se recomienda, además, mantener horarios estables en la medida de lo posible.

 

 

 

Fuente Nutro. ( Editado)

 

Consejos para gatos en otoño

Comienza el otoño y los gatos necesitan unos cuidados específicos en esta época del año. El descenso de temperaturas aumenta el riesgo de que sufran resfriado, además, tras el verano comienzan a comer más para conservar su temperatura corporal.  A continuación te dejamos unos consejos:

 

  1. Cepillado . Renuevan su pelaje en esta estación, que se convierte en una capa más densa y tupida para hacer frente a las bajas temperaturas.

Se trata de un proceso en el que los gatos van eliminando el pelo muerto para renovarlo poco a poco. Para evitar que se acumule el pelo muerto, hay que cepillarlo a diario, sobre todo en los gatos de pelo largo.

  1. Pueden sufrir resfriados en otoño. Deben tener algún lugar en el que guarecerse por si hace demasiado frío o llueve ( si salen al exterior).

Los síntomas del resfriado en gatos son muy fáciles de identificar: secreción nasal y ocular, cansancio sin razón aparente, estornudos y pérdida de apetito. Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario.

  1. Es completamente normal que los gatos se muestren un poco irascibles durante el otoño. Este cambio de comportamiento se hace mucho más notorios en gatos de edad avanzada porque los cambios de temperatura y humedad afectan a su sistema articular.
  2. Desparasita :La humedad propia del otoño favorece la proliferación de parásitos externos en gatos. En esta época del año, la desparasitación externa es clave para evitar los problemas de salud que causan este tipo de parásitos.

Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario de confianza.

 

Mi perro vomita

Un perro puede vomitar simplemente porque haya comido algo que le ha sentado mal o haya ingerido demasiada cantidad de alimento. Pero también puede ser un reflejo de algo más serio que requiera atención veterinaria inmediata.

Entre las causas más comunes de vómitos en perros encontramos las infecciones del tracto digestivo, ya sean víricas (como el parvovirus) o causadas por bacterias (como la Salmonella), problemas relacionados con la dieta (intolerancias o alergias alimentarias), la presencia de parásitos intestinales, haberse tragado algún objeto que cause una obstrucción parcial o completa, mareo por movimiento (viajes en automóvil), ingestión de sustancias tóxicas (productos de limpieza o disolventes), efectos secundarios de algunas medicaciones, o la presencia de enfermedad en alguno de sus órganos vitales (páncreas, hígado o riñones).

Existe una lista muy amplia de causas, algunas de menor importancia y otras muy graves. Por ello, es muy importante que acudas al veterinario si tu perro vomita más de 3 veces seguidas en pocas horas, y si además del vómito detectas otros signos de enfermedad (diarrea, apatía, o signos de dolor), si hay presencia de sangre en el vómito, o si tu perro lleva vomitando varios días y ha perdido el apetito.

También es necesario diferenciar entre regurgitación y vómito. La regurgitación es la expulsión de alimentos que no han llegado al estómago, o que han estado en él muy poco tiempo y, en consecuencia no han sido digeridos completamente. No va acompañada de los movimientos sincopados del abdomen ni del esfuerzo típico del vómito.

Un vómito aislado u ocasional no tiene por qué ser motivo de preocupación. Sin embargo, los vómitos crónicos o frecuentes suelen responder a una situación grave. El color del vómito no tiene relación con la gravedad de la situación. Los vómitos, cuando el perro tiene el estómago vacío, suelen contener mucho moco, algo de espuma, y pueden estar teñidos de color amarillo o verdoso. Si existen lesiones en el estómago, puede aparecer sangre coagulada, con aspecto de granos de café.

Otra variable que debes tener en cuenta si tu perro vomita, viene de si has detectado un cambio en la frecuencia de ingestión de agua, tanto si bebe mucho más de lo habitual como si no bebe en absoluto. Y lo mismo respecto a los patrones de alimentación. También debes considerar si tu perro ha perdido peso últimamente. Otro signo de alarma es la presencia de diarrea junto al vómito.

En cualquier caso, si observas vómitos crónicos o frecuentes, debes acudir al veterinario para que inspeccione a tu perro. Muchas veces bastará con que respondas a una serie de preguntas sobre su historia reciente, y que éste le practique una exploración física. Será de gran utilidad para el veterinario que lleves anotados los medicamentos que esté tomando en ese momento, o los que haya tomado recientemente, y el tipo de alimentación que suele ingerir. También es importante que le comentes si has visto a tu perro comer hierba o plantas recientemente. Muchos perros lo hacen, o lamen el suelo y las paredes, cuando notan ardor en el estómago. Es imprescindible que consideres todos estos detalles, por insignificantes que parezcan, porque pueden aportar mucha información sobre la causa de los vómitos de tu perro.

¿QUÉ HACER SI MI PERRO VOMITA?

En ocasiones, puede ser necesario extraer un poco de sangre para comprobar si los órganos vitales están funcionando de forma adecuada. Y en determinadas circunstancias, también es conveniente recurrir a radiografías o ecografías para descartar la presencia de cuerpos extraños, o tumores en el tubo digestivo.

Hasta que se lleve a cabo la visita con el veterinario, es fundamental que le retires el alimento a tu perro y le ofrezcas agua limpia y fresca para evitar la deshidratación, sobre todo si se trata de vómitos frecuentes. El agua tienes que ofrecérsela en pequeñas cantidades, y de forma frecuente para que tu perro no pueda llenarse el estómago con una cantidad exagerada de agua, que pueda provocar que se agrave más el vómito.

Es vital no medicar al perro con los medicamentos que inhiben el vómito sin saber qué lo ha causado. Esto podría ser contraproducente, sobre todo, cuando se sospecha que se ha tragado algún objeto.

 

Fuente : purina ( editado)

Ante cualquier síntoma acuda a su veterinario