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¿Tu gato tiene las encías rojas, inflamadas o mal aliento?

De ser así, podría sufrir gingivitis. Te contamos a continuación que es y que causas la producen.

¿Qué es la gingivitis?

Es una inflamación de las encías que puede llegar a ser muy dolorosa. Además de provocar hinchazón, se caracteriza por los siguientes síntomas: enrojecimiento, acompañado a veces de mal aliento, dolor en la masticación e incluso reticencia a comer y/o un babeo excesivo, así que no te extrañe si tu gato está molesto, tiene un comportamiento anormal o come menos de lo habitual.

Causas de la gingivitis

La gingivitis gatuna no se debe a una única causa sino que es de naturaleza multifactorial; así puede producirse por factores físicos, erupción dental definitiva, presencia de otras enfermedades, acumulación de placa bacteriana o infecciones víricas. A continuación repasaremos cada causa:

Factores físicos

En ocasiones la gingivitis en gatos aparece de forma repentina como consecuencia de quemaduras o exposición a sustancias irritantes, como la lejía, los detergentes o incluso la corriente eléctrica al morder un cable.

Erupción dental definitiva

Cuando a un gatito le caen los dientes de leche y le sale la dentadura definitiva, puede sufrir gingivitis. En este caso, se trata de una inflamación moderada que tiende a desaparecer pasadas 4-6 semanas, cuando se completa la dentadura permanente.

Presencia de otras enfermedades

A veces la gingivitis gatuna puede estar asociada a otras patologías como la diabetes o la enfermedad renal. En estos casos, el gato suele presentar claros síntomas de las otras afecciones.

Acumulación de placa bacteriana

La forma más común de gingivitis se debe a la acción de las bacterias de la placa dental, que se acumulan sobre los dientes si no se cepillan de forma rutinaria o con snacks dentales.

En las fases iniciales de la enfermedad solo se evidencia un enrojecimiento de la encía. Si no se actúa, esta se inflama cada vez más y puede llegar a separarse del diente, creando bolsillos en los que se introducirá la infección.

En los casos más severos llegan a producirse úlceras en la encía que son extremadamente dolorosas. Si esto ocurre, el animal tendrá muy mal aliento y puede que deje de comer y babee mucho.

Infecciones víricas

Las infecciones víricas también pueden ser la causa de un gato con gingivitis. Los retrovirus de la leucemia felina (para la cual hay vacuna preventiva) y la inmunodeficiencia felina (para la cual no hay vacuna) causan un mal funcionamiento del sistema inmunitario que favorece la infección de la encía. Si el calicivirus felino (incluido en las vacunas esenciales para gatos) se instala permanentemente en la boca, causa una inflamación muy intensa que puede ser crónica e incluso afectar al resto de tejidos de la boca en lo que se denomina gingivoestomatitis crónica felina.

Tratamiento

El tratamiento para la gingivitis en gatos depende de qué la haya causado. Si la gingivitis es debida a la acumulación de placa bacteriana, en estadios iniciales la enfermedad es reversible tomando las medidas necesarias.

El cepillado, el uso de antisépticos y los snacks dentales para gatos ayudan a reducir la placa dental, disminuyendo el riesgo de aparición de gingivitis. La alimentación seca favorece la eliminación de la placa en los dientes que se usan para masticar, y los snacks dentales refuerzan esta acción. Si, a pesar de las medidas adoptadas, la enfermedad avanza, endureciendo la placa y formando sarro, será necesaria una higiene profesional, aunque el cepillado, los antisépticos y los snacks pueden ayudar a frenar su desarrollo. Finalmente, en los casos más graves en los que se producen úlceras en la encía, el cepillado y los snacks están contraindicados para no lesionar más la encía y deberemos acudir urgentemente al veterinario.

En caso de gingivitis gatuna como consecuencia de una infección, el veterinario podrá hacer análisis o biopsias para confirmar si el animal tiene alguno de los virus citados anteriormente. Los tratamientos de la gingivoestomatitis crónica pueden ser complejos, caros, agresivos y pueden no siempre dar resultado. Ante cualquier forma de estomatitis que cause malestar a tu gato debes acudir al especialista veterinario para que establezca medidas de prevención o tratamiento, e incluso valore si puede tratarse de otras enfermedades como el cáncer.

En resumen, esta enfermedad bucodental no siempre es evitable, pero si quieres ser proactivo y poner en práctica un tratamiento natural para la gingivitis en gatos, sin duda lo mejor que puedes hacer es velar por su salud bucodental. Así, si le acostumbras a una buena higiene dental diaria le ayudarás a evitar la aparición de placa dental y sarro, así como a tener unos dientes fuertes y sanos y una boca saludable.

 

Ante cualquier síntoma acuda a su veterinario

 

Lentigo en gatos

El lentigo es  una de las causas más frecuentes de manchas negras. Pueden ser pequeñas como una peca, o unirse en grupo. Son comunes en gatos naranja, crema y tricolor.

Es un proceso en la piel del gato, que se caracteriza por manchas negras o de un color oscuro en varias zonas de la cara del felino, esto sucede porque existe como una acumulación de melanina en una capa de la piel, normalmente no presenta ninguna elevación en la piel.

Las zonas más habituales son :

– Orejas

-Encías

-Párpados

-Nariz

-Labios

¿Cómo puedo identificar si mi gato tiene lentigo?

El lentigo es una afección que podemos identificar como trastorno genético, que aparece en gatos jóvenes, generalmente hay gente que puede confundirlo con otras enfermedades que pueden tener un aspecto similar. El lentigo no es contagioso ni tiene un tratamiento.

Ante cualquier duda o síntoma acuda a su veterinario . Estamos para ayudarte.

Pide tu cita.

Estrés felino

Las circunstancias que pueden  causarle estrés a nuestro gato  son variadas. Tenemos que tener en cuenta que le  afectarán en la medida  de la intensidad del estímulo y del carácter del felino. De este modo, los gatos más sensibles se verán afectados por pequeños cambios en su rutina.

  • Las mudanzasya que suponen un cambio de territorio y un proceso de adaptación a un entorno  distinto.
  • Un viaje, o la visita al veterinario, también suponen salir de su entorno seguro.
  • La llegada de una nuevo animal a casa  o de personas extrañas a casa también puede alterar su estado.
  • También  ruidos, el celo,  falta de espacio, cambio de mobiliario, etc.

Signos de estrés en los gatos

Las primeras señales de que nuestro gato puede estar sufriendo estrés son los cambios de comportamiento ( alimentación,  higiene y la interacción con el ser humano u otros animales)

  • Eliminación inadecuada, es decir, la micción o defecación en un lugar diferente a la bandeja de arena, que en ocasiones se debe a una causa diferente al estrés, y no debe confundirse con el marcaje territorial de los machos.
  • Dejar  de comer o, por el contrario, que lo haga compulsivamente e incluso mordisquee objetos, como tela.
  • Otros se acicalan repetidamente provocando una muda excesiva
  • Se muestran asustados, desean esconderse y evitan el contacto con otros congéneres o con nosotros, pudiendo llegar a manifestar agresividad.
  • Es posible que detectemos cambios a nivel físico, además de la alopecia o la anorexia.
  • Alteraciones del aparato digestivo del animal, como vómitos, diarrea o estreñimiento, y de las vías urinarias, como la cistitis y la formación de cristales minerales microscópicos en la orina.
  • La inmunidad de los gatos también puede verse debilitada, aumentando las probabilidades de contraer infecciones. Debemos prestar especial atención si nuestro gato padece alguna enfermedad vírica como la inmunodeficiencia, o el herpesvirus felino, o trastornos respiratorios como el asma, ya que su situación puede empeorar a consecuencia del estrés.

 

Ante cualquier síntomas acuda a su veterinario de confianza.

Mi gato babea , ¿ a qué se debe?

Cuando  un gato babea, es importante encontrar la causa ya que no suele ser algo normal en gatos.  Además, si a saliva es en apariencia sanguinolenta o purulenta puede indicar un problema bucal, pero la hipersalivación también puede ser una consecuencia de enfermedades neurológicas, metabólicas, infecciosas o inmunomediadas y también por la presencia de cuerpos extraños, abscesos, inflamaciones, quemaduras y otro tipo de lesiones.

A continuación te contamos las posibles causas :

  • Estrés

El nerviosismo puede provocar la hipersalivación. De hecho, algunos gatos babean cuando acuden a la consulta veterinaria debido al miedo, o cuando se exponen a sonidos fuertes.

  • Intoxicación

 Puede ser debido a diferentes sustancias. La ingesta de sustancias cáusticas o corrosivas, (productos domésticos de limpieza o en algunas plantas) pueden hacer que el gato hipersalive. Algunos gatos también reaccionan a los sabores desagradables babeando.

Los insecticidas organofosforados y los carbamatos ( pulguicidas). En estos casos, el gato puede sufrir además diarrea, emesis, bradicardia, miosis, neuropatía y debilidad muscular. Algunos medicamentos, como la mirtazapina y la ciclosporina, pueden provocar hipersalivación

  •  Alteraciones bucodentales

Una de las causas más comunes ( abscesos, gingivitis o estomatitis). La inflamación e infección de las encías y la mucosa bucal suelen estimular la producción de saliva o afectar su deglución. Las alteraciones en los dientes como el sarro también pueden producir una salivación excesiva. En estos casos es habitual que el gato padezca halitosis, ya que se produce una contaminación bacteriana.

 

  • Trastornos que afectan las glándulas salivales

Como la sialoadenitis, una inflamación de estas glándulas provocada por infección bacteriana, normalmente debido a una obstrucción por un cálculo o hiposecreción glandular, puede causar una hipersalivación. La presencia de un cuerpo extraño o un infarto en la zona que genere tejido necrótico por la pérdida de suministro sanguíneo también es otra causa del babeo en gatos.

Los tumores de las glándulas salivales pueden ser otra causa y, aunque son raros en pequeños animales. La mayoría aparecen en gatos mayores de 10 años. No obstante, uno de los problemas más comunes que genera hipersalivación es el sialocele, un quiste de retención salival en los tejidos submucosos o subcutáneos como resultado de un daño en el conducto salival o las glándulas.

  • Enfermedades infecciosas

Algunas enfermedades infecciosas pueden producir alteraciones y lesiones ulcerativas en las mucosas de la boca (calcivirusherpesvirus felino y la inmunodeficiencia y leucemia felinas) 

  • Enfermedades metabólicas

 La insuficiencia renal, por ejemplo, así como la hepatoencefalopatía, en la que los riñones o el hígado respectivamente no logran eliminar las sustancias nocivas de la sangre, hacen que las toxinas se desvíen al cerebro y causan una salivación excesiva.

  • Problemas gastrointestinales y/o esofágicos

Diferentes trastornos gastrointestinales o del esófago pueden provocar un exceso de saliva, entre ellos el reflujo gastroesofágicotumoresesofagitisúlcera gástrica o megaesófago

Ante cualquier síntoma acuda a su veterinario de confianza . 

 

Estornudos en gatos


Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.​

​¿POR QUÉ ESTORNUDAN LOS GATOS?

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia.

Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales. Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros.

Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

​CAUSAS DE UN GATO RESFRIADO

​Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas. La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa.

Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino. Ambos se transmiten de un gato a otro por contacto directo a través del aseo mutuo, el intercambio de alimentos y agua a través de la mucosa, o el aire expulsado por el estornudo de un gato infectado. Aunque en la mayoría de los gatos infectados el tratamiento es efectivo y se obtiene una recuperación completa, deben ser tratados lo antes posible para evitar cuadros médicos de gravedad.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección (un problema dental, por ejemplo), o a otro tipo de infecciones menos habituales. Entre ellas, destacamos los virus de la Peritonitis infecciosa felina, de la inmunodeficiencia felina (VIF) y la Leucemia felina, y las bacterias Clamidina, Bordetella y Mycoplasma.

Consejos para gatos en otoño

Comienza el otoño y los gatos necesitan unos cuidados específicos en esta época del año. El descenso de temperaturas aumenta el riesgo de que sufran resfriado, además, tras el verano comienzan a comer más para conservar su temperatura corporal.  A continuación te dejamos unos consejos:

 

  1. Cepillado . Renuevan su pelaje en esta estación, que se convierte en una capa más densa y tupida para hacer frente a las bajas temperaturas.

Se trata de un proceso en el que los gatos van eliminando el pelo muerto para renovarlo poco a poco. Para evitar que se acumule el pelo muerto, hay que cepillarlo a diario, sobre todo en los gatos de pelo largo.

  1. Pueden sufrir resfriados en otoño. Deben tener algún lugar en el que guarecerse por si hace demasiado frío o llueve ( si salen al exterior).

Los síntomas del resfriado en gatos son muy fáciles de identificar: secreción nasal y ocular, cansancio sin razón aparente, estornudos y pérdida de apetito. Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario.

  1. Es completamente normal que los gatos se muestren un poco irascibles durante el otoño. Este cambio de comportamiento se hace mucho más notorios en gatos de edad avanzada porque los cambios de temperatura y humedad afectan a su sistema articular.
  2. Desparasita :La humedad propia del otoño favorece la proliferación de parásitos externos en gatos. En esta época del año, la desparasitación externa es clave para evitar los problemas de salud que causan este tipo de parásitos.

Ante cualquier síntoma acude a tu veterinario de confianza.

 

El virus de la inmunodeficiencia felina

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina es similar al de la Leucemia Felina y afecta directamente al funcionamiento del sistema inmunologico del gato. Popularmente, se lo conoce como el Sida Felin

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (VIF) es un virus similar al de la Leucemia Felina y que afecta directamente al funcionamiento del sistema inmunológico del gato. Popularmente, se lo conoce como el Sida Felino y es una enfermedad infecciosa y crónica, relativamente frecuente entre los gatos domésticos, sobre todo entre aquellos que tienen acceso al exterior.

Aunque no hay estudios disponibles en España, tenemos datos de EE.UU. donde, aproximadamente, entre un 1.5% y un 3% de los gatos aparentemente sanos están infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia en gatos. Los gatos más afectados por este virus suelen ser los machos no castrados que tienen acceso al exterior y que, en la disputa por las hembras en celo, pueden ser mordidos por otros felinos infectados.

¿Cómo se transmite el Virus de la Inmunodeficiencia?

La única forma conocida de contagio es la mordedura de un animal infectado a otro sano y, en unos pocos casos, la transfusión sanguínea. El contacto no agresivo, casual, entre gatos que conviven en un mismo entorno, no es una vía de contagio. Sin embargo, si tenemos en el hogar un gato infectado conviviendo con otros sanos, es recomendable que no compartan comederos, bebederos ni areneros. Esto es porque los gatos infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia, particularmente aquellos con gingivoestomatitis, eliminan virus a través de la saliva, debido a las lesiones orales, y pueden llegar a ser fuente de infección por esta vía. Aún así, hay que recordar que el virus de la inmunodeficiencia felina aguanta vivo muy poco tiempo fuera del hospedador.

Síntomas del Virus de la Inmunodeficiencia Felina

No hay una sintomatología clara para detectar el VIF porque, en realidad, este virus lo que hace es provocar una bajada de defensas en el gato y dejarlo indefenso ante la amenaza de virus y bacterias. Por lo tanto, cualquier enfermedad puede asociarse al VIF. Es muy similar a lo que ocurre con el SIDA en los humanos. De todas formas, algunos de los síntomas frecuentes son la fiebre, la pérdida de apetito y de peso, el deterioro del pelo, las infecciones de encías o las infecciones crónicas o recurrentes de la piel, del tracto urinario y del sistema respiratorio. Algunos gatos infectados por el VIF presentan enfermedades recurrentes seguidas de periodos en los que parecen totalmente sanos. Hay que estar atentos y acudir enseguida al veterinario.

¿Cómo hay que prevenir el Virus de la Inmunodeficiencia en gatos?

La única manera totalmente eficaz de prevenir el Virus de la Inmunodeficiencia felina es evitar el riesgo de contacto con otros gatos infectados. Cuando esto no es posible, una buena manera de mantener al gato fuerte contra este virus es asegurándole una alimentación de calidad, un estilo de vida saludable y un entorno tranquilo y adaptado a sus necesidades.

¿Existe una vacuna contra el VIF?

Actualmente no existe ninguna vacuna contra el virus del FIV disponible en Europa y efectiva para combatir la cepa europea de este virus. Se han probado vacunas con virus inactivados en países como Nueva Zelanda, Japón, Australia y USA pero este tipo de vacunas no han sido testadas aún contra las cepas víricas de Europa y los pocos estudios realizados hasta el momento no demuestran una eficacia real.

 

Ante cualquier síntoma o sospecha acuda a su veterinario de confianza.

Fuente nutro

Consejos para ayudar a tu gato senior

A partir de los 10 años en tu gato , se producen una serie de cambios físicos y de comportamiento, por lo tanto, es posible que tengas que modificar su entorno, rutina de ejercicio y alimentación para ayudarlo en esta etapa de su vida.

Los gatos tienden a vivir un promedio de 15 años, pero no es raro que vivan 20. Por lo general, a partir de los 11 años, empezarás a apreciar signos externos de envejecimiento, y sus necesidades nutricionales también cambian.

El entorno de tu gato de edad avanzada

A medida que tu gato envejece, sus articulaciones también lo hacen y pueden empezar a padecer problemas de osteoartrosis. Así el gato puede volverse más torpe, perder estabilidad o tener dificultades para subir y bajar de sus lugares favoritos.

Una forma de cuidar a tu gato de edad avanzada es colocar rampas o escalones para que pueda llegar a los lugares altos y acondicionarle una cama cómoda para que descanse bien. También puede ser útil proporcionarle una bandeja de menor profundidad, para que no tenga que hacer tanto esfuerzo al entrar y salir.

Facilitar el acceso a la comida, a su bandeja y el agua también puede disminuir el esfuerzo que tenga que realizar (por ejemplo, garantizando que estos elementos se encuentren en todas las plantas de la casa). Además, debes evitar modificar cualquier aspecto de su rutina, ya que esto puede agravar las dificultades cognitivas que ya pueda padecer.

Ejercicio y aseo en gatos de edad avanzada

El dolor o la sensibilidad en las articulaciones pueden hacer que tu gato se mueva menos y que esté menos dispuesto a acudir a tu llamada. Si siente dolortambién puede reaccionar mal si se lo levanta, y los gatos de edad avanzada a menudo sufren trastornos cognitivos que pueden hacer que se comporten de manera antisocial.

Sin embargo, es importante que tu gato de edad avanzada haga ejercicio para mantener un peso saludable. Animarlo a jugar con cuidado durante el día con su juguete favorito puede ser una forma fácil de ejercitarlo y además ayudará a establecer un mejor ciclo de sueño.

La disminución de la flexibilidad puede hacer que a los gatos de edad avanzada les cueste más asearse correctamente, por lo que es importante que lo cepilles con regularidad para eliminar el pelo muerto y mantener su piel saludable.

Los gatos de edad avanzada y su alimentación

Los sentidos del gusto y del olfato de los gatos disminuyen con la edad, lo cual puede resultar en una disminución del apetito. Problemas dentales que les provoquen molestia al comer pueden conducir en una pérdida de peso. Para prevenir esto, los alimentos muy palatables y de textura blanda son una buena opción para los gatos de edad avanzada.

La alimentación de los gatos de edad avanzada debe aportar determinados nutrientes para mitigar los signos del envejecimiento y prevenir el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad:

  • Glucosamina, sulfato de condroitina, EPA/DHA y extracto de mejillón verde, ayudan a mejorar la movilidad de los gatos de edad avanzaday favorecen una función articular saludable.
  • Antioxidantes, que neutralizan el efecto de los radicales libresretrasando el envejecimiento celular.
  • Fósforo en niveles reducidos, para favorecer la salud renal.
  • Proteína de alta digestibilidad, que facilita el proceso digestivo en los gatos de edad avanzada. Pulpa de remolacha por su efecto prebiótico y EPA/DHA que refuerzan la salud digestiva.

Visita al veterinario con tu gato de edad avanzada

Cuando un gato ha cumplido los 10 años de edad, es recomendable llevarlo al veterinario cada seis meses a modo preventivo o para el diagnóstico precoz de patologías que pueda desarrollar. Si detectas que tu gato bebe u orina más, presenta problemas relacionados con la digestión, problemas de movilidad importantes ó cambios de comportamiento, llévalo al veterinario de inmediato, ya que pueden ser indicadores de enfermedades subyacentes.

Si sigues estos sencillos consejos, estarás proporcionando a tu gato los cuidados necesarios a medida avanza en edad. Si tienes alguna duda, consulta con tu veterinario.

Béneficiate de nuestra campaña de prevención de trastornos geriátricos

 

Fuente : Royal canin

 

Gatos senior

En cada etapa de su vida, los gatos necesitan una atención diferente que contribuya a su bienestar. Pero, cuando el gato va envejeciendo ¿qué cambios se harían visibles?

El proceso de envejecimiento es un proceso individual y cada gato manifestará signos de envejecimiento en diferentes momentos. Sin embargo, en general, el gato comenzará a manifestar los primeros signos de envejecimiento a nivel celular a los siete años de edad, aunque no habrá ningún signo externo perceptible hasta los 12 años aproximadamente. A partir de este momento, las células de su cuerpo comienzan a ralentizar su funcionamiento y sus funciones corporales, incluido el corazón y el sistema inmunológico, comienzan a perder eficacia.

Los veterinarios clasifican la edad de los gatos del siguiente modo:

  • De 7 a 10 años, el gato es maduro
  • De 11 a 14 años, se considera sénior
  • A partir de 15 años, se clasifica como de edad avanzada

Aunque cada gato presenta diferentes signos de envejecimiento, hay algunos procesos comunes a todos los gatosSu sentido olfativo, gustativo y auditivo se vuelve menos agudo, lo que repercute en su apetito. El apetito también puede verse afectado por problemas dentales, como el desgaste, enfermedades de las encías ó la pérdida de piezas dentales. Una combinación de estos problemas puede conducir a una pérdida de peso.

Con el paso de los años, los gatos pierden flexibilidad articular, especialmente si sufren de osteoartritis, la cual puede ocasionarles mucho dolor y problemas de movilidad. La pérdida de flexibilidad también merma su capacidad de asearse correctamente, lo que a su vez afecta al pelaje y a la piel.

El pelaje puede volverse más blanco y perder calidad a medida que disminuye la producción de las glándulas sebáceas que son las que generan las grasas que nutren la piel. La respuesta inmune tiende a disminuir con la edad, con lo cual los gatos mayores son más vulnerables a las infecciones y las enfermedades. También se ven alterados varios procesos metabólicos, como la digestión, ya que la capacidad de procesar grasas y proteínas disminuye a medida que el gato envejece.

Los gatos senior pueden sufrir cambios de comportamiento como una disminución de la interacción o emitir sonidos en momentos de insociabilidad. Pueden dormir más, pero menos profundamente, lo que puede alterar sus hábitos y acabar provocando problemas de comportamiento.

Signos de enfermedad en gatos senior

A veces, estos signos no son solo consecuencia del envejecimiento, sino que pueden esconder un problema mayor.

Los gatos tienden a ocultar cualquier signo de enfermedad, y simplemente pueden indicar dolor limitando su movilidad en lugar de manifestar signos más evidentes como puede ser cojera ó quejándose. Esta particularidad de los gatos puede llegar a agravar la enfermedad existente. Por este motivo, si notas cualquier cambio, aunque sea sutil, en el comportamiento de tu gato, por ejemplo si no quiere comer o deja de saltar a su lugar favorito, llévalo al veterinario para que le haga una revisión.

Hay algunos signos habituales en los gatos senior que pueden indicar un problema subyacente:

  • Pérdida de apetito o de peso, lo que puede indicar un problema digestivo.
  • Aumento de la micción o de la sed: puede indicar problemas urinarios.
  • Rigidez, cojera o dificultad para levantarse, que pueden ser indicativo de problemas osteoarticulares.
  • Desorientación, ansiedad o comportamientos inusuales.

Acudir regularmente con tu gato sénior al veterinario, aumentará las posibilidades de detectar cualquier indicio de enfermedad. Para ponértelo más fácil  Clínica Veterinarium ha diseñado una campaña los meses de julio y agosto.

Para más información y citas ponte en contacto con nosotros.

 

Bibliografia : Royal canin

Consejos en época de calor para los gatos

Han llegado las altas temperaturas  y nuestros gatos con calor buscarán refugio a la sombra o donde exista alguna corriente de aire por pequeña que sea.

A los gatos les encanta tumbarse buscando un rayo de sol por unas horas pero… ¡cuidado! Tu mascota podría sufrir un golpe de calor o quemaduras graves .

En verano debemos ser conscientes de que hay que tomar una serie de precauciones extra para que a nuestro minino no le ocurra nada con las altas temperaturas. Es conveniente, entonces, seguir una serie de recomendaciones .

Los gatos, al igual que los perros, son altamente propensos a sufrir el temido golpe de calor si se enfrentan a altas temperaturas, provocando de esta manera un gran riesgo para la salud del animal, que puede llegar incluso a ser mortal.

Hay que tener en cuenta que un gato con calor no sudará, únicamente segregará sudor por sus almohadillas y se refrescará lamiéndose o jadedando. Por ello, tendrá dificultades serias para regular el calor corporal si está deshidratado o en situaciones con temperaturas altas.

Debemos entender también que algo de sol para nuestro gato es incluso positivo para su calidad de vida, pero, como todo, en su justa medida. En primer lugar, los gatos adoran el sol, especialmente para echarse una buena siesta ya que su temperatura corporal baja considerablemente a la hora de dormir. En segundo lugar, el sol les aporta un pequeño porcentaje de vitamina D, que nunca viene mal. Pero, insistimos, hay que tener cuidado con esto, nunca debemos permitir que nuestro animal tenga una exposición muy prolongada o descontrolada al sol.

Es importante antener el hogar fresco. Por ello, es positivo usar ventiladores o aire acondicionado , cerrar las persianas en las horas de más calor, abrir las ventanas cuando haga más fresco y, ante todo, asegurarnos de que el gato siempre tiene agua fresca cerca.

 

Es importante que, aunque tengamos las ventanas abiertas, esas ventanas tengan algún sistema de protección como mosquiteras o redes ya que, de lo contrario, tu gato podría escaparse o precipitarse al vacío (síndrome del gato paracaidista, un accidente doméstico muy peligroso y tristemente común).

Si tienes un espacio exterior (terraza o patio) no es negativo que tu gato salga a disfrutar un poco pero, debemos evitar las horas de más calor, asegurarnos que hay sombra y, ante todo, poner agua al animal para evitar la deshidratación.

El agua es lo más importante para evitar un golpe de calor o problemas mayores. Es por ello que el gato siempre debe tener un cuenco con algo hidratante ya sea agua o comida con un alto contenido acuoso.

Para apaciguar a un gato con calor, podemos echar en su cuenco de agua algún cubito de hielo. El fresco se mantendrá durante más tiempo.

Como nos ocurre a nosotros con la ropa, es importante que cepillemos a los gatos en verano con la intención de quitarles la mayor cantidad de pelo posible (que hace que tengan más calor), especialmente los gatos de pelo largo. Por eso, un cepillado frecuente es primordial.

Es muy positivo ponerle una toalla húmeda en la que tumbarse ya que así se mantendrá fresco y será sencillo que autorregule su temperatura.

 

Como las personas, los gatos a la hora de viajar necesitarán estar bien hidratados por lo que no te olvides de darle agua, procurar viajar a las horas más frescas del día y refrescarlo continuamente.

Otro gran riesgo que puede sufrir el animal si tiene una alta exposición al sol son las quemaduras, que le pueden doler y desencadenar heridas e infecciones en sus patas, nariz e incluso orejas. Por ello debemos protegerle con crema solar especial y evitar que tome el sol en exceso.

 

Ante cualquier anomalía o síntoma acuda a su veterinario

 

Fuente : muy interesante ( editado)